'El programa con el que un partido se presenta a las elecciones debería ser tan sagrado que su incumplimiento debería estar penado por la vía judicial'
La encuesta aparecida hoy en El País y que refleja la intención de voto en este momento da una visión que, pese a lo que pudiera parecer por mi militancia en el PSPV-PSOE, me alegra enormemente. Y es así porque es la única forma de que los dos hasta ahora grandes partidos y desde este momento ya no tanto, se den cuenta que sus actuaciones su forma de comportarse, el desprecio con el que han tratado a la militancia y a la ciudadanía ha hecho que esta les haya dado la espalda de una vez por todas.
La pérdida de más de 16 puntos en intención de voto del PP es el reflejo de su chulería de su prepotencia, de las mentiras, de los engaños, de tratar a los votantes como si fueran niños incapaces de entender las cosas y del paternalismo dictatorial que llevan adherido a su ADN como dignos herederos del franquismo imperante durante cuarenta años en este país.
Los compromisos electorales están apara algo, el programa con el que un partido se presenta a las elecciones debería ser tan sagrado que su incumplimiento debería estar penado por la vía judicial. Pero no, los programas, hasta ahora no han sido más que un engañabobos con el que conseguir votos para hacer lo que les ha dado la gana una vez conseguida la mayoría absoluta. Esta última legislatura del PP representa el nivel máximo de perversión al que un partido puede llevar la mentira y el engaño. El actual Gobierno y el partido que lo sustenta pudieron haber obtenido toda la legitimidad democrática el 20-N para ganar las elecciones pero hoy, después de una trayectoria perversa no queda nada de aquella campaña y las declaraciones de Rajoy afirmando que haría lo que quisiera pese a lo prometido, lo menos que se le puede desear a tan indecente e indeseable gobernante es una temporada entre rejas.
El Partido Popular va de caída en las encuestas y caerá más porque no hay propósito de enmienda ni dolor por los pecados cometidos que son muchos. El daño causado a la ciudadanía y el sufrimiento ocasionado deben tener un precio que más pronto que tarde deberá ser abonado.
En cuanto al PSOE, a Zapatero le ocurrió otro tanto por haber mentido y no haber presentado su dimisión el día que se dio cuenta que no podía cumplir con el programa con el que fue elegido en 2008. Hoy en día Rubalcaba sigue pagando la desastrosa gestión de quien fue su Presidente y el partido no es capaz de capitalizar el desgaste de Rajoy porque la ciudadanía no se fía, no ve que realmente las cosas hayan cambiado y que si le dan la confianza llevará a cabo un programa de izquierdas, un programa distinto al neoliberal que nos enseñó ZP y que está llevando al desastre al país en su conjunto y a la ciudadanía en particular.
Apenas 1,8 puntos de los 16 perdidos por el PP ha sido capaz de rentabilizar y eso después de haber caído por debajo del 25% en intención de voto meses después de las elecciones de noviembre. Insisto en el hecho de que si el PSOE se presenta a unas elecciones con un programa de izquierdas y lo transmuta y practica un programa liberal será la estocada definitiva. Lo ocurrido con el PASOK griego puede ser una pura anécdota.
Con todo lo anterior es lógica la subida de IU que mantiene el mismo discurso y aún continúa virgen en la acción de gobierno e incluso de UPyD que cada vez se conforma más como un partido con ciertos tonos antisistema que son capaces de captar votos tanto de la derecha como de la izquierda.
Espero que desde el PESOE sean capaces de reaccionar con tino. Me consta que son conscientes de la situación pero otra cosa distinta es que sepan estar a la altura de las circunstancias y actuar como se espera de ellos.
En cuanto al PP, y como ya dije en el post del día 17 de julio, espero que reviente Rajoy, su partido, su grupo parlamentario y si es posible el partido. Y que todos lo veamos.
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