domingo, 28 de noviembre de 2010

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El ejemplo helvético

No solamente se ha votado este domingo en Cataluña, también lo han hecho los suizos. Y en esta ocasión para aceptar en referéndum una propuesta de los populares helvéticos encaminada a la deportación automática de los delincuentes extranjeros, eso sí, después de que hayan cumplido la condena. Como era de esperar los suizos han aprobado la propuesta de expulsión automática de los delincuentes extranjeros que habiten en el país. Entre los motivos para la deportación están el asesinato, la violación, el robo y el tráfico de drogas, pero también el fraude contra la Seguridad Social. Aunque será labor del Parlamento helvético finalizar la lista de delitos y darle forma al texto, la decisión de las deportaciones se realizará de forma directa sin tener en cuenta su situación socioeconómica, su estado de salud o el tiempo que lleven residiendo en Suiza.

Como cabe suponer para los conservadores, fieles a su pensamiento excluyente, esta medida ayudará a combatir la criminalidad entre los extranjeros que son mayoría en las cárceles. Lo que no explican es que su imagen fría y poco amigable tiene mucho que ver con su concepción del inmigrante como una mera mano de obra a la que exprimir su fuerza de trabajo y darle la patada, si viene al caso, cuando ya no es necesario. De ahí esa falta de esfuerzo en integrar a una población extranjera a la que necesitan pero que sólo toleran por necesidad. A los suizos no les gustan los extranjeros y lo han dejado bien claro una vez más.

Sin embargo no es de extrañar que estas políticas excluyentes traspasen fronteras y sean adoptadas por los socios españoles del Partido Popular suizo como ya ha demostrado Alicia Sánchez Camacho en Cataluña. A caballo de una situación de crisis económica, cuando se vuelven a aceptar trabajos que no hace mucho se rechazaban, votantes y simpatizantes de estas ideas se esconden tras un "anónimo" para dejar opiniones de este cariz (faltas ortográficas incluidas):
  • A ver si empezamos a hacer los deberes en este país de acomplejados y hermanitas de la caridad que somos. Orden señores, orden, cada cual en su país, el que se quede parado, a su país, el que no trabaje por el motivo que sea, a su país, el que meta la pata, a su país, el que cometa una falta o delito, a su país, el padre de un delincuente extranjero, a su país, que ya bastante jodidos estamos los españoles para ocuparnos de los inmigrantes. Deportaciones automáticas sin expediente previo ya!!!
  • Viva la democracia Suiza. Así debería suceder en España, pero con todos, los inmigrantes que vienen a vivir en España de subsidios, paro, etc., pero OJO también de los que vienen de otros paises europeos como por ejemplo alemanes e ingleses que vienen a nuestro pais a comprar sus medicinas y a operarse de tratamientos que en su pais se los tienen que costear, pero aquí ES GRATIS. Lo malo de esto es que ZP y sus colegas para ser mejores que nadie, a lo mejor acoge a todos los deportados de Suiza, y no quiero darle ideas pero con este gobierno todo se puede esperar. Esperemos que cunda el buen ejemplo de Suiza en esta ruina de país que les vamos a dejar a nuestro hijos.
  • Todos estamos de acuerdo con los suizos, y prácticamente el 100 % de los comentarios son a favor. Pero son todo mensajes anónimos. Por desgracia cuando se le pregunta a la gente por la calle con cámara de televisión en mano y micrófono la gente se suele achantar. Esa cobardía, y no otra cosa, es lo que está destruyendo España.
  • Muy Bien!!!! Así teníamos que hacer en España; ya se les da una oportunidad a los inmigrantes dejándolos entrar, dándoles más derechos que a los propios españoles, reciben más ayudas económicas y seguridad social gratis .................................. El que no aproveche esta oportundad y se ponga a delinquir automáticamente expulsado del país y si hace falta con la familia completa.
El tercer comentarista reconoce este hecho. Todos, absolutamente todos los comentarios de esta noticia están bajo el anonimato. Lo cual nos indica un par de cosas: la primera que la idea se va extendiendo, va calando mientras nuestros políticos no se molestan en hacer pedagogía; y la segunda que se avergüenzan de lo que piensan y no se atreven a escribirlo de forma que puedan ser identificables. Puede que en el fondo aún les quede algo de conciencia.

