domingo, 21 de noviembre de 2010

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Cambió y nos falló

"Que el tiempo no te cambie" era la letra de la canción escogida por el PSOE para la campaña electoral que llevó a Zapatero a la Moncloa por segunda vez en 2008. Esa letra venía a ser la respuesta que se daba desde el partido a aquel grito de esperanza que los jóvenes le lanzaron a ZP la noche electoral del 2004: "No nos falles".

Y nos falló. Y no sólo a los jóvenes, también a quienes ya no lo somos tanto pero habíamos puesto muchas expectativas de que esta vez podría ser diferente. Sobre todo después de la segunda legislatura de Aznar. Fuimos muchos, yo entre ellos, quienes confiamos en un José Luis Rodríguez Zapatero que había sido capaz de hacer resurgir la esperanza en que era posible otra forma de hacer política.

Pero nos falló. Porque el tiempo lo cambió. En el fondo era casi imposible que no ocurriera. ZP cambió. Y con el cambio llegaron las decepciones. Cuando no esperas nada de alguien no hay decepción pero de José Luis se esperaban comportamientos distintos de los políticos normales y no caímos en la cuenta que no era más que un político, que no se diferenciaba de los otros. Con sus virtudes pero con sus mismos defectos. En los momentos de bonanza no hace falte ser un lince para gestionar pero es en tiempos tormentosos y de dificultades cuando se espera que surja la garra del líder. Y la garra no salió porque no había líder. La decepción fue mayor porque nos dimos cuenta que a quien entregamos el voto nos había engañado.

Hoy he leído la entrevista de Zapatero en El País. Ciertamente no esperaba mucho, tal vez nada, pero aún así la he leído, por curiosidad. Y no aportaba nada. La vaciedad de su mensaje de los últimos meses, la justificación ya repetida de quien se sabe al final de su singladura, la sonrisa forzada de alguien que da la cara más por obligación que por convencimiento, la pretensión de seguir siendo creíble cuando sabe que no lo es y tal vez un último intento de salvar los trastos antes que el próximo domingo se retransmita del primer capítulo de una muerte anunciada en forma de patada en el trasero de Montilla.

Sin embargo he creído percibir un punto de cinismo que hasta el momento no había detectado, propio de quien sabe que diga lo que diga y haga lo que haga no hay remedio para su situación. Un cinismo que he sentido como una bofetada en el rostro de quienes le auparon al poder.

P. ¿A qué hora se dio cuenta de que cumplir las exigencias de Europa suponía renunciar a la palabra que usted había comprometido de no recortar derechos sociales?

R. Tomemos un poco de perspectiva: los recortes sociales han sido muy limitados. Debo decir que bajo mi Gobierno, la legislatura pasada incrementamos un 40% el gasto social. No había precedentes de un aumento tan grande, y hemos renunciado apenas al 1%, fundamentalmente el conocido como cheque bebé y la no revalorización de las pensiones en 2011.

P. Y el recorte salarial a los funcionarios.

R. Estrictamente no es un derecho social. Es un recorte salarial duro, difícil, pero no es un derecho social.

¿Se hubiera atrevido el Zapatero que negó la crisis a afirmar "estrictamente no es un derecho social?
...
R. En pocos días convocaremos a los 25 grandes grupos empresariales de nuestro país.

P. ¿Para hacer qué exactamente?

R. El Gobierno, además de la iniciativa política y de la implicación de las grandes empresas, adoptara decisiones, algunas de ellas aún están en elaboración, y articulará también algunos estímulos. Además de ello, vamos a crear una Comisión Nacional de Competitividad, no como un instrumento coyuntural, sino como un organismo estructural y necesario del que carece la economía española. Bajo el impulso de la vicepresidenta segunda, Elena Salgado, este nuevo organismo estará integrado por importantes personalidades de la economía y por algunas más que han desempeñado responsabilidades políticas en el pasado. Ellos serán los encargados de definir, evaluar, promover la competitividad de nuestra economía, además de proponer actuaciones concretas.

¿Va a pedir a los 25 grandes grupos empresariales de nuestro país que hagan lo que hasta ahora, como Presidente del Gobierno de España, no se ha atrevido a pedirles pero que ha impuesto por decreto a quienes no tenían más narices que tragar? ¿Acaso espera que motu propio le hagan el trabajo sucio adoptando recetas que vayan en contra de sus intereses? En contra de los míos ya sé que puede ir.
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P. Pero todo eso daña luego la percepción que los ciudadanos tienen de usted. ¿No siente que necesita sincerarse con los españoles? ¿Que no le van a creer a usted nunca más a menos que emita un mensaje claro de que se ha equivocado, por qué y qué lecciones ha sacado de ello?

