Llevo unos días intentando escribir algo acerca de la unidad de la izquierda. No parece que estas sean las fechas más propicias para semejante tarea. Y como que no puedo, que no me sale. Sólo he sido capaz de escribir lo que sigue, que no sé si es mucho o poco, pero es lo que hay: en un tiempo no muy lejano llegué a creer que era posible la unidad de la izquierda. Ahora solo busco sus restos. Cuando los encuentre trataré de unirlos. Si puedo. Si los encuentro todos. ¿Qué pegamento compro? Cuando acabe buscaré el resto de la izquierda.

De momento no hay pegamento que pegue este desapego, tal vez algún día...
ResponderSuprimirToda crisis implica crecimiento, mirémoslo así. Yo, como sabes, soy un desengañado absoluto. Siento enormemente lo que ha ocurrido, pero lo jodido del caso es que lo entiendo. El PSOE por un lado, que no se aguanta, sólo faltaba lo del banquero corrupto para acabar de confirmarme. IU que sigue en las nubes, o al menos no convence a la mayoría de izquierda desencantada, parece que da soluciones inaplicables, y si no resultas creíble mal vamos. Y UPD que ni siquiera lo considero porque me parece un chiste que se inventó Rosita la pastelera cuando no pudo conseguir la secretaría general del PSOE (no puedo con ella, lo siento pero no puedo).
ResponderSuprimirEste es el patio estatal. Luego quedan otras izquierdas en otros sitios, en Catalunya, en Valencia, en Euskadi, en Galicia, pero tengo la sensación de que esas otras izquierdas no le interesan a nadie, o que nadie toma en consideración (suele suceder, sólo interesa la meseta).
Y EQUO, o como se escriba, un misterio que sonaba bien pero que no sé cómo va a continuar... A estas alturas no tengo honestamente una opinión formada.
Esto es un páramo, de momento.
me da a mi que tal vez sea necesario llamar a uno de estos programas de videncia a ver si nos resuelven el problema.
ResponderSuprimirEl problema es que a los dirigentes, las cúpulas de los partidos de izquierdas, la izquierda y su futuro se la trae al pairo, lo único que les interesa es seguir chupando de la teta y disfrutando del trocito del pastel que les toque en el reparto. Si de verdad les importase un poquito la izquierda ahora mismo habrían disuelto todos los partidos de izquierdas y se habrían unido en uno, en el que las bases, democráticamente, habrían elegido a sus dirigentes. Como a los dirigentes no se les puede esperar, ni de ellos se puede esperar nada, o las bases damos un golpe de estado y los mandamos a esparragar, o vamos vendidos.
ResponderSuprimirSin dictadura de izquierda o de derecha, que imponga una unidad artificial, es propio de la izquierda una mayor variabilidad de pensamiento. La derecha, en cambio, más apegada a lo tradicional, a lo socialmente establecido, suele estar más unida. Pasa en todas partes.
ResponderSuprimirPedir la unión de la izquierda tal y como yo lo entiendo no consiste en obligarles a pactar una coalición de partidos que se enfrente al PP, eso sería más bipartidismo. Pero debería pasar por pactar unidad de acción con un programa de mínimos para, en este momento, hacer una oposición coordinada y en caso de acceder al poder lograr un gobierno que integre otras fuerzas que no sea sólo la más votada, incluso en el caso de sacar mayoría absoluta. ¿Utopía, sueños? posiblemente, pero sería bonito.
ResponderSuprimirHola,
ResponderSuprimirComo Enrique y tu habéis escrito sobre lo mismo, he decidido incorporarme al debate con un escrito en mi blog.
Valga como respuesta.
http://larepublicaheterodoxa.blogspot.com/2011/11/la-unidad-de-la-izquierda-no-gracias.html
Saludos,