Hay que expulsar a todos, incluso a los hijos y las familias. Los pecados deben recaer sobre sus cabezas. Y eso sí, la deportación ha de ser automática, sin expediente previo, como se indica en el primer comentario.

Vamos a ver con cuántos países vecinos tienen conflictos diplomáticos y si son capaces de modificar la Constitución Suiza para llevar a cabo la reforma. Menos mal que siempre queda un rayo de esperanza: "Soy descendiente de suizos, y el país de mis ancestros tiene grandes virtudes, la democracia directa por ejemplo, pero aún se deja dominar por los miedos derivados de un aislamiento secular. El racismo del Partido Popular helvético no representa a los suizos solamente a una parte de los que votan. Suiza está mejor representada por los que perdieron el referéndum".

"¡Santísma Triniá! Que sigamos poniendo como modelo de algo al país de los Helvecios. Neutrales con los dineros de todos, profesionales del secreto bancario sobre los mayores defraudadores fiscales del planeta y cuya cortesía y falsa sonrisa solo se manifiestan cuando sacas el tarjetero... ¡anda por ahí!"

7 interesantes opiniones:

  1. No vale la pena perder el tiempo escribiendo lo obvio sobre las elecciones catalanas. La primera en la frente para Zapatero... y acabamos de empezar.

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  2. El tema de la inmigración es complejo. Evidentemente, nadie quiere que los delincuentes entren en su casa. Pero, ¿y los que ya están ahí? Porque delincuentes hay en todas partes, y no pocas veces son peores los propios (el que no lo vea es porque no quiere). La inmigración es un tema delicado por la sencilla razón de que los inmigrantes son personas, seres humanos iguales a nosotros. El problema es de integración y de hermandad. Porque todo el mundo es extranjero en la mayor parte del mundo. Basta con dar un paso fuera para ser extranjero, adonde quiera que uno vaya. Una verdad palmaria que nos recuerda ua vez más la igualdad de todos los seres humanos, y que ignoramos con demasiada frecuencia.

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  3. Los esfuerzos por la integración han de ser de doble dirección. Por una parte el inmigrante debe querer integrarse en la sociedad que la recibe y por otra la sociedad debe procurar favorecer esa integración para que el inmigrante no acabe siendo un elemento distorsionador de la convivencia.

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  4. El único criterio de igualdad es el dinero, es decir el poder económico y con esa premisa apaga y vamonos.Es la realidad aunque no me gusta.

    Vivimos en un fascismo impuesto por el capital. Es lo que hay.
    ¿Qué podemos hacer para cambiar esta situación?


    Salud (para los pobres que los ricos pueden comprarla)

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  5. Los ricos siempre son bienvenidos y bienllegados aunque sean delincuentes de cuello blanco. Para los pobres no es suficiente ni la honradez y unas manos dispuestas a trabajar. La delincuencia se les supone y hay que demostrar cada día que son personas dignas de respeto y consideración. Es el mundo que hemos creado, ni más ni menos.

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  6. No creo que podamos cambiar la situación general de un día para otro, pero la sociedad somos todos, y cada uno puede hacer su parte, en la familia, en el trabajo, entre los amigos y conocidos, en estas mismas opiniones que emitimos... No podemos, no debemos aceptar una realidad injusta e insolidaria. De cada uno de nosotros depende la realidad que contribuimos a crear en nuestro entorno.

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  7. Totalmente de acuerdo. Sin embargo estamos construyendo sociedades cada vez más insolidarias encerrándonos en nosotros mismos, volviéndolas cada vez más endogámicas y excluyendo a quien es distinto o nos nos sirve. El trabajo que tenemos por delante es inmenso.

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