Muchas veces solemos decir aquello de que no nos merecemos lo que tenemos. Posiblemente sea cierto. Pero no lo es menos que en multitud de ocasiones no sólo nos merecemos lo que tenemos sino que además no estaría mal tenerlo multiplicado por diez.
Leo con perplejidad que la contrincante de Ollanta Humala para la segunda vuelta de las presidenciales peruanas será Keiko Fujimori. O mi inteligencia es más limitada de lo que pensaba o es que mi capacidad de asombro es demasiado alta. Después de la experiencia con su padre, de su golpe de estado y de su dictadura, el 23,02 % de los peruanos han decidido que aquello no era tan malo y que no está mal arriesgar con la hija. El hecho de que pueda indultar a su padre, hoy encarcelado, o de que sus propuestas no sean más que un cúmulo de medidas populistas tan viejas como la humanidad no les ha disuadido. Su decisión puede poner otra vez en grave riesgo la libertad y la democracia en Perú y si el resto de candidatos son inteligentes y se preocupan por su país deberán plantearse que ante apoyar una ideología distinta o el riesgo de la dictadura no caben tibiezas ni medias tintas. No cabe duda que Keiko Fujimori es un peligro para su país y en manos de los peruanos está el evitar que ese peligro se convierta en un hecho cierto. Ahora más que nunca tienen el futuro en sus manos.

Con la boca abierta nos hemos quedado cuando escuchamos los resultados en Perú y lo de la señora Fujimori.
ResponderSuprimirParece que la gente es masoca, allí y también aquí. Porque aquí parece que se han olvidado de lo que supuso tener en el gobierno a "mister hilillos de shapapote" y están deseando encumbrarlo a la presidencia del país.
En fin, esperemos que en la segunda vuelta, en Perú, piensen bien lo que hacen.
Saludos Nicolás.