"La reducción del déficit público puede conseguirse bajando el gasto público o, como alternativa, subiendo los impuestos, y muy en particular los de aquellos que se han beneficiado enormemente de la bajada impositiva que el presidente Zapatero, y antes el ex presidente Aznar, realizaron durante los últimos 15 años. Esta reducción de impuestos ha sido, tal como ha señalado el Fondo Monetario Internacional, responsable del 40% del déficit estructural existente en España y en la mayoría de países de la OCDE (el club de países más ricos del mundo) que siguieron semejantes políticas. Si se recuperaran los tipos existentes antes de las reformas regresivas fiscales, pasando de un 43% a un 45% para las rentas superiores a 60.000 euros, y se añadiera un nuevo tramo para los que ingresan más de 120.000 euros, con un tipo del 50%, el Estado ingresaría 2.500 millones de euros más a las arcas, afectando únicamente al 3,98% de los ciudadanos. A esta cantidad podría añadirse la recuperación del impuesto sobre el patrimonio, cuya eliminación en 2008 favoreció enormemente a los sectores más pudientes de la sociedad. Con tal medida, el Estado podría ingresar otros 2.120 millones de euros."
"Si, por otra parte, se recuperara el tramo que pagaban las grandes empresas en su impuesto de sociedades, pasando del 30% al 35%, el Estado recuperaría 5.300 millones de euros (afectando únicamente a un 0,12% del total de las empresas, que son las que tienen una base impositiva superior a 30 millones). Otra cantidad recuperable podría conseguirse aumentando el tributo de un 1% a un 5% en las sociedades de capital variable, las famosas Sicav."
"Y la respetada asociación de técnicos tributarios del Ministerio de Hacienda, Gestha, ha indicado que, a través de medidas creíbles e inmediatas, se podría reducir en un 5% del PIB el tamaño de la economía sumergida. Ello significaría un aumento de 12.700 millones más para las arcas públicas, que deberían incrementarse a 6.155 millones más si eliminaran los paraísos fiscales que están siendo utilizados ampliamente por la banca y por las grandes empresas. Todas estas y otras medidas que deberían tomarse no afectarían a la gran mayoría de las clases populares, recaudándose 35.235 millones de euros, más del doble que los fondos que el Gobierno español intenta conseguir mediante las medidas que están dañando las clases populares. Ni qué decir tiene que ninguna de estas propuestas fueron sugeridas por los grupos de empresarios que visitaron al presidente y al rey pidiendo dureza."
"Si el Estado fuera duro con los ricos del país y recaudara aquellos 35.235 millones de euros, podría crear empleo, por ejemplo, en los escasamente financiados servicios del Estado del bienestar, lo que estimularía enormemente la demanda y con ello la recuperación económica, reduciendo así el déficit público. Si no lo hacen es porque les flaquean las piernas para enfrentarse a los ricos."
Extracto del artículo de Vicenç Navarro Existen alternativas a los recortes.
Vicenç Navarro lleva mucho tiempo planteando alternativas de izquierda distintas de las soluciones neoliberales del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y claro, cuando una contempla la vacuidad de las palabras de Elena Valenciano, su insistencia en seguir hablando de la salida social de la crisis y la contrapone con las medidas tomadas hasta ahora y quienes han sido los perjudicados, la incoherencia, la manipulación y la mentira no pueden más que aflorar por encina del discurso que no es más que otro camelo para seguir aplicando medidas antisociales contra las clases más débiles. Siguen ciegos, y sordos ante la mayoría silenciosa.
Las reflexiones del diputado por Córdoba Juan Luis Rascón –juez en excedencia-, advirtiendo al PSOE que mucha gente está “dejando de confiar” en los socialistas y que puede acabar siendo una formación “residual” para la ciudadanía no deberían caer en saco roto pero mucho me temo que es lo que está pasando.
Totalmente deacuerdo contigo Nicolás, pero el vídeo no he podido terminar de verlo, he tenido que irme a vomitar, perdóname pero me ha dado asco.
ResponderSuprimirEs lo que tienen determinados discursos, que no se los creen ni quienes los hacen.
ResponderSuprimirNo creo que ellos no sepan lo mismo que sabemos Navarro y muchos otros. Lo saben. Por eso no hay peor sordo que el que no quiere oír ni peor ciego que el que no quiere ver. El poder los ciega, el poder los ensordece. Saludos.
ResponderSuprimirO lo que tal vez sea peor, tienen que responder ante poderes superiores a la soberanía nacional.
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