Mañana es el día en que las corporaciones locales de la actual legislatura finalizan su actividad, el sábado toman posesión las nuevas. Al mismo tiempo se van conformando los nuevos parlamentos autonómicos. Es a partir de ahora cuando el PSOE tomará conciencia del terrible varapalo electoral que sufrió el día 22 de mayo. Aquella frase de Zapatero de mayo del año pasado en el Congreso de los Diputados de que haría lo que tuviese que hacer le costara lo que le costara va tomando forma. Lo dramático es que le ha costado tanto que a partir de ahora poco podrá hacer ya, en muy poco tendrán repercusión sus puntos de vista, ya no podrá influir en aquello que concierne a la vida de los ciudadanos de este país. Aquella frase fue una sentencia y los españoles le hicieron caso. La decisión del presidente ha tenido las consecuencias que todos conocemos. "Me cueste lo que me cueste" y le ha costado ser prescindible, casi irrelevante a pesar de ser el segundo gran partido de este país. Pero ya se sabe que la historia no habla de segundos sino de los que ganan, de los primeros.
Si como todo parece indicar Rajoy gana las elecciones del próximo año, Zapatero habrá culminado su gran obra, su gran labor de entregar el país en mano del PP para mucho tiempo. Y lo único que ha tenido que hacer el Partido Popular ha sido esperar, dejar que su adversario se hundiera solo. Con lo bien que hubiera quedado Zapatero si en vez de suicidarse en la tribuna pública y apuntillar a su partido se hubiera presentado ante los españoles, les hubiera expuesto la situación y a continuación hubiera convocado elecciones. Porque una cosa es perder las elecciones y otra muy distinta lanzarse por el precipicio. Lo dije y lo mantengo, en algún momento, desde el PSOE, alguien deberá pedir responsabilidades a nuestro secretario general por el mal causado al partido. Es justo y necesario.

En las últimas décadas la hegemonía ideológica del PSOE "no se ha correspondido al socialismo sino a otros planteamientos, de los que la socialdemocracia ha tomado cuestiones que no le son propias, y que defienden mejor otra ideología que la nuestra".
ResponderSuprimirJosé Mª Barreda
Pues ya se lo podían haber explicado a Zapatero cuando tuvo la brillante idea de tomar la deriva liberal.
ZP va dir que assumia el cost personal de les seues decisions, però les seues decisions no només tenen un cost personal per a ell sinó que duen un cost general què ens afecta a tots. Tens raó, Nicolás, quan dius que hauria d'haver convocat eleccions, però no ho va fer i esta és la realitat.
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