miércoles, 13 de abril de 2011

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Mas quiere decidir cómo y cuándo se independiza Cataluña

Confieso que Artur Mas cada día me tiene más encandilado y no precisamente porque sea un forofo de sus políticas sino porque es un maestro de la adaptación al medio, del camuflaje, vamos un camaleón de la política. Venga promocionar, apoyar y participar en consultas independentistas donde él mismo acude a votar -supuestamente que sí, aunque como el voto es secreto nunca lo sabremos- pero cuando tiene que dar la cara y apoyar públicamente aquello en lo que dice creer y defender da un paso atrás y se abstiene. Ni sí ni no ni todo lo contrario. Por eso ha fracasado el intento de Solidaritat (SI) de que se aprobara en el parlamento catalán una ley que establecía los pasos para que se aprobara la independencia de Cataluña en esta legislatura. CiU se ha abstenido. Mañana se lo explicará a sus jóvenes cachorros y no habrá pasado nada.

Convergencia i Unió son ante todo y más que nacionalistas una coalición tremendamente posibilista. De ahí la explicación del propio Mas cuando, intentando justificar la pirueta, afirmaba "que estemos de acuerdo con el qué, no quiere decir que estemos de acuerdo ni con el cómo ni con el cuando". Precisamente de ese cómo y cuando depende la subsistencia económica de una Cataluña que como estado independiente hoy no tendría ningún futuro. Y él lo sabe como lo sabemos todos. Se habla de que perdería un 20% del PIB. No sé si tanto pero el golpe económico sería muy importante.

La actriz de cine porno, María Lapiedra muestra 
su apoyo a la independencia de Cataluña.
Como principio está muy bien. Yo también apoyo el derecho a decidir de todos los pueblos pero la realidad es la que es y en ocasiones muy tozuda. Siempre he afirmado que no temo en absoluto ningún referéndum que se pueda plantear sobre el derecho de determinación, pero ni en Cataluña, ni en el País Vasco y menos en Galicia porque estoy convencido que acabarían fracasando. Lo único para lo que sirven algunos juegos nacionalistas, que unas veces se explican en clave interna de los propios partidos y otras como forma de apretar al Gobierno cuando no tiene mayoría suficiente, es para que nuestros amigos de la caverna mediática se vuelvan más histéricos que de costumbre apelando a la indisoluble unidad de la patria y los deseos de romperla cargándose el Estado; y para que la prensa de Madrid vuelva con la retahíla de siempre del chantaje al que tienen sometido al Gobierno central. Amén de bramar unos y a veces los otros también contra unas organizaciones que no hacen más que participar en el juego democrático atendiendo a las reglas que establece la Constitución. Incluso he llegado a pensar que se lo pasan fenomenal viendo los cabreos de la España profunda que en el fondo se comportan como lo que son, nacionalistas españoles.

El fracaso de la iniciativa de hoy no es más que otro eslabón en la cadena que vendrá seguido de más y más iniciativas y que de una u otra forma caerán en el mismo saco. Así de claro lo ha afirmado el diputado de Solidaritat Uriel Bertran: "Volveremos a presentar la ley de independencia en el Parlament tantas veces como haga falta". Mientras en el otro bando continuarán perdiendo el tiempo con calificativos como irresponsable, ilegal, delictiva... También sirve el tema para divertirse un rato con los comentarios de la prensa digital, tan educados, razonables y desapasionados. ¡Ah, y para ver fotos como la de María Lapiedra! En fin, "panem et circenses".

1 interesantes opiniones:

  1. Eso es exactamente lo que pasa, que CiU no ha contemplado la independencia más que como argumento retórico y folclore exótico, más que nada porque, como bien señalas, a la independencia le seguirá la ruina y esa palabra está prohibida en el lenguaje de la burguesía catalana. Eso sí, siempre que agitar el espantajo de la independencia le sirva a CiU para tener más poder y más dinero, allá que lo agitará, lo suficiente para alarmar a la carcunda centralista pero también lo suficiente como para ahogar cualquier veleidad nacionalista.

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