Que a Bono le produce urticaria todo lo que se salga un poco de la ortodoxia centralista en su concepción del Estado, hasta lo comprendo. Pero deberá entender que su visión del Estado, y siento lo que va a continuación, por castellana, es muy distinta de quienes somos periféricos. Ser castellano o periférico no es motivo ni para estar orgulloso ni para dejar de estarlo, es puramente accidental donde nos parieron nuestras madres. No soy nacionalista, lo he escrito en muchas ocasiones pero mi visión del Estado y mi concepción de lo que quiero que sea mi país no es la misma que quienes han nacido y se han criado en el interior. Que le vamos a hacer.
No puedo evitar recordar una escena de "El club de los poetas muertos" en la que el profesor hace subir a sus alumnos sobre la mesa y les abre una perspectiva distinta de la clase en la que desarrollan su actividad. Al señor Bono no le vendría mal la experiencia para descubrir las distintas miradas que sobre España se tiene en las distintas partes de la periferia. Ni mejores ni peores, distintas. Y sólo comprendiendo y aceptando que España no tiene por esencia las tierras castellanas, en exclusiva, se puede empezar a entender lo que llevamos entre manos.
Mi perspectiva, desde una esquina de la costa mediterránea es forzosamente distinta de quien se sube sobre su mesa en cualquier parte del interior. Acéptenme que al menos es tan válida como las otras y no me pongan esas caras cuando intento hacer valer mis diferencias. Porque la aceptación de las distintas diferencias es lo que da sentido al concepto España.
No sé si Bono lo tiene claro pero el PSOE se ha descalabrado en estas elecciones porque ha perdido las esencias de la izquierda y ha equivocado sus políticas. Nos han castigado por habernos escorado en demasía a la derecha. Y con sus últimas afirmaciones, que más bien parecen autoafirmaciones en épocas de crisis nos escora aún más a la derecha. Si todo el problema del PSOE actual se basa en poder gritar todos a la vez ¡Arriba España!, ya estamos tardando. A ver si mañana, con semejante gesto el electorado nos vuelve a votar.
Despreciar a quienes son, piensan o se sienten distintos no lleva más que a los totalitarismos. Yo no le voy a mandar callar pero si a reflexionar en silencio. ¿Por qué puede pactar el PP con el PNV o CiU y el PSOE no puede hacerlo con Esquerra Republicana o el BNG? Reflexione señor Bono, pero sin estridencias.

Yo no me considero "periférico", como mi ratón en el pc, sino que me considero "español", igual que cualquier otro ciudadano de España, y me da lo mismo dónde esté empadronado. No distingo entre "centrales" y "periféricos", porque no distingo entre españoles, habida cuenta lo que dice el artículo 1 de la Constitución Española de 1978, por el que se atribuye a la ciudadanía española la soberanía nacional, que comprende todo el territorio nacional, tanto peninsular como insular, así como las ciudades autónomas en otro continente.
ResponderSuprimirComprendo y entiendo que cuarenta años de dictadura franquista avalen la tesis de que hablar de España es prerrogativa de la derecha y que la izquierda ha de hablar de nacionalidades y pueblos oprimidos por el maquiavélico y terrible estado. Pero, con todos los respetos, a mí la dictadura franquista no me condiciona el pensamiento, nunca lo ha hecho y nunca lo hará. Y yo estoy de acuerdo con don José Bono en esto, porque en todo lo demás no, y no me duelen prendas al decir ¡Viva España! - lo de "arriba" es otra cosa -.
Seguiré buscando a ver si encuentro me vena patriótica aunque soy poco dado a símbolos, gritos e himnos del color que sean.
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