El amigo extravagante
El ex presidente extravagante
Los amigos de Aznar son siempre los que proporcionan buenas rentabilidades. Eso es todo. Pero supongamos que por una vez tiene razón, dice la verdad, ni miente ni dice estupideces como de costumbre. Supongamos que Gadafi, como otros dictadores, ha trabajado para servir los intereses de occidente y su actual situación es fruto de un cambio de conyuntura en la cual ya no es útil a quienes le mantenían. ¿En qué lugar nos deja eso? En el de siempre. Merece una reflexión.


Todo lo que me huela a Ánsar me llena de vergüenza ajena y prefiero no comentarlo.
ResponderSuprimirLos dos de las fotos que adjuntas son execrables.
Saludos
A este hombre deberían de encerrarlo. Escuchándolo esta mañana por la radio creía que ¡era un imitador suyo! ¡Qué bien lo hace!, me dije, hasta que vi por el televisor que era él mismamente.
ResponderSuprimirMi reflexión me llevó a pensar la frase inicial, la cual -a pesar de Gadafi y de las hipocresías de Occidente- reitero: hay que encerrarlo, por el bien de todos.
Un saludo.
Nicolás, tengo que discrepar con tu premisa: ningún asesino y, para más abundancia, financiador de terroristas, puede servir a los intereses de nadie que no sea un miserable como él. Claro que tratándose de Ánsar, que apoyó una guerra ilegal en contra del clamor del propio pueblo al que supuestamente representaba y que después escurre el bulto de su responsabilidad sobre los miles de muertos, mutilados inocentes y vidas destrozadas echándole la culpa a otros de las consecuencias y pretendiendo que estaba "equivocado" en la supuesta "información" que sabía desde siempre que era fabricada... Una persona tan cobarde, asesina, embustero y miserable como él, es normal que se junte con gente de su misma calaña. De las dos fotos que pones, no sé cuál es más repugnante. Al menos la de Khadafi parece no reflejar tanta hipocresía.
ResponderSuprimirCuántos países occidentales, modernos, democráticos y civilizados han utilizado a dictadores y se han servido de ellos para hacer negocios y obtener beneficios económicos. Eso sí, cuando ya no les han hecho falta los han dejado abandonados a su suerte. Que no digo yo que no se lo merecieran. A fin de cuentas "Roma no paga traidores". Pero en este caso, Roma también merecería un buen escarmiento.
ResponderSuprimirNo, si en el fondo tienes toda la razón. Unimos tu premisa y la mía y concluimos que los países occidentales han sido tan miserables como los dictadores a los que han utilizado abundantemente cada vez que les ha convenido. Aunque más bien deberíamos decir sus dirigentes, que no necesariamente sus pueblos.
ResponderSuprimirVamos de puros y castos, de honestos y preocupados por el tercer mundo y en el fondo somos tan hipócritas o más que quienes van a cara descubierta.
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