No sé lo que pensaron quienes escucharon ayer a los dirigentes de CiU afirmar que no iban a decir antes de las elecciones lo que pensaban hacer para evitar que no les votaran, que es lo que opinan hoy de esta casta de políticos que nos ha tocado sufrir y que tienen por costumbre mentir descaradamente al electorado.
El señor Mas (obvío lo de Molt Honorable porque el honor se le ha caído por los suelos) y el señor Duran Lleida han demostrado una desfachatez de tal tamaño, que bien se les podría calificar sin faltar a la verdad, de sinvergüenzas. Una cosa es que en mitad de un mandato a un gobierno se le presente una eventualidad que le obligue a tomar medidas imprevistas que no estaban en el programa electoral (y con ello no justifico lo que hizo Zapatero ni por asomo) y otra muy distinta que esconda premeditadamente, con electoralidad y alevosía, los planes que ya tenían tomados y los cuenten al día siguiente para evitar no ser votados. A eso se le llama mentir, engañar al electorado y quien miente es un mentiroso y un mentiroso no puede ostentar el cargo de President de la Generalitat. Las mentiras pueden ser por acción o por omisión y me es muy difícil acertar a decir cuál me parece peor. En cualquier caso, no estaría de más que el pueblo catalán en general les hiciera saber de su indignación por haberles engañado de una manera tan descarada. Hay muchas formas de hacerlo y seguro que la imaginación es muy rica en matices.
Insisto en lo que escribí hace unas semanas, cada vez veo la cara más conservadora de CiU y menos la identitaria y debo confesar que el rostro que nos han mostrado asusta... y mucho. De lo que son capaces con tal de mantenerse en el poder. Cada vez son más iguales al PP.

A mí, personalmente, que estoy en las antípodas ideológicas de CiU, me sorprendió que el electorado catalán respaldara de la forma que lo hizo a la coalición demócrata-cristiana catalanista en las elecciones generales del 20N. Esperaba que tras los recortes que el Gobierno de Artur Mas había llevado a cabo en algo tan sensible como la sanidad, el pueblo castigase a sus gobernantes y sin embargo, lejos de castigarlos, los premiaron con unos resultados excelentes.
ResponderSuprimirYo entiendo que el PSOE puede engañar a su electorado, presentándose como un partido de izquierdas y luego desarrollar políticas de derechas, sorprendiendo a propios y a extraños, pero me es difícil de sostener que CiU haya engañado a nadie, porque, sinceramente, quien esperase algo diferente de lo que ha hecho y de lo que hará es que o es un ingénuo o vive en la inopia más inoperante.
Pues el mismo Mas y sus mandamases piensan exactamente eso que tu acabas de afirmar de su electorado. A la vista está lo que han dicho y lo que se desprende de unas declaraciones tan poco presentables. Tan poco como sus hechos.
ResponderSuprimirLo más triste de todo esto es que a pesar de saber lo que iba a ocurrir, muchos funcionarios y laborales de la Comunitat, en su momento le dieron el voto al inútil de Artur Más y en los últimos comicios han vuelto a las andadas.
ResponderSuprimirEso si es triste, sabiendo que te pueden preñar encima lo haces sin condón.
Salud y república
Cornudo y apaleado pero a gusto.
ResponderSuprimirAquí, en los últimos jirones de lo que otrora fue un proyecto del País Valenciano, ora simple Comunidad, la capital del Antiguo Reino, el Cap i Casal, gobernada desde tiempos inmemoriales por doña Rita Barberà (PP), pasa cosa similar con el "conflicto" del Cabanyal, barrio de la ciudad, otrora pueblo marinero, en el que doña Rita y el PPCV arrasa en todas las citas electorales y en consecuencia también arrasa con el barrio, con la aquiescencia si no franca colaboración del mismo vecindario que luego se manifiesta en la plataforma "Salvem el Cabanyal". Curiosa forma de salvarlo, votando en masa a quien tiene en su programa su destrucción sistemática, cosa que por otra parte es de dominio público porque nunca lo ha negado ni ocultado. Pues eso.
