domingo, 13 de marzo de 2011

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Corrupción y voto

Los valencianos no sólo no penalizan en las urnas a los partidos que llevan en sus listas a alcaldes salpicados por casos de corrupción sino que incluso castigan que se cambie al político bajo sospecha como cabeza de cartel. En algunos casos, la defenestración del alcalde supuestamente corrupto supone una pérdida de votos para su partido que en algunos casos puede llegar al 12%. Ésta es al menos una de las conclusiones principales a las que llega la Fundación Alternativas en un reciente estudio en el que se analiza las consecuencias electorales de los escándalos de corrupción municipal en la legislatura pasada. 

El informe de esta fundación cercana al PSOE hace un exhaustivo análisis del impacto en las urnas de los casos de corrupción en el ámbito municipal de Andalucía y la Comunitat Valenciana entre 2003 y 2007. La conclusión no puede ser más demoledora: "No existe evidencia de ningún tipo de castigo electoral a los partidos afectados por investigaciones judiciales", aseguran los autores de este informe tras analizar los resultados obtenidos en los comicios de 2007. Aunque el informe se circunscribe al ámbito local, sus conclusiones parecen perfectamente extrapolables al escenario actual con unas elecciones a la vuelta de la esquina y con unas encuestas electorales que vaticinan al Partido Popular una victoria aplastante pese a que sus referentes políticos más importantes están envueltos en procesos judiciales relacionados con la corrupción.

El estudio, de 35 páginas, y que lleva la firma de Gonzalo Rivero, licenciado en Historia; y Pablo Fernández-Vázquez, licenciado en Ciencias Políticas -ambos son candidatos a doctor en el Departamento de Ciencia Política de la Universidad de Nueva York- no discrimina entre siglas. Es decir, la conclusión de que la corrupción no pasa factura electoral es idéntica en todos los casos y al margen de si el edil pertenece al PP, al PSPV o a otras formaciones. A diferencia de otros estudios ya publicados en este terreno, los autores precisan que para su investigación no han tenido en cuenta todos los escándalos sino aquellos más "claros y graves" y que no meramente pudieran partir de un medio de comunicación o de una denuncia del partido de la oposición. Así, precisan que los casos estudiados se ceñían a los siguientes criterios: la existencia de indicios de ilegalidad de tipo penal; que la responsabilidad del hecho recayera en el alcalde o algún otro miembro del equipo de gobierno municipal y que hubiera una intervención de la fiscalía o de un juzgado. Advierten también que sobre los casos analizados no existía una "demostración fehaciente" de su culpabilidad, aunque elementos suficientes para que fueran creíbles ante la opinión pública. En el caso de la Comunitat Valenciana, la lista negra engloba a veinte municipios.

Los expertos avisan también de las dificultades existentes para analizar el comportamiento electoral ya que admiten que cuando un elector decide su voto no sólo tiene en cuenta su percepción sobre la honestidad de los alcaldes sino otros factores que pueden "enmascarar el impacto negativo de las sospechas de corrupción en los resultados electorales". Cabe apuntar que el patrón de las localidades donde se concentra el mayor número de escándalos está muy definido. Se trata de municipios, generalmente costeros o con potencial turístico, más propicios a la especulación urbanística y donde "existen fuertes incentivos para que los promotores sobornen a los alcaldes para autorizar recalificaciones". Los autores llaman la atención sobre el hecho de que la burbuja inmobiliaria trae consigo resultados económicos que pueden mejorar las perspectivas electorales del alcalde. Dicho de otro modo, las mejoras del desarrollo urbanístico "compensan" el desagrado que el votante siente por la corrupción.

La diferencia "más llamativa" del estudio respecto a Andalucía y la Comunitat Valenciana es cuando se renuevan a los candidatos bajo sospecha. En la primera comunidad el partido puede llegar a mejorar sus resultados si "limpia sus filas". "En el caso de Valencia el reemplazo de candidatos corruptos por el partido está asociado a mayores pérdidas electorales, que pueden llegar al 12%; es decir, son castigados".

Dicho esto, los autores se muestran "pesimistas". La ausencia de castigo electoral "es un serio revés para el control de los políticos por las elecciones y pone en cuestión la capacidad del mecanismo electoral para discriminar, no solo entre buenos y malos candidatos, sino incluso para cumplir la función más básica de expulsar de la arena política a aquellos que podrían haberse aprovechado irregularmente de los bienes comunes", concluyen.

