Si no comes no cagas -perdonadme la expresión pero es que hay noticias que no permiten un vocabulario más fino- y para comer hay que tener los recursos necesarios mínimos que te permitan adquirir la comida. Está visto que el nuevo gobierno portugués ha decidido evitar que sus ciudadanos tengan que bajarse los pantalones durante las próximas navidades y ha optado por lo de apretarse el cinturón colocando un impuesto extraordinario del 50% sobre la paga extra de fin de año para aquellos salarios superiores al salario mínimo nacional situado en 485 euros. Pretende recaudar unos 800 millones de euros. ¡No te jode! -volvedme a perdonar-, ya de paso que se ahorre la paga extra y así recauda 1600 millones y si deja de pagar el resto de mensualidades seguro que salen de la crisis en pocos meses. El problema será que puede que no haya portugueses para celebrarlo.
No estaría de más recordar a gobernantes tan fantásticos aquella cita bíblica que afirma que "la ley está hecha para el hombre y no el hombre para la ley". Que se vayan de vacaciones y nos dejen, les dejen respirar. Que les dejen cagar en paz.
Estás perdonado por las expresiones, deberíamos espantarnos por otras cosas, yo añado otra "la madre que los parió".
ResponderSuprimirbesitos
Mucha gente deja recibos importantes para el momento que cobra las pagas extras (seguros, pagos anuales, etc.) ¿Cómo pagará esta gente esos recibos?
ResponderSuprimirParece que en Portugal permanece la vieja mentalidad que también tenemos en España de que las pagas extras son "un regalo". No señores, las pagas extras es simplemente la manera de devengar un salario anual, que generalmente se hace así por tradición. Cuando se acepta un trabajo se hace con el salario anual, no mensual porque hay gente que cobra en 12 pagas y gente que cobra en 16, y pueden perfectamente cobrar lo mismo.
Me quedo con la duda de qué pasará con la gente que cobre en 12 mensualidades. El palo para estas personas puede ser terrible.
Saludos,
Tanto oponerse a todas las medidas cuando estaban en la oposición para hacer lo mismo o peor. Y lo malo es que ya lo sabíamos.
ResponderSuprimirPues sí, me sorprendió el exabrupto del título, en una persona tan comedida como tú. Pero es que tienes razón, Nicolás: hay cosas que no merecen otra manera de nombrarlas. Y los que las hacen son, en consecuencia, innombrables. Pero no invulnerables, que es lo que se piensan. Me preocupa el cariz social que está tomando la "recuperación" de los desmanes de banqueros y financieras y el lavado de cara de la corrupción política a costa de las personas decentes que no tiene la culpa de que ellos sean unos sirvengüenzas y los pocos políticos decentes que acatan sus exigencias, unos cobardes. Ni unos ni otros parecen haber aprendido nada de la historia. Y ya se sabe: el pueblo que la ignora, está condenado a repetirla. Es preocupante.
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