ResponderSuprimirPor una parte, nada que no supiéramos: que los políticos mienten. Son falsos, descarados y sinvergüenzas. Y lo hacen porque su único interés es el poder. Es decir, son egoístas y miserables, porque los que alguna vez tuvieron algún ideal social lo pierden por el camino. Ya no les queda sino el puro y egoísta interés personal, a costa de lo que sea.
ResponderSuprimirPor otra parte, algo que algunos sabemos pero la mayoría no porque no quieren aceptar que son así: que los votantes, en su mayor parte no votan en criterio de razón, sino por impulso visceral, privando los intereses más personalistas e individuales sobre cualquier atisbo de razonamiento. La masa es amorfa (las personas no), y los políticos lo saben. Y es tan fácil manipularla. Y tan difícil ser persona.
Recortar hay que recortar, no queda otra. Lo malo es que nunca se recorta donde toca. Embajadas, subvenciones para ayuda del catalan en el extranjero, puestos como el de Carod Rovira que le enchufaron como asesor de un hospital por 6000€ mensuales... recortar si, pero donde toca¡¡¡
ResponderSuprimirComo dice Jupa: "recortar hay que recortar, no queda otra", y dice en síntesis que mejor recortar en otras cosas, ya que las cuestiones identitarias son prescindibles frente a los recursos y prestaciones sociales. No puedo estar más de acuerdo con Jupa en esto. Y, veo su apuesta y subo la desaparición del Senado, de las Diputaciones Provinciales, de la Monarquía, todas ellas instituciones anacrónicas. Asímismo, soy partidario de la Administración Única en un estado federal con un Gobierno Federal fuerte. He dicho.
ResponderSuprimirMira si me gustarán poco los recortes que te diré que me afectan de forma directa. Soy funcionario, o sea que tú verás...
ResponderSuprimirPero es curioso de qué forma ha ganado CIU: yo escuchaba decir hace dos meses, ya verás el batacazo monumental, con tantas quejas... Ya veo ya, el batacazo.
No me gusta esa especie de demagogia, porque yo ya lo veo así. ¿Que no nos gusta el sistema? No, no nos gusta, no me gusta. Pero mientras juguemos en esta división, las normas son las que son. La gente premia eso, la seriedad. No, no me gusta Ciu, me gusta menos que me congelen y me recorten. Pero tampoco me gusta lo de gritar, poner los ojos en blanco y decir, ¿se han atrevido a recortar? Pues claro que se han atrevido. Puees claro que va a recortar Rajoy. Exactamente igual como recortarían todos, y cuando digo todos quiero decir todos, mientras sigamos jugando en esta división en la que estamos. (Luego me dirás que la división es asquerosa, y ahí te daré la razón).
Mientras la izquierda no vea esto ni va a cambiar nada ni va a acceder al poder. Cada día más minoritarios. Ei, que no lo digo yo, que lo dicen los resultados electorales....
Un abrazo.
Jupa, no sé de dónde eres, pero claro, cuando damos ideas para recortar siempre sale el catalán, cómo no. ¿No se te ocurre nada más? ¿La familia real por ejemplo? ¿las diputaciones? ¿El senado? ¿Los puestos de asesores gubernamentales? ¿Las ayudas a los toros? NO sé, hijo, a mí se me ocurren un montón antes de tocar un bien cultural como es la lengua. Claro que para mucha gente no es un bien cultural sino un estorbo... Pero eso sería otra.
ResponderSuprimirPara una vez que me ciño al post... estamos hablando de Cataluña, pero evidentemente lo hago extensivo a España, fuera la monarquia, senado y sus respectivos traductores, diputaciones, sueldos vitalicios y demás prebendas para politicos...