Julia Ruiz Valencia
LEVANTE-EMV

Se me ocurren algunas reflexiones al respecto:
  • Como está extendida la idea de que todos los políticos son potenciales corruptos en el marco bipartidista de partidos el hecho en sí es cada vez menos importante y suscita menos rechazo. A fin de cuentas es algo consustancial con la naturaleza humana.
  • La reacción de los implicados en estos casos casi siempre ha sido distinta. Así mientras los afectados de la izquierda casi siempre han dimitido en vez de aferrarse a sus cargos, el hecho de que el PSOE no haya sido capaz de erradicar el mal desde la raíz ha empeorado la situación. Sus listas no están exentas de implicados.
  • Da la impresión que una parte del electorado valenciano sigue creyendo que la corrupción es una invención de la policía, la prensa, los fiscales y el PSPV. Es el mensaje que se transmite desde el PP y su extenso electorado lo cree. Por eso acabamos con el hecho surrealista de quien denuncia la corrupción es juzgado-Ángel Luna- mientras los presuntos corruptos prosiguen con su teatro del "todo es mentira" mientras alargan los procesos judiciales hasta hacerlos acabar en nada a través de estrategias judiciales que producen vergüenza ajena.
  • En esta situación es muy difícil la transferencia de votos dado que además los condicionantes a la hora de emitir el voto no son sólo la honestidad de los políticos sino el deseo de infligir un castigo a quien está gobernando en tiempos de crisis como los actuales.
  • Basar la oposición exclusivamente en la denuncia de los casos de corrupción del adversario no es suficiente. Ha de ir acompañado de un programa y un discurso político capaces de enganchar al electorado de forma que se identifique con propuestas claras, realistas e ilusionantes.
  • Resulta vomitivo ver a Camps firmar un documento contra la corrupción pero no estaría de más que desde el PSPV se tomaran decisiones políticas más fuertes que hicieran visible a todo el partido y no sólo a Ángel Luna.
Estoy seguro que podréis aportar más reflexiones que enriquezcan el post.

8 interesantes opiniones:

  1. Hola,

    Pues yo aporto una frase bien conocida: "Cada país tiene el gobierno que se merece".
    Lo siento Nicolás, pero es así. Y el hecho que sea así indica que debemos de volver a construir la política desde su base ética. Antes que hablar de proyectos, grandes reformas, etc. Lo primero es volver a generar una ciudadanía ética y responsable con su propio poder electoral.

    Saludos,

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  2. Sin ser pitoniso, sin haber trabajado nunca don Rappel, tan sólo sacando las deducciones de anteriores precedentes, me aventuro sin miedo a equivocarme -aunque desearia que así fuera- que el asunto Gurtell y demás tramas corruptas mafiosas-caciquistas- político- urbanistica- constructoras en que se han visto implicado numerosos cargo del PP, no les pasará factura en las urnas (Madrid, Castellón, Valencia, Murcia, Baleares, Canarias...), incluso ampliarán su mayoría.

    Por contra, los ERE`s en Andalucía sí les pasará factura al PSOE, dando un vuelco electoral que le haría incluso perder la Junta después de 30 años. Hay un alcalde de un pueblo de Málaga del PSOE que le echaron del cargo y del partido por verse inmerso en un caso de corrupción, y se va a presentar de nuevo a la alcaldía como independiente, con un claro apoyo social, lo mismo que el conocido "Sandokán" en Córdoba.

    El problema no está sólo en los partidos y en las actitudes que adoptan ante la corrupción (ética en el caso del PSOE y cínica en el del PP), sino el gran problema es el de una sociedad enferma y sin valores éticos que les apoya. En Alemania en el 33 Hilter ganaba elecciones los últimos años en Italia, Berlusconi gobierna su país en pos de sus intereses con una amplia mayoría de los italianos, no dando un golpe de Estado fascista como el Duce o Franco.

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  3. La masa humana, contemplada como una unidad en el caso de unas votaciones locales o de ámbito superior, actúa movida por infinidad de hilos sutiles difíciles de adivinar y por ende, de comprender sus comportamientos.

