Mientras cenaba esta noche tenía enchufada la tele y estaba viendo El Intermedio. A Wyoming se le ha ocurrido hacer un ranking con las veinte frases más famosas de la década por votación popular. Como no podía ser menos, el ¡No a la guerra! ocupaba uno de los primeros lugares. Mientras volvía a ver aquellas imágenes me vino a la cabeza que Aznar desoyó las voces que, en masa y en la calle, le decía que no estaban de acuerdo con aquella decisión y que un gobernante no puede olvidarse de la gente una vez que ha conseguido el poder. Aznar hizo oídos sordos ante el griterío del país y lo acabó pagando en las urnas. Hizo lo que creyó que debía hacer afirmaba Gustavo de Arístegui. Y fíjate por donde lo mismo está haciendo Zapatero que también se ha vuelto sordo ante la opinión de la calle. También afirmó, al igual que su antecesor en el cargo que hará las reformas necesarias "me cueste lo que me cueste". Ambos actuaron contra el pueblo y ambos acabarán igual. En el fondo no son tan distintos los políticos cuando se olvidan de quien los puso en el lugar que ocupan. Aznar se equivocó. Zapatero se equivoca.
lunes, 27 de diciembre de 2010
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yo creo que Zapatero no se presentará a las próximas elecciones, por eso le da igual ocho que ochenta.
ResponderSuprimirun besito
Pero a los demás no no da igual. La opción está clara puede salir de la Moncloa como un señor o por la puerta de atrás. La elección es suya.
ResponderSuprimirEl problema más grave es de quien tropieza dos veces, o tres, o más, con la misma piedra y sigue sin aprender que eso no es bueno. Me estoy refiriendo a nosotros, a la ciudadanía.
ResponderSuprimirYo me pregunto ¿y cómo se puede resolver la situación española?, lo que está claro es que si vamos mal con Zapatero (que no lo hace bien como debía y eso es cierto), que nos espera cuando el Sr. Rajoy o el que sea del PP gobierne España.
ResponderSuprimirComo veterano que ya soy de mil guerras sindicales, una veces como dirigente y otras como sindicalista de a pie (lo que soy ahora mismo), esta crisis en España es complicadísima de resolver, es una crisis que nos llegó de fuera pero que nadie olvide que se potenció gracias a los desmanes que hizo el gobierno de Aznar, el cual nos dejo una herencia envenenadísima y para rematar nosotros los ciudadanos sin ir más lejos también tenemos nuestra parte de culpa, por ejemplo hablando del tema empleo, Comunidad Valenciana el trabajo en negro supone un aproximadamente 32% del PIB de dicha comunidad; Comunidad Canaria sobre un 33% del PIB, estando la media española en un aproximado 19%; esto como simple muestra, pero podríamos seguir y ver como los propios sindicatos (yo pertenezco a uno), a nivel convenios particulares o de empresa que no sectoriales o estatales, hacen el juego total a la patronal, además sin esconderse para nada. No hace apenas una semana hablando en una tertulia con compañeros sindicalista tanto del sindicato al cual pertenezco como de CCOO, a título personal a una pregunta mía ¿y vosotros preferís que gobierne el PP?, cuál fue mi sorpresa que me contestaron sin dudarlo, pero ninguna, SI, porque así podremos hacer las huelgas que nos den la gana.
Compañeros, les aseguro que es muy difícil solucionar lo que nos está pasando sin hacer más daño al pueblo, claro que siempre hay solución pero si esta solución tiene que llegar de mano de los que quieren anular al pueblo como ya lo intentaron en el 2002 y privatizar definitivamente la sanidad, tal como lo lleva en el programa el PP y que es similar a la que hoy sufren los EEUU.
En fin, que no lo hace bien Zapatero y que se ha equivocado en más de una cosa, si, es cierto, la solución de España en estos momentos es complicadísima, y que nadie tiene la varita mágica también, sean del PSOE, del PP o de donde se quiera y no se solucionara mientras Alemania no quiera porque nadie olvide que Alemania se está jugando ser la líder de Europa.
Salud y república
Hola amigo Nicolás:
ResponderSuprimirAsí es, es una pena contar con este tipo de políticos. González se quejaba de Zapatero en su primera legislatura por ser fiel a su programa y no escucharle a él. Ahora, en esta segunda legislatura Felipe González está satisfecho, ZP escucha su recetas neoliberales y ha olvidado al pueblo soberano. A ZP le pasará como a González y a Aznar, tendrán un tiempo para descomprimirse.
Lo cierto es lo que dice nuestro buen amigo Don Enric, el problema lo tenemos el pueblo que no terminamos de entender cómo funciona esto y no somos capaces de idear mecanismos para que no se nos tome el pelo por parte de aquellos que se ponen al dictado del terrorismo de mercado y de los especuladores financieros.
Un abrazote amigo.
Me da miedo y me genera terror el hecho de que tengas razón.
ResponderSuprimirComparto la idea, como no podría ser de otra forma, que la alternativa para resolver el problema de España no consiste en sustituir a Zapatero por Rajoy pero no es menos cierto que en el actual sistema de partidos que nos hemos dado no hay más que dos partidos con aspiraciones de llegar al poder. Por tanto inevitablemente se van alternando aunque no dispongan de recetas efectivas. Esta situación se parece mucho al turno de partidos que tan nefasto fue para el país. Los partidos más pequeños no tienen opciones de tocar poder porque la ley electoral los castiga convirtiéndolos en casi residuales. El problema empeora más si la izquierda acaba haciendo las políticas propias de la derecha y no aplica recetas distintas a las neoliberales. El votante acaba buscando al original en vez de la copia porque los originales no tienen mala conciencia mientras que las copias aplican recetas impropias pero casi pidiendo perdón por haberlo hecho porque saben que traicionan sus orígenes, su ideología y a sus bases. Y eso se nota y mucho. Cuando Zapatero afirma que hará lo que tenga que hacer pasando sobre su cadáver no hace más que suplicar un perdón que sabe que no se merece. Lo que da es lástima y pena. Aznar hizo lo que pensaba que debía sin pedir jamás perdón. También es cierto que no sé cuál de las dos opciones me gusta menos.
ResponderSuprimir