ResponderSuprimirLa lengua efectivamente es un bien cultural, el uso que estan haciendo de ella los nacionalistas una puta farsa.
Por cierto, soy de la comunidad valenciana, comunidad que mantiene una lengua propia sin necesidad de crear embajadas y de momento multar a los que rotulan sus negocios en español...
Y por supuesto 16 gobiernos, infinidad de coches oficiales y asesores. De zp dicen que tenia 600, y ya vemos donde nos han llevado...
ResponderSuprimirJupa, perdona que sonría, afectuosamente pero que sonría. ¿Me vas a poner a la Comunidad Valenciana como ejemplo de comunidad que cuida su propia lengua? ¿Va en serio? Vaya, si es así tenemos un concepto cien por cien diferente de lo que significa cuidar un idioma minoritario y que sobrevive sin el apoyo de un estado, cosa que sí tienen la mayoría de lenguas del mundo.
ResponderSuprimirSi todos los valencianos piensan como tú entonces digamos que no me extraña nada. Ni la situación de una lengua que no habla ni el presidente de esa comunidad ni la principal alcaldesa (vaya concepto de normalidad que tenéis), ni tampoco que exista esa absorción castellana tan fuerte, tan intensa, de la cultura valenciana.
Tu último comentario aclara las cosas. No pasa nada, lo respeto. Pero no lo comparto. Y como habrás visto por el resultado de las elecciones, la mayoría de catalanes, gracias a Dios, tampoco lo compartimos.
Saludos afectuosos, que aunque sea vehemente no lo escribo con mala idea en absoluto, no merece la pena discutir por estas cosas. Pero sí compartir puntos de vista y, en mi caso, defender mi idioma. En esto, al menos, los catalanes estamos bastante unidos. Saludos.
Yo, como a diferencia de Eastriver no le doy tanta importancia a las cuestiones identitarias como para anteponerlas en mi lista de prioridades a los derechos de l@s ciudadan@s y al mantenimiento del estado del bienestar. Si he de elegir entre sanidad, educación y servicios sociales, y la patria, con todos los respetos, me quedo con la sanidad, la educación y los servicios sociales. Es cuestión de prioridades.
ResponderSuprimirCuidar una lengua no significa imponer una lengua ni multar al que prefiere expresarse en la suya, cuidar una lengua significa poner los medios para que el que la quiera aprender lo pueda hacer y a partir de ahí dejar que fluya con naturalidad. No sé si será mi comunidad ejemplo de como cuidar la lengua, pero conozco cientos de pueblos en el que el idioma predominante es el valenciano y quizás no tanto en las grandes ciudades más abiertas a recibir inmigrantes. Ese es mi concepto de como cuidar una lengua, naturalidad y libertad y tener en cuenta que la evolución hace desaparecer algunas, tales como el celtibero, fenicio, griego, guanche, ibero, latín y mozárabe por ejemplo. Y si desaparecieron no creo que fuera por desidia de sus hablantes sino por evolución. En todo caso al valenciano le auguro larga vida, solo tienes que pasar por Algemesi, Alzira, Alcoy, Cocentaina, Agost, Jijona, etc... y todo ello, como digo de momento, sin necesidad de multar a nadie ni de poner comisarios lingüisticos en los recreos para vigilar a quien ose hablar español, atentando contra la libertad personal y la constitución. Y no generalizes porque hay muchisimos catalanes que desearian que sus hijos estudiasen español, catalanes que conviven con las dos lenguas con normalidad y naturalidad, luego hay otros que repudian el español, que quieren la independencia, que quieren seleccion de futbol catalana... pero el Barça que juegue en España. Tu defiendes tu idioma, yo defiendo la libertad personal.
ResponderSuprimirRespecto a los resultados de las elecciones, te pregunto: ¿que pasaba hace cuatro años, que como votaban partidos nacionales estaban más identificados con el español que ahora? Lamentablemente la corrupción y escasa capacidad de los políticos en España (incluyo Cataluña) pocas opciones han dejado. Y que haya ganado la que sea, lo atribuyo a la sensación del pueblo de que es la menos mala.