R. Voy a ser muy sincero. La crisis económica que hemos vivido es muy grave y ha impactado a muchas personas en sus expectativas de vida en nuestro país. ¿A quién van a mirar? Al Gobierno. ¿Y dentro del Gobierno? Al presidente del Gobierno. Además, he procurado ser un presidente que siempre está en primera línea asumiendo los problemas. La única manera de que los ciudadanos lo hubieran entendido es haber vivido esta crisis a mi lado. Esto es imposible. Y explicarlo cuando todavía tienes la crisis pesando mucho en la realidad de la gente no es fácil. Cuando tengamos una consolidación mayor del crecimiento, la explicación será más convincente.

El Sr. Presidente constata una evidencia. Es un gran rasgo de sinceridad que nos lo diga después de haber cogido el palo y haberlo roto sobre las espaldas más débiles porque no se atrevió con los 25 de antes. Bienvenido a la realidad y a la sinceridad. Menos mal que teníamos a papá ZP para que nos protegiera.
...
P. Ya no va a haber ley de libertad religiosa.

R. De momento, no.

P. ¿Por qué?

R. Porque es un tema que va a generar un gran debate social. Es una ordenación general, es reconocer una nueva realidad de los fenómenos religiosos. No es de afectación a los derechos individuales como puede ser la ley del matrimonio homosexual, la ley de igualdad, o la normalización de la legislación de la interrupción voluntaria del embarazo. Esto tiene otro contenido. No tiene esa urgencia.

¿Para qué están los programas electorales? Para incumplirlos. Vuelvo a preguntarme, ¿se hubiera atrevido el Zapatero de la campaña electoral del 2008 a hacer semejante afirmación? A éste ya le da igual.
...
P. Usted declaró, respecto a lo que está sucediendo en el Sáhara, que los intereses de España debían prevalecer ante los principios.

R. No. Esa declaración no es mía. Es verdad que en el tema de la relación con Marruecos están los intereses de España, están los intereses de Estado, no la razón de Estado, que es un concepto muy distinto que algunos han utilizado..

P. ...Yo no he dicho la razón de Estado..

R. ...Los intereses, que es distinto. Que en la relación con Marruecos están implicados los intereses de España es algo incuestionable. En cuanto al Sáhara, desde que llegamos al Gobierno en 2004, hemos mantenido la capacidad de interlocución con las dos partes, cosa que no ha sido fácil en periodos anteriores. Así hemos estado durante siete años. ¿Por qué? Porque siempre he afirmado que la solución al problema del Sáhara, yendo al fondo del asunto, es una solución que no se puede imponer a ninguna de las partes, que tiene que ser fruto de un acuerdo. Y los treinta años últimos nos llevan a esa conclusión.

Muy hábil. Decir ante la opinión pública una cosa para que se entienda otra y así poder desdecirse acudiendo a conceptos que se le escapan a la mayoría de la gente de la calle que no está puesta en terminología política y jurídica. ¿No es eso cinismo?

P. ¿Qué cree usted que ha sucedido realmente en El Aaiún?

R. Esto es algo por lo que hemos trabajado con Marruecos y seguimos trabajando permanentemente... Sobre el fondo de lo que ha sucedido, mire, la posición que tiene el Gobierno es una posición de prudencia. Algunas de las informaciones de los primeros días no se han confirmado. Antes o después tendremos un relato fiable sobre los hechos. Por tanto, seamos prudentes. Escuchemos las informaciones de todos y en su momento, si es menester, haremos un pronunciamiento con más elementos de juicio. Debo recordar a la sociedad española que Marruecos es un colaborador activo en la prevención y en la lucha contra amenazas serias que afectan a nuestra seguridad y a la delincuencia. Colaborador activo y serio, más allá del problema del Sáhara.

No se preocupe Presidente que tenemos treinta años más para averiguar lo que pasó y cuando ya no quede nadie de esta generación ya no habrá que preocuparse por si Marruecos hizo o dejó de hacer algo que no debía. No nos precipitemos con las palabras que hay que ser diplomáticos.

P. En cualquier caso, se trata de un tema extremadamente sensible para la izquierda. Sus votantes, su base social, los cuadros de su partido están entre perplejos e irritados por la respuesta del Gobierno.

