'No resulta nada arriesgado atribuir culpas: el propio Presidente, el grupo parlamentario y el aparato de Ferraz.'
Si no fuera porque ya paso del tema me indignaría con el escrito de Rafael Simancas publicado hoy en El País y que bajo el título ¡Primarias ya! aboga por la celebración del proceso interno del PSOE que permita la sustitución de Zapatero como líder y ofrecer una nueva cara que sirva de bálsamo preventivo al desastre electoral en ciernes.
Sinceramente no me parece coherente que quien con su voto en el Congreso de los Diputados ha colaborado durante el último año a la ejecución de la política económica más liberal llevada a cabo los últimos tiempos por un gobierno supuestamente socialdemócrata ahora le entren las prisas porque las encuestas constatan lo que algunos ya apuntamos que iba a suceder nada más darse a conocer el zapatazo.
Zapatero no volverá a ser candidato, de eso no me cabe la menor duda, porque ya se ha enterado que el PSOE ya no sabe donde esconderlo para que se vea poco; porque ya nadie se cree sus medidas; porque su acción de gobierno se disuelve por falta de consistencia y sensación de improvisación y porque quien ha traicionado y gobernado contra su electorado no merece seguir en el cargo.
No resulta nada arriesgado atribuir culpas. Están perfectamente definidos y localizados los responsables: el propio Presidente, el grupo parlamentario y el aparato de Ferraz. ¿A qué tanto miedo pretender ocultarlo y no encarar el problema con determinación? Pocos ciudadanos españoles creen hoy en la posibilidad de verle de candidato otra vez y es más, no lo desean, no lo quieren encabezando la candidatura pero una cosa está clara, y en esto tiene razón Simancas "en este lío los socialistas nos hemos metido solitos". Sin embargo yo le pediría que no generalizara al partido y se centrara en los responsables anteriormente identificados. A ellos hay que pedirles responsabilidades. Pero posiblemente no se pueda hacer hasta que las bases hablen de una puñetera vez y las exijan a voz en grito. Que ahora sea el momento es otra cuestión más que discutible. En política los tiempos son muy importantes y en esta ocasión el tiempo se ha tragado todas las ocasiones que ha tenido el partido de actuar como debía y no lo ha hecho.
El Gobierno debe dedicarse a gobernar pero ya no está en condiciones de hacerlo. Cosa distinta es que se deba aguantar hasta las próximas generales. Y no por el país sino por la organización. Unas generales actualmente pueden dejar unos resultados inferiores al 30% del voto, lo que sería un desastre sin paliativos. Pero un desastre ganado a pulso.
Basta ya de listas cerradas, basta ya de falta de democracia interna, basta ya de disciplina de partido y estricta obediencia a un líder que es capaz de cargarse el partido que dirige. De cara a la sociedad me temo que de poco servirán las primarias después de adoptar medidas neoliberales ampliamente rechazadas. La estupidez cometida no tiene parangón y el suicidio personal se puede convertir en colectivo si afecta a todo el PSOE. Pero no olvidemos que en último término no se trata de líderes, se trata de acciones políticas concretas, se trata de ideología y valores, algo que parece olvidado pero que es la razón por la que nos encontramos en esta situación.
Nicolás, cuando..., para aparecer en una lista electoral municipal y/o regional (autonómica) te tienen que dar el visto bueno varios 'aparatos', poca autonomía te queda para decir: "Me opongo a esto, eso o aquello".
ResponderSuprimirSi en las votaciones en el Congreso de los Diputados, alguien votara por libre —lo que le dictara su sacratísima conciencia—, duraría en el partido medio telediario.
A veces, —yo el primero— somos tan utópicos los que no nos tenemos que mojar ni la plantaelpié, como aquellos jóvenes (hoy sesentones como yo) de aquel romántico "mayo francés":
«SEAMOS REALISTAS, PIDAMOS LO IMPOSIBLE»
Nicolás, los partidos de masas, como el PSOE - y también el PP -, democráticos y liberales, aunque no por convencimiento sino por necesidad, no tienen ideología sino ideologías. Los partidos políticos de masas que en la coyuntura de una democracia liberal representativa y un sistema electoral que como el español prima a los partidos más votados y fomenta el bipartidismo - o Turno de partidos -, no pueden permitirse el "lujo" de defender dogmas ideológicos, tienen que abrir el abanico y la panoplia de opciones al máximo. En este sentido, habida cuenta que tanto PP como PSOE lo han hecho hasta el límite, en ambos partidos caben desde opciones de extrema derecha hasta de extrema izquierda, o sea se, todo quisque tiene sitio en ambos. El resultado final es que, gane uno o gane otro, siempre ganan los mismos, o sea se, los poderosos, que son los que manejan las estructuras de poder en ambas organizaciones.
ResponderSuprimirYo entiendo que haya gente que crea que los partidos políticos son como los clubes de fútbol o las filàes de moros y cristianos, o los casales falleros... esto es, más folclórico y ecléctico no se puede ser, y en consecuencia hayan internalizado una idea sobre ellos - los partidos políticos - que los idealiza, convirtiéndolos en fraternidades. En este sentido, cuando no se cree que los partidos políticos son herramientas, se llega a la conclusión de que "hay que salvarlos" y se montan pequeñas "rebeliones internas" en forma de "corrientes de opinión" o "sectores críticos", que a la hora de la verdad se estiman más "sacrificarse" para que el partido sobreviva o gane las próximas elecciones, que tirarse al ruedo de la oposición interna. El resultado final es que todo sigue igual.