No todos en la Comunidad valenciana pensamos igual pero quien como yo, lleva más de veinte años defendiendo nuestra lengua no está dispuesto a perder un segundo más en discusiones estériles sobre el tema de la lengua que no conducen a ninguna parte.
ResponderSuprimirHay una cosa que está clara porque lo dicen los propios datos de la Generalitat valenciana, el valenciano pierde influencia día a día. No le voy a reprochar a entidades privadas que lo apoyen o lo dejen de apoyar, pero sí a los poderes públicos que se han olvidado de forma deliberada de apoyar, defender y promocionar nuestra lengua. Un sólo ejemplo, y podría poner mil, Canal ). Está todo dicho.
En cuanto al tema que nos ocupa de los recortes de Mas, aunque luego vengan otros por parte de los demás, sólo reafirmarme en la idea de que si estaban tan seguros que el electorado los iba a apoyar después de conocer el plan, ¿qué problema tenían en ser sinceros y explicarlo con claridad y en rueda de prensa el viernes 18 por la tarde?
Todos sabemos los riesgos que corrían y que a lo mejor, los resultados no hubieran sido los mismos. Ellos también y una vez más violentaron la democracia. Es así de sencillo.
Nicolás, no he deseado ni molestar a nadie ni nada, al contrario, procuro respetar todas las opciones. Pero ciertas actitudes no me parecen tolerables. Como insinuar que en Catalunya no enseñamos español a nuestros alumnos. Esto que tanto se repite es mentira. Sin paliativos. Mentira. Siete letras: mentira. No se puede matizar la mentira (y te lo digo yo que soy profesor de... de español, en un instituto público). Quiero decir que hay mucha, muchísima falsedad, seguramente no imputable a quien la repite, que todos nos informamos por los medios y somos vulnerables. Pero ciertos poderes sí que son los responsables de mentir sistemáticamente y crear una opinión tan torticera.
ResponderSuprimirY el argumento de que hay lenguas que desaparecen, y por tanto crucémonos de brazos, se cae por su propio peso. O el argumento de que quien cuida lo identitario (la lengua debe ser identitaria, cuando yo pensaba que era solamente eso: un bien cultural, pero en fin...), el argumento de que quien cuida y se preocupa de la lengua, pasa de todo lo demás... En fin.
El ejemplo lo tenemos cerca. En Francia, aunque muchos ni lo sepan, existen dos idiomas. El francés, en el norte. El occitano en el sur. Pero sabemos que Francia es un país enormemente jacobino y centralista. ¿Protegió su otra lengua, la occitana? No, le molestó. Lisa y llanamente. Le estorbó. ¿Leyes para protegerla? Cero. Resultado: prácticamente ha desaparecido, como sabemos. Y su futuro es más que negro.
¿Es ese el futuro que muchos quisieran para las diferentes lenguas de España? Si se lo preguntas te dirán que no. Pero en el fondo es sí: sus actos así lo atestiguan.
Nicolás, no quiero que te molestes. Si piensas que este comentario interrumpe el libre discurrir y amable trato de tu blog, obviamente tienes mi permiso para borrarlo, no me voy a enfadar. Pero soy de los que pienso que sin molestar a nadie es mejor no quedarnos callados en ciertos aspectos porque ellos, quienes no respetan el fomento de las diferentes lenguas españolas, ellos ya te digo yo que no se callan.
Un abrazo afectuoso.
