En estos momentos me siento vacío.
Una gran parte de lo que he defendido y en lo que he creído se ha dado de morros y se ha hecho añicos. Ni esta democracia -insisto en lo de esta- ni los partidos, ni las instituciones, ni la justicia... nos sirven. Al menos no como las hemos conocido.
Incluso esta Iglesia -y es muy duro decirlo para un creyente- no sirve cuando en vez de amparar a los pobres y desahuciados de esta sociedad son expulsados de la casa de Dios por los policías que habían sido requeridos a tal efecto por el propio arzobispo.
¿Qué nos queda que sea útil? ¿Qué podemos salvar de esta catástrofe, que no es solo económica, sino social, moral y ética? Tal vez la parte económica haya sido lo más visible pero la crisis de valores asociada nos está terminando de desmontar el esqueleto social y político que habíamos trabado durante décadas.
En estos momentos no sé ni qué hacer ni que decidir ni cuál es el camino a tomar. El año ha sido duro, muy duro. Ya sé que no solo para mi pero una cosa no alivia ni aligera la otra.
Hay días en los que no puedo escribir aunque acabe publicando un post. Otros días me acabo preguntando como he sido capaz de escribir algo. La única respuesta que soy capaz de darme es que lo único que me sigue empujando es la rabia. Pero con rabia no se puede ni se debe vivir.
Voy a tomarme unos días de reflexión. No sé cuantos. Necesito reflexionar para poder continuar. Llevo ya muchos días que no he podido -por no sentirme con fuerzas- ni leer vuestros posts. Así no puedo continuar.
Aunque no son vacaciones porque todavía hay mucho trabajo que hacer en el cole y hasta el día 26 no acabaré, me tomo un descanso de todo lo demás. No pongo fecha pero espero que sea pronto. Voy a dedicarme a leer, montar a caballo, ir al cine y pasear. Y si se presenta alguna escapada de fin de semana, también.
Hasta pronto. Que descanséis quienes tenéis la suerte de tener vacaciones porque trabajáis y que encontréis trabajo quienes lleváis tiempo sin él.
El otro día lo comentaba en casa, la pérdida de valores es tal que la sociedad no tiene referentes. Instituciones como la iglesia, la política, la monarquía, los sindicatos tan dañados en su imagen por su propio canibalismo provocan desconcierto en las personas y no solo tú, cualquiera de nosotros necesita reflexionar para no quedar sumidos en el más profundo de los desconciertos.
ResponderEliminarHasta pronto
Reflexionar, sí, pero no desfallecer. Eso es lo que quieren los de siempre. Que claudiquemos hasta por aburrimiento. Descansa, pero vuelve. Un saludo.
ResponderEliminarReflexiona, pero desde la base de que tú no estás equivocado. Más que reflexionar yo creo que lo que debemos hacer es luchar contra el desengaño.
ResponderEliminarY respecto a lo de creyente, no tiene nada que ver. Puedes ser creyente (en Dios) sin creer para nada ni en obispos ni en cardenales. Ahora bien, formar parte de la institución religiosa sí que veo que se me hace difícil. Pero creer no, creer es algo tan íntimo que no entiende de hombres vestidos de negro, de violeta, de rojo, de blanco.
Toca actuar, aqui y ahora, con estas circunstancias en coherencia con la ética de cada cual. Matizo que lo importante es la coherencia.
ResponderEliminarYo estos días no puedo ni reflexionar, se me queda corto. Sólo acompaño, a personas a las puertas de la muerte en n eriatrico, como voluntaria. Contemplo la vida, y espero que podamos seguir cuidandonos un poco, dandonos un poco de amor al que tenemos al lado.
bsss.
Bely.
Debes parar para tomar aliento. A veces ocurre eso.
ResponderEliminarTe deseo una buena reflexión.
Saludos
Necesitas aire. Buen verano y feliz reflexión. http://www.youtube.com/watch?v=D6bNbleh7Wo
ResponderEliminara todos nos pasa, llega un momento, en el cual, necesitamos descanso, para recargar energía, y luego continuar. Recuerda que, no somos máquinas, necesitamos un tiempo para descansar y después volver renovados.
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