Al grano, que ZP, que igual tiene convicciones políticas y también tiene ideología, que no lo sé, sublima todo eso al bien del partido o de España. ZP y cuando gobierne Rajoy lo mismo, se "sacrifica" por España y se inmola en el altar de la patria perseverando en el contradios de ejecutar políticas en sentido contrario a los dictados de su ideología - eso si es que gasta de estas cosas, claro. Y si ponéis a otro, como a Rubalcaba, Chacón o a Pepiño, pues lo mismo. La política del partido no depende del líder sino de las necesidades del momento. Así que, no hay remedio, la herramienta se ha roto y ya no vale.
Yo diría que había enviado una contestación. Me estaré jirulando...
ResponderSuprimirSiempre se podrá refundar aquello que ha fracasado o, como mínimo, que no ha cumplido con las expectativas.
ResponderSuprimirNo es que yo sea amigo de limitar el tiempo de permanencia en cargos, pues podría privarnos de buenas mentes, pero lo cierto es que algunos y algunas, ya se “merecen” un largo retiro ... bien lejos.
Saludos
Nicolás, pues yo estoy totalmente de acuerdo con lo que has escrito sobre Simancas. Lo que no se puede hacer es votar todas las políticas de tu partido y luego intentar personalizar la culpa sobre una persona para expíar las responsablidades de la organización entera.
ResponderSuprimirNo señor, eso no puede ser así. Tan sólo Antonio Gutierrez tiene credibilidad para algo así, u otros miembros del partido que no sean parlamentarios. Como dije el otro día envidio la cámara de los comunes donde los diputados, representantes directos de sus circunscripciones, se oponen a las políticas de su propio partido si no las ven correctas.
Valores y moral, como escribí hace un par de semanas, y más independencia y valentía a la hora de ejercer la responsablidad política. Mientras tanto lo que propone Simancas no me parece más que una operación cosmética.
Saludos,
Sí Enrique, he encontrado este comentario tuyo en mi correo. Se supone que debería haberse publicado. Lo reproduzco dado que intuyo que es lo que querías.
ResponderSuprimirNicolás, los partidos de masas, como el PSOE - y también el PP -, democráticos y liberales, aunque no por convencimiento sino por necesidad, no tienen ideología sino ideologías. Los partidos políticos de masas que en la coyuntura de una democracia liberal representativa y un sistema electoral que como el español prima a los partidos más votados y fomenta el bipartidismo - o Turno de partidos -, no pueden permitirse el "lujo" de defender dogmas ideológicos, tienen que abrir el abanico y la panoplia de opciones al máximo. En este sentido, habida cuenta que tanto PP como PSOE lo han hecho hasta el límite, en ambos partidos caben desde opciones de extrema derecha hasta de extrema izquierda, o sea se, todo quisque tiene sitio en ambos. El resultado final es que, gane uno o gane otro, siempre ganan los mismos, o sea se, los poderosos, que son los que manejan las estructuras de poder en ambas organizaciones.
Yo entiendo que haya gente que crea que los partidos políticos son como los clubes de fútbol o las filàes de moros y cristianos, o los casales falleros... esto es, más folclórico y ecléctico no se puede ser, y en consecuencia hayan internalizado una idea sobre ellos - los partidos políticos - que los idealiza, convirtiéndolos en fraternidades. En este sentido, cuando no se cree que los partidos políticos son herramientas, se llega a la conclusión de que "hay que salvarlos" y se montan pequeñas "rebeliones internas" en forma de "corrientes de opinión" o "sectores críticos", que a la hora de la verdad se estiman más "sacrificarse" para que el partido sobreviva o gane las próximas elecciones, que tirarse al ruedo de la oposición interna. El resultado final es que todo sigue igual.
Al grano, que ZP, que igual tiene convicciones políticas y también tiene ideología, que no lo sé, sublima todo eso al bien del partido o de España. ZP y cuando gobierne Rajoy lo mismo, se "sacrifica" por España y se inmola en el altar de la patria perseverando en el contradios de ejecutar políticas en sentido contrario a los dictados de su ideología - eso si es que gasta de estas cosas, claro. Y si ponéis a otro, como a Rubalcaba, Chacón o a Pepiño, pues lo mismo. La política del partido no depende del líder sino de las necesidades del momento. Así que, no hay remedio, la herramienta se ha roto y ya no vale.
La política de cada de momento debería ser consecuencia de la ideología y transmitir los valores que uno defiende. Pero eso siempre. La coyuntura puede cambiar pero el camino no debe depender de ese cambio o de otros.
ResponderSuprimirEsto me recuerda a una obra maestra.
ResponderSuprimirZap-Tzu, "El arte de cargarse un partido".
FUERZA Y HONOR.
HASTA LA VICTORIA SIEMPRE.
De cargarse un partido y de cagarse en el partido. Perdón pero me ha salido del alma.
ResponderSuprimir¡Menos mal! Nicolás. Ya estaba dando crédito a unos "amigos" que aseguran que no ando bien de la azotea. Lo que pasa es que no han estudiado ni una semana de medicina y no me creo nada de lo que dicen, pero claro, "cuando el río suena..."
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