En mi ingenuidad y después de las medidas económicas de Zapatero de mayo del 2010, que supusieron una quiebra definitiva de la confianza depositada en su persona como gobernante, creí que ya no podría hacer más daño al partido. Desde un punto de vista únicamente partidista, lo reconozco, creí que el anuncio de su marcha era una forma de liberarnos de la persona que más daño ha hecho al partido como organización. Me equivoque, aún tiene tiempo de hacer más daño. El anuncio de reforma constitucional por la vía rápida, con nocturnidad y alevosía, en el mes de agosto y con un texto de reforma que en menos de una semana estará redactado vuelve a condicionar gravemente las malas expectativas del candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba. No hay nada que hacer. Aunque saque cada semana una iniciativa distinta, aunque se pase el día en los medios de comunicación desgranando propuestas, aunque se invente soluciones para la difícil situación económica, no tiene nada que hacer mientras José Luis Rodrígez Zapatero continúe con su política de entreguismo a Merkel y Sarkozy y se siga comportando como un lacayo de la derecha como un perro que lame las manos de su amo, como el primero y más aplicado de los alumnos de la derecha neoliberal.
Lo dije en su momento y los hechos no hacen más que darme la razón, por desgracia. El mayor adversario del PSOE, hoy por hoy no es el PP sino el Gobierno presidido por el secretario general socialista. Si quedaba algún trabajo socio por hacerle a Rajoy, Zapatero se ha puesto a ello y está cumpliendo con nota. Y atención que aún quedan tres meses para las elecciones, hay tiempo para más. Al hurtar al pueblo la posibilidad de expresarse en las urnas en un referéndum el Gobierno socialista se comporta con un autoritarismo indigno de quien pretende ser de izquierdas y muestra su miedo a una respuesta negativa del electorado ante una decisión poco meditada, tomada con prisas y nada coherente con la izquierda.
Siempre es hora de descubrirle la auténtica cara de un gobernante y desde hace más de un año hemos podido ver al Zapatero más antidemocrático y personalista. ¿Ha cambiado o es que siempre fue así? En cualquier caso, ¡vaya desastre para el partido! ¿Nadie se atreverá a exigirle responsabilidades?
Y luego hay quien me acusa de personalizar demasiado en Zapatero mis críticas. Me lo pone a huevo.

La primera preocupación no son los españoles, son los mercados. Es una evidencia que reconoce hasta la ministra Salgado.
ResponderSuprimirDe lo que conozco de León y de las purgas efectuadas en aquella provincia entre 1985 y 1998 ( Manuel, López Trigal, Barthe y tantos otros). De sus actuaciones en Castilla y León, de sus intromisiones en la UGT leonesa y mucho más hay bastantes datos. Zapatero siempre fue así. Que no se conozca en el resto de España el caracter personalísimo de su modo de hacer política; EL, El y el, es lo que me llama la atención. García Abad escribió un libro titulado el Maquiavelo de León, lo retratado en el se acerca bastante a la realidad. Siempre fue así.
ResponderSuprimirsaludos,
He leido algún comentario por ahí que venía a decir algo así como que si el Estado, las empresas, las familias, las personas físicas... entran en déficit; le salen más dinero del que entra; tienen más gastos que ganancias...llega un momento en que la situación se hace insostenible. Y tiene toda la razón. Yo si soy un mileurista, tengo que amoldarme a ese presupuesto; no puedo vivir por encima de mis posibilidades y gastar todos los meses mildocientos, o mil quinientos, o dos mil...Y eso no es ser de izquierdas o derechas; es de lógica, de sentido común, de cajón.
ResponderSuprimirAhora bien, dicho ésto, el problema que yo veo aquí es la injusticia que supone que los de arriba, los de los niveles altos no dan ejemplo: los tiburones financieros, los bancos, los ejecutivos, los empresarios, los políticos...que siguen ganando lo mismo o más que antes a pesar de la crisis. Los de arriba están haciendo que la crisis caiga sobre las espaldas de los de abajo, a través de rebajas de sueldos y de recortes en prestaciones sociales, sanidad, educación, etc...pero reconozcámolo: llevamos dos décadas con mentalidad de nuevo rico, y quien más quen menos, en alguna medida se ha creido que lo éra y sólo era un espejismo. Sólo es cuestión de haber sido un poco observador y mirar alrededor.
