'Por mucha Elena Valenciano, Cristina Narbona, Antonio Hernando o incluso Jesús Caldera que incluya en su grupo de trabajo la cuestión reside en saber si es posible llevar a cabo una política de izquierdas quien ha sido copartícipe del mayor recorte social y de derechos de la historia democrática, si es posible a estas alturas implicarse en una política de progreso rompiendo con la herencia de Zapatero, si es posible olvidarse de los últimos años y partir de cero'
Reconocer a estas alturas desde la candidatura de Alfredo Pérez Rubalcaba que la política practicada durante el último año ha generado un importante cabreo entre sus votantes y simpatizantes es un sarcasmo si la situación del partido no fuera tan dramática y volver a incidir ahora sobre la irresponsabilidad del hecho es totalmente innecesario. Tampoco entiendo demasiado la afirmación que desde la misma fuente añade que el programa electoral del candidato deberá "arriesgar" con propuestas innovadoras que dibujen un nuevo PSOE. La cuestión no está en arriesgar; nunca mejor aquella frase que afirmaba que los experimentos hay que hacerlos con gaseosa. De lo que se trata es de ser fiel al espíritu del partido, que si no se quiere definir como socialista al menos si se merece ser socialdemócrata.
No sería deseable que el equipo de campaña de Rubalcaba tomara al electorado por tonto. La cuestión no puede quedarse en un mero tacticismo para ganar unas elecciones o en todo caso para perder de una forma honrosa. Al personal ya no se le puede engañar de cualquier manera. Hemos vivido unos últimos tiempos llenos de mentiras, engaños, medias verdades y olvido de promesas electorales en aras de nuestro bien. Hay que ver cuanto se preocupan por nuestro bien todos. Y ese bien es como el del refrán, haciendo llorar, haciendo sufrir.
Por mucha Elena Valenciano, Cristina Narbona, Antonio Hernando o incluso Jesús Caldera que incluya en su grupo de trabajo como guiño a la izquierda, la cuestión reside en saber si es posible llevar a cabo una política de izquierdas quien ha sido copartícipe del mayor recorte social y de derechos de la historia democrática, si es posible a estas alturas implicarse en una política de progreso rompiendo con la herencia de Zapatero, si es posible olvidarse de los últimos años y partir de cero.
El electorado no se fía, la militancia no se fía. Ya no es sólo cabreo, es que han dilapidado la confianza masiva que tenían atesorada, es que el pueblo les entrego su respaldo para llevar a cabo unas políticas y acabaron haciendo las contrarias.
Y por otro lado no hay que perder de vista a Europa. Dejará la UE que en España se apliquen medidas distintas a las actuales o esto no será más que continuar los recortes que ahora no quiere aplicar Zapatero porque estamos a pocos meses de la cita electoral pero que no dudó en hacer el año pasado.
El programa electoral de Rubalcaba deberá ser algo especial. No se trata de uno más porque las próximas elecciones no serán unas más. El PP ya sabemos lo que va a hacer, ya están aplicando más recortes es sus autonomías y Rajoy, visto lo visto, calla porque no va a hacer nada distinto. O Rubalcaba se saca un plan creíble, realizable, nuevo, moderno, innovador, progresista y fresco o el 22M puede quedarse en una anécdota de lo que puede pasar. La tarea es ingente y el tiempo escaso.
¡Ay, compañero, ay!
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