En absoluto. En el tema de la lengua mi postura es exactamente la misma que la tuya. Por eso afirmo que quien no lo tenga claro que vaya y lo averigüe por su cuenta. Yo ya no pierdo el tiempo discutiendo un tema en el que, por desgracia, las posturas están politizadas y no hay forma de poder llegar a un acercamiento. Sobre todo cuando las críticas que se hacen desde fuera no hacen más que demostrar un desconocimiento total y absoluto de la realidad. Aquí en la Comunidad Valenciana el tema identitario se politizó durante la transición política y nos hemos pasado treinta años discutiendo estupideces que han impedido ver la realidad, que no es más que un estancamiento, al principio, y un claro retroceso, en estos momentos del valenciano/catalán, que es lo mismo, se pongan como se pongan algunos.
ResponderSuprimirSaludos cordiales.
Que en Cataluña se enseña español? si, y chino si lo buscas. La cuestion no es enseñar español, la cuestión es poder estudiar en español segun dicta la Constitucion. Y tambien se multa al que elige español porque es su lengua materna, no? 210 multas en 2010, y tu encantado, asi luego podeis montar una embajada en Atenas por ejemplo para colocar al hermanito de Carod o cualquier otro...
ResponderSuprimirdecir que el valenciano es lo mismo que el catalan se pongan como se pongan algunos es lo mismo que decir que el gallego es lo mismo que el portugues se pongan como se pongan algunos. El catalan es un dialecto del provenzal y éste del occitano y el valenciano es un dialecto del occitano que no ha pasado por el filtro del provenzal, evidentemente se parecen, pero no son lo mismo. El valenciano tiene gramática propia y eso lo define como lengua, pero la deriva secesionista de Cataluña que ha querido adherirse Valencia como Cataluña del Sur ha dado lugar a que el valenciano solo se hable en la calle y entre amigos, ya que esta adhesion tan bien vista por buena parte de los valencianos ha dado lugar a que en las escuelas se enseñe catalán y no se proteste demasiado.
ResponderSuprimirO sea, fijate si el valenciano tiene buena salud que incluso siendo denostado de las escuelas sigue pero que muy vivo, ya no sin imponerlo, incluso sin enseñarlo. Ah¡¡¡ y sin necesidad de montar embajadas en Kazakistan...
Jupa, siento defraudarte, pero hace mucho tiempo que la filología ha descartado esa teoría del occitano. Y habida cuenta del proceso de conquista cristiana, llamado "Reconquista", de Al-Andalus, es del todo punto insostenible la propuesta de que valenciano y catalán son lenguas diferentes, del mismo modo que resulta insostenible esa diferenciación que estableces, sin ninguna base filológica, entre el "gallego" y el "portugués". Ah, y en Méjico se habla castellano, no "mejicano".
ResponderSuprimirNo quiero sentar catedra ni mucho menos, pero esa es la información que siempre me ha llegado. Tendré en cuenta tu respuesta e intentaré informarme. Estoy contigo en que en México se habla el Español, hasta ahí coincidimos...
ResponderSuprimirCuando uno está enfermo, acude al médico que es la persona con conocimientos para diagnosticar la enfermedad y poner un tratamiento, en definitiva es el científico especialista en medicina.
ResponderSuprimirCuando se tienen dudas lingüísticas se debe acudir al científico de la lengua, que es el filólogo. Y se ponga como se ponga cada uno, estos, los ciéntificos de la lengua, han dictaminado que valenciano y catalan son la misma lengua porque utilizan el mismo código lingüístico. Las hablas son distintas, pero no solo entre catalanes y valencianos, sino dentro de la misma Cataluña y de la Comunidad Valenciana. No hablan igual una persona de Barcelona o una de L'Empordà; como tampoco lo hace un valenciano de Valencia o de Pego, o de Gata o de Dénia. Y lo mismo ocurre con el castellano de Madrid, de Burgos, de Sevilla, de Bogotá o de Mexico.
Las distintas hablas dan color, viveza y y garantizan su supervivencia de una lengua. Ahora bien, atraverse a decir que la gramatica valenciana es distinta de la catalana,demuestra el grado de desconocimiento que se tiene del tema desde un punto meramente científico y el grado de politización desde el cual se habla. Es tanto como intentar curar el cáncer acudiendo a los políticos para que aporten las soluciones.
