viernes, 1 de octubre de 2010

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¿Zapatero ha entendido el mensaje?

Recuerdo las últimas elecciones generales en las que Felipe González ganó sin mayoría absoluta. Esa noche ante la euforia que daba haber ganado cuando las encuestas decían todo lo contrario le recuerdo afirmando aquello de "he entendido el mensaje". Un Gobierno que había estado acosado durante toda la legislatura por los escándalos de corrupción y un descontento cada vez mayor por fin había entendido el mensaje del electorado. Era un buen síntoma para empezar a rectificar. Pero se necesitó poco tiempo para que nos percatásemos que ni había entendido el mensaje ni nada de nada. Felipe González siguió con sus políticas de siempre ajeno y de espaldas al grito de descontento de la calle.

Después de la huelga del miércoles el Gobierno afirma que percibe un "mensaje de descontento" ciudadano. Si aún no lo había percibido llega tarde pero mejor tarde que nunca. Ante ese mensaje de descontento algo deberá hacer que no sea quedarse en la mera retórica. De él se espera liderazgo y decisiones valientes en la línea de quienes le votaron y le proporcionaron la mayoría suficiente para gobernar. Y esas medidas no son precisamente las que ha estado tomando desde el 12 de mayo ni las que van soltando periódicamente en forma de globos sonda.

Todas las medidas que ha tomado el Ejecutivo socialista no son de izquierdas y Zapatero lo sabe. Repetirlo una y mil veces ni va a cambiar la realidad ni la percepción que se tiene de ellas. Y no creo que la ciudadanía se equivoque. Buena prueba de ello es la necesidad que tiene el Presidente de repetir a la mínima ocasión "sigo haciendo políticas de izquierda" o la ministra Elena Salgado de decir que "estos presupuestos son de izquierdas". Obras son amores y no buenas razones.

3 interesantes opiniones:

  1. Hay que gente que dice que cuando se repite una mentira mil veces termina creyéndose como verdad, quizás esa sea una estrategia diabólica que no va a llevar a ninguna parte. Rectificación ya!

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  2. Las medidas tomadas son derechistas, no "de izquierdas". No son, ni mucho menos "las únicas posibles". Y, además, esas medidas están equivocadas —si se pretende favorecer al ciudadano, a todos— y agravarán los problemas macroeconómicos.

    Tomar esas medidas tan del gusto P.P.S.O.E. nos perjudican como país. A las personas, no a las grandes fortunas, claro. Pero es que cuando uno se dice de izquierdas, se supone que se preocupa del país en tanto sus personas habitantes, uno a uno. Para preocuparse sólo de las pocas personas con grandes fortunas ya tenemos a las derechas de distinto pelaje.

    Decir que esas medidas son de izquierdas es mentirnos a la cara. Es insultar nuestra inteligencia. Y la Historia electoral española reciente debería haber enseñado a los burócratas que no nos gustan que nos mientan a la cara.

    ¡Rectificación ya! ;-) O, como proponía hace poco nuestro J. Caso, ya que la contrarreforma laboral no estaba en el programa electoral —como tantas cosas que nos han ido haciendo—, que la sometan a referendo popular. A ver qué sale.

    Saludos,

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  3. Alto y claro, Nicolás, alto y claro. Por eso va a seguir abundando en la línea política e ideológica que lleva hasta ahora. La huelga general, pactada, convocada a regañadientes y fuera de plazo por los sindicatos amaestrados (UGT y CCOO) ha sido un auténtico teatrillo de guiñoles, intrascendente y mera diversión. De la teta sigue manando leche que mamar.

    La respuesta del descontento ciudadano no puede ser otra que la siguiente: quien sea de derechas, que vote a la derecha, y quien sea de izquierdas que vote a la izquierda, pero que nadie, nadie, en ningún caso, durante ninguna elección, vote al PSOE. Al día siguiente, o puede que antes, el Gobierno de ZP estará comiendo de nuestra mano.

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