    En el caso que yo viví en mis carnes aquella vez que jugué a ser político en mi pueblo, es que a la masa le pesó mucho —de manera negativa— el hecho de que yo no era nativo del pueblo y por lo tanto estaba encuadrado en la calificación de "forastero" fenómeno que en la mente de los pueblerinos es de mucho rechazo.

    Uno de los pilares principales que sostienen una buena DEMOCRACIA (con mayúsculas) es la cultura general de la masa. A menor cultura, menor sensibilidad. A menor sensibilidad, mayor predisposición para admitir la poca ética o moralidad o rectitud de conducta de sus políticos.
    Todavía, en la conciencia colectiva de los españoles, pesa mucho en negativo ese concepto de "político". Los menos políticos —los que van de "apolíticos" por la vida— son las gentes de derecha extrema y la otra.

    En conclusión, no es nada de fácil dar explicaciones del porqué la masa reacciona como reacciona. Mucho más difícil es ponerse a describir cómo va a reaccionar en el futuro. Ni los sesudos sociólogos más avispados, podrán aportar algo de luz a este artículo tuyo de hoy.

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  4. Cita de anterior comentarista Jesús Herrera: "Todavía, en la conciencia colectiva de los españoles, pesa mucho en negativo ese concepto de "político". Los menos políticos —los que van de "apolíticos" por la vida— son las gentes de derecha extrema y la otra."

    Muy acertado. Eso lo vengo yo comprobando y es verdad: todo el que va de "apolítico", o les escuchas decir "a mí no me interesa la política", "los políticos son todos iguales"...no necesitas escarbar mucho para saber que son los más dogmáticos y fánaticos ideológicos, y se dá con más frecuencia en la extramaderecha que en la extremaizquierda.

    Lo que está ocurriendo ahora con las encuestas y los estudios del CIS de que la política y los políticos son ahora los menos valorados y la mayoría los ve como un problema y no como la sulución a los problemas, es por la contínua agitación y propaganda de los medios, que impide que haya un verdadero debate de ideas y programas en vez de una cansina pelea entre dos bandos, o peleas infantiles de patio de colegio de "y tu más", "pues anda que tú".

    Debates estériles que no llegan a ningún sitio y que produce mucho hastío y hartazgo en la población. A mi personalmente me repatea. Pero de todo esto quien realmente sale beneficiado es el PP. Por eso su actutid es tan hipócrita, cínica y se rie a la cara de todos. Sabe que esto va a provocar mucha abstención entre el electorado de izquierda o progresita y que ellos tienen un electorado fiel que no les tiene nada en cuenta y les seguirá votando pase lo que pase.

    En una sociedad concienciada, responsable y con valores éticos el PP tendría un voto residual, sería un partido extra-parlamentario o, como mucho tendría la representación que hoy pueda tener IU.

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  5. Dice Runaway:
    «En una sociedad concienciada, responsable y con valores éticos el PP tendría un voto residual, sería un partido extra-parlamentario o, como mucho tendría la representación que hoy pueda tener IU».

    Y digo yo: En una sociedad concienciada, responsable y con valores éticos..., ni siquiera el actual PsoE, con la práctica de su hacer político, tendría tan alta representación como tiene ahora.
    Siempre recordaré como atinadas las palabras de Agustín Jiménez (eterno alcalde socialista de Noblejas) que un día dijo que todos los ayuntamientos, sean del color que sean, gobiernan en derechas; en más o menos derechas.

    Es una generalización muy peligrosa e injusta, lo sé. Son expresiones para dar un zapatazo a las conciencias aunque no sean rigurosamente atinadas.
    Pero todos esos munícipes que nos piden el voto, vestidos con ropajes de izquierdas, y durante el ejercicio de sus cuatro años no se pierden una misa solemne, ni una procesión junto a alguna talla de oro, madera o escayola, ni se cortan un pelo en regalar solares municipales para que la internacional vaticana (el partido de ultra-derecha más poderoso de occidente) se construya sus iglesias (se las construyan otros, más bien)..., serán lo que sean pero de izquierdas no lo son. Y si eran de izquierdas cuando se presentaron, es que durante esos cuatro años están en excedencia.

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  6. En cierto modo discrepo, Jesús. A mí me resulta cansino este maniqueo de guerras de sexos mujer/hombre, cuando por encima de todo somos PERSONAS; o este discurso izquierda/derecha o izquierda que hace políticas de derechas. No es que sea cansino, sino que es un discurso estéril y fuera de la realidad.