Y un último apunte, que yo sepa y conozca, quienes denostan la lengua de Ausias March o de Joanot Martorell o de Estellés o de Fuster son los mismos que nos meten el castellano con calzador por Canal 9, quienes han incumplido sistemáticamente desde que llegaron al poder la Ley d'ús i ensenyament del valencià, quienes se avergüenzan públicamente en los mítines de partido de padecer el "defecto" de tener el valenciano como lengua vehicular, quienes dicen defender "la nostra llengua" pero la desconocen y no la utilizan...
En la escuela damos clases de valenciano normativo, científico y dejamos la política para que la utilicen otros que persiguen fines espurios utilizando el valenciano para sus batallas personales que nada tienen que ver con su cuidado, difusión y supervivencia. Intentando al mismo tiempo enfrentar comunidades y territorios que compartimos una parte de nuestra historia.
No voy a entrar en ese juego. Yo seguiré con mi obligaciónque es defender mi lengua desde tribunas como esta y trabajando día a día en mi aula para que mis alumnos no se dejen manipular por quienes pretender convertirlos en instrumentos manipulables para seguir otros 30 años discutiendo algo que no tiene discusión.
Los datos que yo he puesto son los que yo he mamado, acepto poder estar equivocado y que la teoria que yo mamé haya sido denostada.
ResponderSuprimir"La lengua tiene vida propia independiente, literatura propia y puede formar su historia de evolución morfológica donde se emancipa de su madre. El dialecto no puede tener vida independiente, ni mucho menos literatura propia; por lo tanto, reíros de aquellos que sostienen que el valenciano es un puro dialecto; esos no han leído nuestros clásicos de los siglos XIV, XV, XV, y XVII.
Luis Fullana Mira "
"Cómo no va a ser el valenciano un idioma si fue la lengua de un Reino"
Luis Fullana
A mi como oyente, y dejando de lado teorias cientificas de las cuales no estoy capacitado para hablar, y despues de convivir varios años con las dos me parecen distintas. ¿Es el hecho de derivar de pobladores del Condado de Urgel en la Reconquista lo que le iguala al catalan? ¿Entonces todas las lenguas se igualan con la raiz de la que provienen? ¿Es entonces el español lo mismo que el latin? Despues de bucear un rato veo que todos los estamentos catalanes promulgan la igualdad valenciano-catalan, y digo yo si esto no es utilización politica para justificar los Paises Catalans, y solo algunos estamentos valencianos promulgan su diferenciación.
Yo no me referido para nada a que el valenciano sea un dialecto de nada ni de nadie. Es mucho más sencillo. El valenciano comparte el código lngüístico con el catalán: misma gramática, misma ortografía... A partir de ahí la perversión es la politización e instrumentalización de la lengua para atacar o defender entidas políticas que desde un punto de vista científico no me interesan paranada y desde un punto de vista político son defendibles, por parte de quien quiera como lo son otras propuetas. No es mi opción política pero la respeto porque es legítima y se expresa por los cauces democráticos.
ResponderSuprimirComo dice Nicolás, la lengua se ha usado como herramienta política, pero eso no tiene nada que ver con la ciencia, con la filología. El latín es una lengua muerta, no tiene hablantes vivos, y las lenguas latinas derivan del mismo tronco, lo que no las convierte en dialectos de nada. El catalán no sé de dónde deriva, por lo que yo sé los lingüistas han llegado a la conclusión de que su evolución es del latín, igual que el occitano, el aranés, el castellano, el aragonés, etcétera, por lo que se inscribe en el grupo de lenguas latinas, punto pelota. El catalán se habla en la Comunidad Valenciana, en el Sur de Francia, en el este de Aragón, en parte de Murcia y en L'Alguer (Cerdeña). Y ya está, ni dialectos, ni variantes, ni niños muertos. Lo otro, el rollo ese de la diferencia de estatus entre dialectos y lenguas es un debate artificial alimentado por políticos nacionalistas para sacar rédito político y económico.
