El PSPV tiene una sangría de votos por la izquierda. Se van más de los que llegan. En la última encuesta encargada por el partido el resultado ha sido demoledor. El estudio de la transferencia de voto revela que de los 838.000 votos que apostaron por el PSPV en mayo de 2007, 208.000 han decidido desertar. Y de esa cantidad, nada menos que 109.000 apuestan hoy por la abstención. Dicho en términos porcentuales, un 13% del electorado socialista huye de repetir voto, pero nadie de los partidos que conforman la oferta política valenciana parece que le seduce lo más mínimo. De celebrarse hoy las elecciones, otros 38.000 ex electores socialistas cambiarían de chaqueta y pasarían directamente al PP. Unos 27.000 huyen al PSPV por su izquierda para ir a parar a Esquerra Unida y 21.000 deciden cambiar al partido que lidera Jorge Alarte por el Bloc de Enric Morera. Ese es el relato de la sangría valenciana del PSOE.
Pero aunque el PSPV recibe nuevos apoyos. Así, 8.000 ciudadanos que hace tres años depositaron en la urna una papeleta de Compromís pel País Valencià, ahora se inclinan por el PSPV. A esa cifra se sumarían 10.000 ciudadanos que en las pasadas autonómicas votaron a Francisco Camps y hoy están decididos a alinearse electoralmente con quienes se han personado en los tribunales para denunciar la presunta corrupción de la operación Gürtel, entre otros escándalos.
Con todo, el mayor afluente de papeletas que se incorporan proviene de los nuevos votantes, de aquellos electores que en 2007 se abstuvieron y ahora quieren elegir siglas y de aquellos otros que no habían cumplido los 18 años en la anterior cita electoral. Entre los dos grupos suman 107.000 ciudadanos, de los que 32.000 (el 29,9%) se inclinan por el PSPV.
Pero la izquierda del PSPV tampoco sale mejor parada. La desmovilización también afecta a EU y Bloc, los socios mayoritarios del Compromís de 2007. En el reparto de la herencia, EU se lleva 85.000 apoyos y el Bloc, 63.000, pero más de 27.000 no piensan pasarse por el colegio electoral según el sondeo. Entre los nuevos votantes, tanto EU (7,5%) como el Bloc (6,5%) obtienen un plus de apoyo sobre el respaldo general que logran estas formaciones.
A quien no parece afectarle demasiado esta situación es al PP que sigue viento en popa a toda vela. Los populares repetirían casi calcado el número de votos de los pasados comicios, pero esos electores (1.280.000) cobran más valor en tanto que la participación cae 3,61 puntos. Lo grave de todo es que el votante del PP es totalmente acrítico. Le da igual que la Comunitat se hunda totalmente con un Consell que nos lleva a la ruina absoluta (recordemos que tiene transferidas todas las competencias económicas, políticas, industriales... para luchar contra la crisis), destruye nuestro sector industrial, deteriora la educación y la sanidad, no renueva ni realiza nuevas infraestructuras. Y sobre todo nos roba y nos endeuda con sus proyectos faraónicos muy deficitarios que no generan riqueza ni empleo. Lo dicho: ¿qué hay en la cabeza del votante del PP, que decide votar a un partido incapacitado para gobernar? Sólo puede explicarse por la red clientelar-mafiosa creada por el PP, con numerosos intereses creados en la mayoría de los municipios de la Comunitat que ha conseguido tener un numeroso voto cautivo y sumiso, que no entiende de ideologías ni de corrupción. Sobre todo porque participa en la misma o desea participar para beneficiarse. Son los corruptos propios. Son como los hijos tontos y ya se sabe que a los hijos tontos se les quiere y protege más.
Hola amigo, por mi parte siempre lo he tenido claro, el PP tiene su electorado que es como es y siempre vota a lo mismo y casi en el mismo número. El que se gobierne desde la izquierda depende de la izquierda misma. Hemos de ser consciente de que esta izquierda es diversa y plural y que lo más conveniente es que camine junta. De no ser así será la derecha la que siempre obtenga beneficio de nuestra división. El proceso debería comenzar uniendo a la izquierda más a la izquierda del PSOE y luego tratar de incluir incluso a este siempre y cuando se deje de seguir a pies juntillas los dictados de los mercados financieros especulativos y empiece a escuchar la voz de la ciudadanía. De no ser así iremos poco lejos.
ResponderSuprimirUn abrazote amigo.
Totalmente de acuerdo.
ResponderSuprimirTened en cuenta que, aunque soy de letras, he comprobado como la unión de siglas no supone la suma de votos y que, por tanto, no se puede deducir que si se juntan dos siglas, a una de las cuales le votan 20.000 ciudadanos y a la otra 30.000, juntas suman 50.000 porque no es así.
ResponderSuprimirNo me estaba refiriendo a la suma de votos exclusivamente de cara a una posible coalición electoral. Por mi parte no es ese el planteamiento. Más bien insisto en defender una idea que llevo sosteniendo desde hace mucho tiempo basada en crear un proyecto común desde la izquierda. Ese proyecto podría sustanciarse o no en una coalición preelectoral, post electoral de colaboración en el Parlamento una vez que se ha llegado u otras fórmulas. Pero desde mi punto de vista es evidente que mientras la sociedad continúe percibiendo que la izquierda no es plural sino que está dividida no hay forma de articular una alternativa. La encuesta encargada desde el PSPV lo demuestra claramente. El ejemplo dado por Compromis y EU en la Comunitat es algo que no ayuda para nada. Si las cosas no cambian Compromís quedará fuera del Les Corts en las próximas elecciones y EU verá reducida su representación a 4 escaños. El resto de fuerzas ecologistas y verdes ni están ni se les espera. La debacle socialista es una evidencia. La solución está en manos de todos o de nadie.
ResponderSuprimirTambién está claro que este proyecto no es para el próximo año pero empezamos a hacer las cosas bien o estaremos en la oposición por los siglos de los siglos.
Es el eterno problema de la izquierda no extremista: por su propia naturaleza permite más variedad, más discrepancia, y por eso, está desunida. Lo que beneficia a las minorías de derechas de "ultracentro" adiestradas en la militancia monolítica. La manera de romper una tendencia que puede poner a una minoría retrógrada en el poder es uniendo el voto claramente mayoritario de las izquierdas. Esa es la actitud inteligente, la opción menos mala. ¿Seremos capaces de hacerlo?
ResponderSuprimirLas experiencias hasta el momento no son buenas y el casode Cataluña donde cada partido ha ido más a su parcela en detrimento del conjunto es un buen ejemplo.
ResponderSuprimirTienes toda la razón. Si parece que al final será verdad aquello de que tenemos (en conjunto, como consecuencia, y por falta de cabeza) el gobierno que merecemos.
ResponderSuprimirUnos más que otros. Algunos sufrimos a los gobiernos.
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