    Yo me considero de izquierdas o progresista. Pero como persona que está en contra de dogmas, ya sean religiosos, ideológicos, políticos, nacionalistas o deportivos, huyo de la ortodoxia sectaria. Simpatizo y he votado al PSOE, pero si viviera en Euskadi o Cataluña posiblemente hubiera votado alguna vez al PNV o a CIU, algo que es contrario a mi ideología porque son de derechas y nacionalistas. Pero es una derecha vanguardista, moderna, moderada, muy al estilo a las derechas francesas y alemanas.

    En España eso sería impensable. Mientras hace 30 años el PSOE renegó del Marxismo, aún hoy el PP no ha condenado el franquismo; es más presume y se jacta de ellos "sin complejos": en sus medios de agit-prop, en sus actitudes justificándoles, apoyando libros reescribiendo la historia, borrándola o adaptada a su conveniencia como en la novela 1984 de Orwell...

    Como en la mayoría de las democracias occidentales, (salvo Italia lleno de partidos pequeños que lo han hecho siempre ingobernable y sus gobiernos han tenido poca estabilidad y han durado poco) , España es un país bipartidista. Lo malo es que tenemos dos partidos, uno que es de derechas (de izquierda lo es sólo en lo social), y otro que es directamente fascista. ¿Y que hay alrededor? Absolutamente NADA:IU unos ortodoxos que viven fuera de la realidad y cada vez más hundida. Llamazares es un hombre sensato y ponderado, pero he oido decharaciones de Cayo Lara como si todavía estuviera pensando en el advenimiento de la URSS. UPyD, que no se sabe lo que es, en manos de una friki resentida y rencorosa con un odio radical hacia Zapatero y su anterior partido. Cascos, un ultra nacional-católico español, que ahora va de Don Pelayo envuelto en una bandera asturiana, como si fuera un nacionalista vasco o catalán. Una marea de gente aquí (incluso de sectores de la izquierda) lo tienen como un Dios y el caudillo que a a salvar Asturias.

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  7. Igual que antes dije que por mi experiencia personal había comprobado que todos aquellos que se la dan de "apolíticos", se manifiestan en realidad antes o después como de ultraderecha; también por experiencia vital he comprobado que los extremos se unen y que los fanáticos de uno y otro bando tienen más cosas en común, de lo que aparentemente sus respectivas consignas predican.

    He conocido gente de derechas que, en las distancias cortas, han sido mucho más humanos, tolerantes, educados y con más altura moral e intelectual que otros que se la daban de ser muy de izquierdas cargadas de prejuicios y prepotencia, y sus actitudes despóticas; que yo pensaba que si llegaran a tener poder, igual Hitler, Mossolini, Stalin o Pol-pol eran hermanitas de la caridad.

    Ultimamente he conocido a uno de izquierda, un currante afiliado a la UGT, seguidor de Federico Jimenez Losantos por "su fina ironía" y que dice "verdades como puño" y no como Iñaqui Gabilondo, que para él era un "propagandista sectario". Este elemento, con unas actitudes rascistas y xenófobas propias de un miembro del Ku Kux Klan o de Le Pen y admirador de Sarkisí y Berlusconi por haber echado a inmigrantes en masa. Tomando café en un bar, al salir por la pantalla del televisor la candidata del PP hablando de inmigración en la campaña catalana, me dijo que cuando fuera las elecciones, "lo más seguro es que se quedara en el bar tomando el vermut pero igual votaba al PP para que echara a los inmigrantes"

    También otro afiliado a IU y a CCOO, que no veía ni TVE ni escuchaba la SER por "ser de quien es". Él sólo veía Intereconomía y escuchaba a Federico, antes en la COPE y ahora en esRadio. Federico era su Dios y lo que él decía iba a misa, aunque él no era nada religioso. Cada mañana nos daba a todos un mitin, repitiendo las consignas que había visto y oido de sus gurus mediáticos. Y pobre de aquel que se atrevía a contradecirle. En realidad sólo yo, lo cual provocó absoluto rechazo de todos hacia mí.

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  8. Sinceramente, creo que estamos en una encrucijada dentro de un periodo de transición y cambio. El problema es que no sé hacia dónde vamos, ni qué será finalmente lo que encontremos al final del camino. Pero sí tengo claro que este momento es un punto de inflexión. Veremos qué pasa.

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