R. Sí, es normal. Hay una sensibilidad que entiendo hacia el pueblo saharaui, una sensibilidad sentida. Hay muchas familias que acogen a niños saharauis y conozco bien ese proceso. Hay una parte más débil y una parte más fuerte en torno al conflicto Sáhara. Pero un Gobierno, con toda la información de la que dispone, tiene que hacer política pensando en el día siguiente, en las consecuencias de las decisiones. ¿Qué nos interesa? ¿Qué es lo mejor para el pueblo saharaui? Que se acabe esta historia de conflicto durante treinta años y que se llegue a un acuerdo. ¿Quién puede propiciar el acuerdo? Pues el acuerdo lo pueden propiciar los países con más cercanía en la zona como España, Francia, o las grandes potencias. ¿Y cómo se propicia un acuerdo entre dos partes? Teniendo capacidad de interlocución con las dos partes. Esta es una reflexión que a lo mejor a un ciudadano no se le puede exigir, pero a un gobernante sí. No solo somos un país que pueda optar por defender una causa. Tenemos que ser un país que pueda contribuir a la solución de la causa. Esto seguramente a una ONG no se le puede pedir, pero a un Gobierno sí.

Me parece que el Frente Polisario y el pueblo saharaui tampoco le creen ya, así que poca capacidad de interlocución le va a quedar a alguien a quien no se le puede mirar a la cara porque cambia su discurso en función de las circunstancias de cada momento.
...
Podríamos continuar, pero ¿para qué? Zapatero sí que cambió. Y desgraciadamente su cambió se ha convertido en una de las más frustrantes decepciones para la izquierda de los últimos años. A pesar de lo que el mismo afirma cuando se le pregunta en la entrevista ¿"Qué impresión le merece comprobar que según las encuestas son mayoría los votantes socialistas que no desean verle de nuevo como candidato"? y el responde "Respeto" ese respeto no puede quedarse en pura retórica sino traducirse en acción política y de gobierno. Pero eso ya es mucho pedir a alguien que, si no me equivoco y quisiera hacerlo, va a provocar la mayor debacle electoral de todos los tiempos del Partido Socialista Obrero Español. Algún día se le deberán pedir responsabilidades.

19 interesantes opiniones:

  1. ZP ante la crisis: tarde, y mal. Estamos a principios de siglo. Tras la convulsa y nefasta política mundial del siglo XX, es tiempo de un cambio importante en todo el mundo, en la mente de todos. Pero no se ve perspectiva alguna. La triste realidad: nada nuevo bajo el sol.

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  2. Sí, Roberto, desgraciadamente nada nuevo bajo el sol excepto una desilusión más que llevarse y la sensación creciente que esta democracia imperfecta que nos hemos dado ya no es suficiente para colmar los deseos y anhelos de una sociedad a la que se la puede seguir engañando y manipulando como hasta ahora. Pero desde el poder no se va a producir ningún cambio, eso lo tengo claro. O surge de la misma sociedad o no surgirá. Con el peligro que eso conlleva.

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  3. Los intereses de Estado no le importaron nada cuando permaneció sentado ante la bandera de EEUU, con lo cual dificil de creer que sean tan importantes ahora...

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  4. Hola amigo, es bueno mantenerse en los principios; es positivo ser coherente con lo que se promete. No es justo estar en el poder por estar actuando la dictado de los poderosos. Todo lo que se está haciendo no sirve más que para los que más tienen lo sigan teniendo y ellos no pierdan. Desean hacernos perder a los demás, al conjunto de la ciudadanía.
    Yo sigo empeñado en intentar hacer algo nuevo, una opción ciudadana que huya de las partitocracias. Una opción ciudadana que sepa escuchar y hacer posible lo que desean los ciudadanos. Una opción ciudadana que, además de saber programar soluciones, tenga capacidad de evaluarlas. Reciba un muy fuerte abrazote amigo.

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  5. Don Nicolás, le dejo un enlace de un grupo de Rock Progresivo que me encantaba en mi juventud, y ahora también lo hace. Se trata de Lone Star y esa obra maestra de la música que es su álbum Horizonte. Muy recomendable para ZP el tema "El Papel Social".-

    Lone Star - Horizonte .

    Reciba un muy fuerte abrazote amigo.

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  6. El trabajo es arduo pero el empeño ilusionante. Por cierto, fántástico Lone Star.

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  7. Como a mí también me engañó ZP no puedo sino darte la razón y si sirve de algo también mi apoyo. Lo que pasa es que en el fondo tenemos un problema muy serio y es que en este momento el modelo bipartidista nos deja huérfanos de alternativa: o votamos PP o votamos PSOE a sabiendas que son lo mismo; o nos abstenemos, votamos en blanco o nulo. A lo mejor, si abrimos los ojos vemos el bosque detrás de los árboles ¿Hay esperanza? No lo sé pero me gustaría saberlo.

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  8. Tiene que haber alternativa. Como comenté en algún blog ayer, llevo unos días con el carnet del PSOE encima de la mesa del despacho intentando decidir si lo devuelvo, que es lo que me pide el cuerpo, o pueden más los ideales en un proyecto. Y ahí estoy pero debo tomar una decisión, no puedo continuar así.

