Con lo fina que afirman que es la diplomacia vaticana, puede alguien explicarme cómo han podido llevar a la beatificación de Juan Pablo II al sanguinario Robert Mugabe. No entiendo nada. Uno de los máximos representantes del imperio de la muerte en el planeta asiste invitado por el Vaticano a la beatificación de quien se supone que representa todo lo contrario. Para que luego afirme el obispo Blázquez que confía en que Juan Pablo II y su beatificación ayudarán a la sociedad española "a defender la dignidad del hombre en cualquier sitio donde se encuentre amenazada", como ocurre, a su juicio, con leyes como la del aborto, que ha calificado como "una aberración". Por lo que se ve hay muchas aberraciones y de ellas no están exentos ni obispos ni cardenales. ¡Cuánto ciudadano honorable habrá concentrado mañana en la Plaza de San Pedro! Como afirmaba Andreotti, otro ciudadano honorable, que también lo fue todo, incluso puede que un criminal, "manca fineza".
Sí que está manca la fineza, sí. Pero manca de las dos manos. ¿Y coja, estará coja?
ResponderSuprimirNo sé, no sé, yo con los del vaticano no me llevo bien.
Asín queee...
Que beatifiquen, que beatifiquen, hasta que se cansen de beatificar. Ya verás cómo en el Infierno no caben de tanto beato.
ResponderSuprimir