ResponderSuprimirPregunto; es entonces el gallego lo mismo que el portugues?
ResponderSuprimirPor supuesto. En este caso como evolución del latín en la zona geográfica que hoy es Portugal y que luego se extendió hacia el norte, hacia Galicia, tras la caída del Imperio Romano de Occidente. Al afectar la lengua original a dos países y siendo que en España el castellano es la lengua más fuerte, el portugués que se habla en Galicia está muy afectado por el contacto con el castellano, cosa que no ha ocurrido en Portugal, ya que el portugués es la lengua oficial del país.
ResponderSuprimirHe de reconocer que me habeis convencido. Procedo a cambiar el chip...
ResponderSuprimirJupa, esto dice mucho a tu favor, mucho más de lo que tú te crees.
ResponderSuprimirEn el fondo no dice nada más que lo que siempre he sido, alguien capaz de recapacitar y aceptar sus errores. Lo que pasa es que aqui me conoceis sobre todo por el 11M, tema del cual no podré cambiar de opinión de tan claro que lo tengo. Lo dije aqui más de una vez, nunca afirmo con rotundidad si no estoy convencido 100%, y este post ha sido la prueba, he expuesto mis posiciones y las vuestras me han convencido de mi error. Lo acepto y aprendo... Saludos
ResponderSuprimirJupa, eso es algo que, tú lo sabes bien, no lo compartes con mucha gente y que te honra. Me alegro de poder debatir contigo en este blog.
ResponderSuprimirPor cierto, Jupa, yo también estaba equivocado respecto a tí, me había hecho una imagen de tí que no se corresponde con la realidad. Acepta mis más sinceras disculpas.
ResponderSuprimirGracias por tus palabras. Disculpas aceptadas.
ResponderSuprimirEncontrar puntos coincidentes después de debatir tanto desde posiciones tan encontradas resulta reconfortante.
ResponderSuprimirUn dato adicional: la lingüística moderna no hace la distincion clásica entre "idiomas" y "dialectos". Esa distinción, jerárquica, ha desaparecido, y se prefiere hablar simplemente de lenguas, todas de igual valor, que evolucionan a partir de algunos troncos comunes, con múltiples influencias transversales. Existen, claro está variantes, que a veces se llaman variantes dialectales por concesión a la tradición, pero no implican jerarquía alguna. Todas las lenguas tienen el mismo estatus: son vehículos de comunicación. En su compleja evolución cultural y políticosocial, algunas terminan por desaparecer (griego antiguo, latín, sánscrito), pero todas se van modificando y tienden a enriquecerse mutuamente. Intentar establecer prevalencias o prohibiciones, defensas y normativas es una actitud política desencaminada, que a la larga siempre fracasa. Las lenguas evolucionan libremente, con o sin "normativas lingüísticas", y viven mientras haya gente que las hable. Precisamente una señal de su posible desaparición es el estancamiento al que tienden las normativas impuestas políticamente, intentando consagrar la supuesta "pureza" e independencia de la lengua que se quiere "defender". Pueden consultarse entre muchos otros libros recientes: J.C. Moreno Cabrera: La dignidad e igualdad de las lenguas, o Steven R. Fisher: Breve historia del lenguaje (ambos en Alianza Editorial). En suma, más que intentar establecer preeminencias o defensas, lo juicioso es usar la lengua –cualquiera– para lo que es: comunicarse, en lugar de emplearla como instrumento político para marcar diferencias (un error más de los políticos, siempre, en el fondo, más ignorantes de lo que quieren aparentar).
ResponderSuprimirUna reflexión muy interesante de la que tendrían que aprender todos aquellos políticos con deseos de utilizar el hecho lingüístico como arma de confrontación.
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