Rafael Velasco dimitió este miércoles como vicesecretario del PSOE andaluz tras haber dimitido el martes como parlamentario. Lo que ha hecho Velasco es tan inusual que parece raro, pero es lo que tiene que hacer cualquier político ante la más mínima duda. La Justicia determinará en su momento, si procede, si actuó bien o no ante la denuncia de favorecer a su mujer con subvenciones públicas. Cosa que aún nadie ha demostrado. Pero de momento deja la actividad pública y su cargo en el partido. El partido pierde a una persona que se perfilaba con un futuro brillante pero no se podía consentir que fuera utilizada como arma política por la oposición que exige a los demás lo que ellos no hacen.
En la Diputación de Alicante el portavoz socialista en la institución Antonio Amorós fue apartado de sus competencias y suspendido de militancia mientras se dilucida su presunta relación con la trama de corrupción conocida como caso Brugal.
Ayer la prensa sacaba a la luz pública una conversación del portavoz socialista en el Ayuntamiento de Alicante, Roque Moreno, en la que pedía a Enrique Ortiz (omnipresente constructor y dueño del Hércules) en plenas negociaciones para la ampliación del Rico Pérez (campo de fútbol del Hércules) que buscara algún trabajo en su empresa para dos conocidos, uno de ellos hijo de un concejal socialista, el edil Vicente Ronda. El portavoz del grupo municipal socialista ha decidido renunciar al acta de concejal y a la de diputado provincial. Unos hechos similares a los que se le atribuyen a la alcaldesa Sonia Castedo en las investigaciones sobre el Plan General y que ella ha admitido. A la alcaldesa sin embargo ni está ni se le espera a la hora de asumir sus responsabilidades políticas.
En los tres casos expuestos nada se ha demostrado por el momento ni hay ninguna acusación por parte de ningún juez pero la cultura de la dimisión debería formar parte de la actividad pública. Cuando se ha roto la confianza con militantes, electores y sociedad en general esta es sin duda la salida más digna. Ahora deben dimitir muchos más. Y por hechos más graves, y consumados. Sin embargo no tengo ninguna confianza en que el ejemplo cunda en quienes ocupan responsabilidades de gobierno en el Partido Popular. Al fin y al cabo poco o nada les importa la dignidad personal y las responsabilidades públicas. Tampoco tengo nada claro que estas dimisiones contribuyan a dignificar la actividad de servicio público frente a la sociedad a la que se le ha fallado. A fin de cuentas se recordará a quienes dimitieron como corruptos pero los otros continuarán agarrados al carro del poder para seguir trajinando en sus negocios.
Tampoco tengo nada claro que el PSOE se beneficie de ello, más bien todo lo contrario, se contarán sus dimisiones como parte del debe de su cuenta de resultados mientras que en la derecha este tipo de actos ni siquiera aparecerán en el balance final.
En momentos como estos no puedo evitar acordarme de la cara de Camps, Aguirre, Fabra, Ripoll y tantos otros que se agarran al respaldo de su poltrona para continuar en los cargos que presuntamente han utilizado en beneficio propio. Aquí dimite la oposición pero nadie de quien gobierna. ¿Para qué dimitir si su electorado está de acuerdo con la corrupción? No todos son iguales.
¿Hay alguien en Alicante que no esté tocado por la mano de Enrique Ortiz? Es el verdadero cáncer de esta ciudad: Ortiz y su billetera. Al final pagarán los más tontos, quienes pensaron que podían aprovecharse del poder real pero eran simples peones en manos de personajes como el tito Ortiz que es el más listo de todos.
En la Comunidad Valenciana hace falta una regeneración política de los dos partidos mayoritarios. El PP se ha dedicado a organizar su cortijo, y algunos dirigentes socialistas se han buscado un sillón y se han dedicado a comer de las sobras. No tenemos un gobierno honrado ni una alternativa válida que pueda dar la batalla. Si en algún lugar y en algún momento está justificada la movilización social es aquí y ahora.
ABSOLUTAMENTE DE ACUERDO CONTIGO, TAMBIÉN EN TU ENTRADA SOBRE EL IMPRESENTABLE DE SÁNCHEZ DRAGÓ.
ResponderEliminarGRACIAS POR VISITARME.
UN ABRAZO DESDE JAÉN.
Te he agregado a mi lista de blogs. Siempre es un placer descubrir uno más al que visitar.
ResponderEliminarHola amigo Nicolás, la excepción la constituyen aquellos que dimiten, los menos; los más siguen y siguen como los conejitos de Duracell. La mayoría una panda de impresentables. Ha llegado el momento de regenerar la política. Son tiempos en los que se percibe que algo nuevo va a surgir. En el día de hoy Reyes Montiel, Diputada de IU en la Comunidad de Madrid, deja su escaño y su militancia en IU y empieza a colaborar con Equo.
ResponderEliminarComo seamos capaces de hacer sumar a Espacio Plural, Coordinadora Verde/Equo y lo que quede de Refundación/IU (como no espabilen se les escapará el tren) es fácil que se supere el 15% de los votos. Sólo así podría incluso el PSOE reinventarse, pues las bases asumirían el poder limpiando las altas esferas de tanto neoliberal.
Reciba un abrazote amigo.
Me preocupa, no obstante, que haya tanto corruptor que quede impune para seguir haciendo negocio. El caso de Ortiz es clamoroso. Está en tods partes y donde está acaba saliendo corrupción y podredumbre. Incluso en el fútbol. A principios de temporada saltó la noticia que la temporada anterior había comprado jugadores rivales para asegurarse el ascenso a Primera. La cosa quedó ahí. Nadie quiso o se atrevió a investigar pero la cosa no huele bien.
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