Aunque hay quien cree que criticar al Govern de Cataluña es lo mismo que criticar a la misma Cataluña, me temo que tenemos críticas para el gobierno de Mas para rato. Yo no tengo nada contra Cataluña, ni antes, ni ahora ni más adelante pero si contra quienes se encargan de gestionar en estos momentos. Desde el principio el ejecutivo del actual President de la Generalitat ha mostrado su cara más neoliberal dedicándose a ejercer poco más que de recortador mayor. Recortes y más recortes. De hecho me extraña que no haya creado una consellería de los recortes en la que incluya todas sus prioridades económicas.
Lo siento, pero no he visto recortes para los grandes patrimonios ni los poderosos, solo ha planteado recortes para los más débiles. Ahora se les ocurre lo del repago en las recetas porque llamado copago es un insulto a la inteligencia. Sin discriminar, otra vez, igual le va cobrar un euro a quien gane millones que al pobre jubilado, o al enfermo crónico que necesita de las medicinas para subsistir. El señor Mas a quien podríamos llamar de de ahora Molt Honorable Artur Menos castiga a los enfermos catalanes de forma descarada e indiscriminada.
No es de extrañar que en estas circunstancias, los catalanes suspendan la acción de un govern que apenas lleva unos meses en sus tareas pero que ya ha tenido tiempo para comportarse como un cínico ocultando a propósito a la ciudadanía su programa de gobierno para no perder votos y convirtiéndose en el Eduardo Manostijeras de la política catalana y un ejemplo a seguir para los conservadores del PP.
PP, CiU están demostrando que son exactamente lo mismo, que no se diferencian en nada. Neoliberales en lo económico y nacionalistas en lo político (unos catalanes y otros españoles).
Y sigo sin tener nada contra los catalanes pero sí contra quienes engañan al pueblo día sí y día también para conservar el poder utilizando métodos espurios. Y en eso, ambos han demostrado que son auténticos maestros.
Por cierto, una buena noticia para la izquierda: la Botella será la nueva alcaldesa de Madrid. Quizás el principio para empezar a recuperar el Ayuntamiento.
Insisto en que a quien le sorprenda lo que hace CiU y lo que hará el PP en el Gobierno es que o no ha querido ver lo evidente o está más ciego que un topo. Yo le dije ayer a una amiga que en un par de meses echaremos de menos al inútil de la Zeja y sus gobiernos de incompetentes integrales.
ResponderSuprimirAh, y me parece mal que te refieras a la señora de Aznar como "la Botella". No es propio de tí.
Ana Botella ¿no es la candidata a sustituir a Gallardón? Siempre que pongo un nombre propio lo destaco en negrita, ¿acaso no lo he hecho?. La única licencia literaria que me he tomado es la de incluir el artículo "la", cosa es los valencianos hacemos habitualmente... y los catalanes también. No veo ninguna falta de respeto.
ResponderSuprimirNo quiero discutir sobre "el señor Mas" y "la Botella" porque ambos me dan pereza, además de otras cosas. Lo de Ana Botella es cierto que será la próxima alcaldesa de Madrid, si nadie lo remedia, que no parece, cosa que es, desde mi punto de vista, otra tomadura de pelo a la ciudadanía. Es verdad que en las elecciones municipales no se elige alcalde sino concejales y por listas cerradas y bloqueadas, por lo que los votos van a la lista y no a las personas en concreto, pero no nos engañemos, la gente votó a don Alberto Ruíz Gallardón para alcalde de Madrid y no para concejal, y a doña Ana para concejal y no para alcaldesa, por lo que sería más democrático, primero que el alcalde hubiese terminado su legislatura, porque la ciudadanía lo eligió como alcalde y no como ministro; y en su defecto, que se convocasen nuevas elecciones municipales. Pero claro, visto lo visto, nada de nada.
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