He entendido la inevitabilidad de alguna medida tomada por ZP. Pero, ahora, con las elecciones perdidas, ¿de veras es necesario seguir con esta política? Si en cuatro días vendrán los otros que harán y desharán a gusto... ¿de veras ahora, tal como están las cosas, es necesaria esta política? No entiendo nada. Pero me indigno igual.
ResponderSuprimirPoca memoria tenéis. ¿A caso no recuerdan que la inyección de dinero en compra de deuda pública por parte del BCE iba LIGADA a una serie de medidas que los gobiernos 'ayudados' debían tomar?. Está clarísimo que ZP es un títere del eje franco-alemán, ¿pero a caso le queda otro remedio?. Señores, la prima de riesgo hace 15 días estaba por los 400, y la cara de Zp y Rajoy era todo un poema. ¿Creían que el BCE no iba a pedir nada a cambio?. Pues aquí lo tienen. Las políticas económicas por parte de los estados miembros están más que tele-dirigidas (desde los rescates de los PIG) por parte de los pesos pesados centro-europeos. Recuerden, votantes de izquierda, que los simpatizantes de los del trinque no van a votar, VAN A FICHAR.
ResponderSuprimirPuesto que mi sentir es totalmente contrario a éstos (la derecha), yo haré lo mismo que ellos hacen: taparme la nariz, y FICHAR!.
La decisión de votar y la crítica a lo que sigue perpetrando Zapatero no tienen porque ir paralelas. Yo también pienso votar, siempre lo he hecho y no me voy a quedar en casa ahora ni por estas ni por otras más gordas que puedan venir pero la clave està en tu pregunta, ¿qué necesidad tiene Zapatero de seguir por el camino de hundir aún más a su propio partido cuando le quedan dos telediarios? Y encima por la vía de hacerlo tapándole la boca al pueblo. Lo dicho,nadie ha hecho tanto daño en tan poco tiempo al partido. Ni su egolatría justifica sus actuaciones.
ResponderSuprimirDos cuestiones:
ResponderSuprimir1.- No creo que el problema del PSOE sea el Gobierno, ni siquiera que lo sea ZP. El problema del PSOE es el PSOE. Un partido que dice ser de izquierdas, que crea expectativas de izquierdas, pero que es profunda y claramente neoliberal. El partido es neoliberal, todo el, y quienes por acción u omisión lo permiten o incentivan.
2.- Quejarse de que el PSOE es de derechas está bien, pero no tiene sentido si luego, a la hora de la verdad, agachamos la cerviz y vamos a "fichar". Me voy a ahorrar toda la suerte de epítetos que se me vienen a la cabeza, por educación fundamentalmente, pero creo que os lo tenéis que hacer mirar.
Un abrazo.
Pues yo no quiero votar, esta vez no. ¿Porque? Pues porque la mitad de los que voten no tienen conocimientos de economia para valorar la cuestion y la otra mitad votaria según prejuicios ideológicos. Nos guste o no es lo que hay que hacer cuando la situación esta como esta... y si no lo hacemos nos cortan el suministro financiero. Esta vez, bajo mi punto de vista, no caben criticas... si o si, no hay otra.
ResponderSuprimirLa gente es más inteligente de lo que algunos piensan, sobretodo si se le explica las cosas bien claras. Otra cuestión es que interese explicarlas.
ResponderSuprimir... si, si, somos muy inteligentes. Algunos van para Nobel, una inteligencia que les autoriza a llamar a la desparición de 90.000 Kilos "pequeño indicio".
ResponderSuprimirSinceramente, prefiero estar en manos de Merkel y Sarkozy...