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  9. Yo creo tener el secreto para un futuro líder socialista con fueza:
    Reforzar el partido; convertir a los pegadores de cartes en militantes socialstas bien formados e informados. Convertir a los repartidores de propaganda del partido, en militantes con una buena base ideológica de izquierdas.
    Convertir a los pagadores de cuotas y llevadoes del carné del partido en gente preparada con posibildades de recambio ante cualquier baja en las filas municipales, provinciales, autonómicas o nacionales.
    Hacer que los que se encaramen arribita de las listas electorales no sean los más trepas, ni los más ambiciosos, ni los más egoístas, ni los más materialistas, ni los más individualistas..., sino los más preparados, los más capaces para ocupar los cargos que se rifan; los más socialistas.

    Ya, ya; lo sé; sé que es una utopía. Que la gente en libertad y en democracia se mueve de manera aleatoria e imprecisa. Que para tener eficacia hay que abolir la democracia e implantar el militarismo. ¡Mira, mira...!, cómo 200 policías pueden dar una soberana paliza a 6.000 pacíficos manifestantes: disciplina militar.
    ¡Mira, mira...!, cómo 5 generales derriban a un gobierno democrático con el apoyo ciego de 40.000 soldados: disciplina militar.
    ¡Mira, mira...!, cómo pervive el imperio vaticano a través de los siglos: disciplina militar.

    Nicolás, no me hagas mucho caso pero recibe mi saludo socialista.

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  10. Eso sería tanto como crear militantes libres y críticos, incluso con el propio partido, principalmente con el partido y eso no interesa ni a las cúpulas ni a los aparatos que quieren gente dócil y domesticada que actúe con disciplina, sin pensar, siguiendo al líder sin cuestionarse si lo que plantea es o no la acertado.

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  11. Desde luego que la solución no es el autoritarismo, lo que no impide criticar lo criticable: líderes que lo único que les interesa es el poder, y militantes que los siguen como borregos.

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  12. Pero es lo que tenemos y no hay ningún motivo que induzca a pensar que puede cambiar.

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  13. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  14. Nicolás, amigo, devuélvelo (el carnet). Hazte un favor, y no te hagas partícipe de la "Gran Mentira" en la que a día de hoy se ha convertido el Psoe.
    Es una verdadera lástima que solo haya 2 partidos que opten a gobernar el país, y a ver cual de ellos es más aprovechado.
    La última vez que voté a Llamazares, el Partido Podrido obtuvo la mayoría absoluta, y me temo que 12 años después, me volverá a suceder lo mismo... de momento, es lo que hay.
    Saludos.

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  15. Lo que sucede que es que te acabas dando cuenta que no hay voto útil ni inútil. Cada partido acaba siendo responsable de sus políticas y de los triunfos o fracasos que genera. Pretender cargar sobre los votantes la responsabilidad única de que ganen los otros es la forma más clara de evadir responsabilidades.

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  16. Mientras no os deis cuentas de que ya no hay partidos con políticas, sino partidos con "políticos" vividores con la ambición de aumentar cada vez su patrimonio a costa de nosotros, seguiremos como estamos, camino del desastre. Hemos llegado a tal nivel de degradación que la única solución es revolución a lo francés y sacar la guillotina...
    De hecho en España el curriculum necesario para llegar a ser ministro en cualquier otro pais europeo no daría ni para ser botones, con todos mis respetos para los botones...
    Y en el fondo los culpables somos los ciudadanos que lo hemos permitido...

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  17. Coincido contigo en dos aspectos que a mi me parecen básicos: vivimos en una democracia de baja calidad donde los ciudadanos cada vez tiene menos capacidad de influir porque los partidos se han atrincherado para no perder las cuotas de poder que disfrutan, tanto el que gobierna como el que está en la oposición; el cambio, de ser posible debe surgir de abajo y no de los mismos partidos y es ahí donde radica la dificultad de realizarlo.

    El ambiente general se ha vuelto ya irrespirable pero la ciudadanía está anestesiada y es incapaz de reaccionar ante unas organizacionesw cuya principal preocupación es pedir disciplina y fe ciega en unos líderes que no nos sirven. La solución, ni está ni se la espera. Al menos por el momento.

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  18. Sin embargo, existe la posibilidad de un cambio. No violento. Vendría en el momento en que la conciencia ciudadana superara en dignidad y responsabilidad la de sus políticos, que se verían desfasados por una ciudadanía que está por encima de ellos. Se revelaría la inutilidad de los partidos y la necesidad imperiosa de cambiar, porque un país así no los necesita. ¿Utópico? Sí. En el sentido literal de que "no existe tal lugar". ¿Irrealizable? Me gustaría pensar que no. Que ese momento llegará irremediablemente, incluso que está cerca.

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  19. Espero que aciertes pero mi escepticismo va en aumento.

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