Este post debería ser sólo la respuesta a los comentarios de
Javier Caso (
Pasión por la dialéctica) y
Enric Casanova (
La promesa de los lagos de Pokara) a mi post de ayer pero Blogger debe estar hoy de vacaciones porque llevo cuatro horas intentando publicar el texto y no hay manera. Así que me he decidido a cambiar la forma de su publicación.
No puedo estar de acuerdo con la opinión que expresan ambos sobre mi post "
Un proyecto desde la izquierda". Me imagino la actual crisis con el PP en el poder y estoy convencido que más de uno se iba a enterar de lo que son políticas neoliberales. Por fortuna, y a pesar de todo, aún hay diferencias entre el PP y el PSOE. Precisamente los presiones que está recibiendo
Zapatero y no sólo del PP sino también de otras partes, de determinados organismos internacionales, incluso del FMI, es para que aplique esas políticas neoliberales con toda su crudeza que iban a repercutir directamente sobre quienes no han generado esta crisis, quienes no son responsables de la catástrofe pero sobre quienes se quiere que recaiga el peso de la recuperación. No sé si el Presidente podrá aguantar las presiones que no hace falta ser muy listo para percatarse de su magnitud. A fin de cuentas es lo que nos están queriendo decir cuando hablan de transmitir confianza. Escuchar a toda esa serie de comentaristas radiofónicos que se califican de liberales así como leer determinados artículos en la prensa no hace más que reafirmarme en la creencia que lo que piden es mano dura y mucho sacrificio con los más débiles. Lo de siempre, como diría alguien que conozco, sin novedad en frente, no han variado un ápice sus posiciones de las viejas recetas liberales que ya aplicaron en Sudamérica y que colaboraron a acentuar las diferencias entre ricos y pobres. Cada vez ricos más ricos pero menos, y cada vez más pobres pero más.
Cuando ingresamos en la UE renunciamos voluntariamente a una parte de nuestra soberanía, económica principalmente y eso lo sabemos todos. Ahora no hay más remedio que asumir que, por desgracia, una buena parte de esa política y fundamentalmente la monetaria no depende de los gobiernos nacionales; y la fiscal según y cómo. Bien, ante eso y en una situación como la que tenemos la alternativa la plantea claramente el post de
Luis Solana, con el que se podrá estar de acuerdo o no pero que tiene una buena parte de razón; o devaluamos la moneda, algo que no va a hacer la autoridad monetaria; o nos salimos del euro, algo que no creo que ningún estado quiera porque debilita al conjunto. Y ahí sí que me remito a Enric, susto o muerte. En ambos casos malo.
No creo que en estos momentos equiparar al PSOE y al PP sea lo más adecuado. Cada uno puede hacer lo que mejor le parezca pero mi posición es muy clara. No estando de acuerdo con determinadas decisiones del Gobierno no dedicaré una sólo línea a debilitar sus posibilidades de gobernar. Sé perfectamente que mi blog es una insignificancia en el mar de la red donde se puede encontrar infinidad de opiniones desde un extremo a otro pero una cosa es ejercer la crítica constructiva y otra muy distinta torpedear y colaborar a hundir el buque para que vuelva el PP. Ahí que no me busquen porque no me van a encontrar.
Tengo claro también que en época de crisis la gente se vuelve más conservadora y la tendencia es a votar las políticas de derechas porque se venden con la promesa de acabar con una situación que ellos mismos provocaron y que como ha quedado más que demostrado ni supieron prever, ni han podido parar sus consecuencias. Eso sí, sus recetas van encaminadas a desproteger a los más desfavorecidos.
No renuncio a la crítica ni por un momento pero una crítica dirigida a mejorar y no a acabar con un proyecto. Sé dónde estoy, sé dónde milito, cuáles son mis planteamientos y hasta dónde puede llegar un gobierno progresista socialdemócrata hoy en día. También veo con perspectiva histórica y contemplo lo que se ha hecho en estas últimas décadas desde la derecha y desde la izquierda. Felipe González nunca fue Presidente con un voto mío. Mi concepto del Estado es distinto del suyo pero hay que reconocerle un trabajo y unos esfuerzos innegables por mejorar el país. Aunque discrepáramos en multitud de aspectos.
Y también miro la supuesta izquierda del PSOE y veo lo que hay. Seguro que podremos tener visiones más o menos aproximadas pero me reconoceréis que en conjunto es un erial bastante desolador, por desgracia. No me gusta criticarlos demasiado ni con mucha dureza. En muy pocas ocasiones les he dedicado mis críticas. Es más IU, ERC, Compromís... me suelen provocar sentimientos bastante encontrados y en mi post de ayer dejo muy claro cuál es mi postura que no puede ser otra que el entendimiento porque a fin de cuentas todos luchamos por lo mismo. No somos adversarios, el adversario es la derecha. Entiendo sus críticas pero muchas veces están basadas en el reconocimiento explícito de su imposibilidad de gobernar. Sólo tendrán posibilidades de hacerlo si pactan con el PSOE. Es así la realidad, lo admitan o no. De la misma manera que soy consciente que el PSPV hoy por hoy sólo puede tener opciones de gobierno en Valencia si pacta con ellos. Y más allá de planteamientos cortoplacistas o estratégicos, la situación es tan delicada y tan urgente una regeneración democrática que las prioridades están claras.
En cuanto a las relaciones en el Parlamento nacional la situación es la que es como consecuencia de los resultados de las elecciones generales. Eso de echarle al otro la culpa de sus derrotas les puede valer de momento pero no estaría de más que cada uno analizara porque tiene la representación tan reducida que ostenta. Soy partidario de un pacto de izquierdas pero también es cierto que la aritmética cuenta y en último término para gobernar hay que tener los votos necesarios que sumen los apoyos de la mitad más uno de los escaños. El PSOE no es el culpable de la reducción de escaños que se produjo en IU o ERC pero ese hecho fue determinante para que se viera al hermano mayor como aquel capaz de dejarlos sin el pan y la sal. Me parece un error. Ojalá hubiera más entendimiento pero no sólo prima lo que hay que votar sino la estrategia de cada grupo y eso lo sabemos todos.
Mi experiencia en la política municipal me enseñó que además de la paciencia y la capacidad de encajar golpes hay que tener muy claro de dónde venimos y cuál es nuestro objetivo para no perder la referencia de lo que perseguimos ante las dificultades porque perderla significa olvidarse de los más importante, que tardará más o menos en conseguirse pero que debe estar siempre presente. Y eso nos lleva al posibilismo. Sin renunciar a la utopía hay que tener muy claros los pasos a dar, que posiblemente sean más lentos que los deseos personales. Con esfuerzo, constancia y tesón hay que perseguirlos día a día y no caer en la desesperación cuando se pretende dar pasos más largos y la realidad lo impide.
Por último, comentar que se podría hacer con bastante facilidad un análisis de cuáles son los planteamientos programáticos de IU, por ejemplo, y cuál es la política del conseller Saura. Seguro que el ejercicio resultaría de lo más ilustrativo.
Esta reflexión no pretende convencer a nadie ni sentar cátedra solo ilustrar sobre lo que pienso. Sé de dónde vengo, sé dónde quiero llegar, no sé si llegaré, pero al menos espero que el final me pille por el camino y no esperando en casa. Y creo que Zapatero también es consciente de ello, a pesar de sus errores.
Siempre es un placer contrastar opiniones con gente inteligente. Prometo dedicar mañana el tiempo que merecen vuestros post pero hoy Blogger funcionaba como el culo. No sé si por la tormenta que hemos tenido o simplemente es un fallo temporal. De pena.