El hombre que es un ejemplo para todos los empresarios de este país, el presidente de la patronal de todos los amos ha vuelto a hablar. Y lo ha hecho para comunicar un gran pensamiento, una revelación de no se sabe quién y que, tal vez, y sólo digo tal vez, pero tal vez debería haberse guardado para sí mismo, para que le sirva en la gestión de sus empresas, las pocas que le van quedando. Este hombre digo ha afirmado aquello que debería ser el primer punto del decálogo de cualquier empresa si este decálogo existiera porque es la forma de salir no de esta crisis sino de todas las crisis: los trabajadores deben "trabajar más y, desgraciadamente, ganar menos". "Es muy duro decirlo, pero es la verdad".
El sueño de cualquier empresario. Claro que dicho así no se sabe muy bien lo que significan los adverbios "más" y "menos". Más en relación a qué cantidad y menos de cuánto. Se puede trabajar más de cinco horas al día, de ocho, de doce o de quince. No es ninguna barbaridad lo que digo. En este país hay muchísimas pequeñas y medianas empresas cuyos trabajadores hacen jornadas que poco o nada tienen que ver con lo que reflejan sus contratos. Se puede cobrar menos de seis mil euros al mes, o menos de tres mil, o tal vez de dos mil, o de mil, o de ochocientos, o... Miles de empresas españolas pagan sueldos con los que un trabajador que deba mantener a una familia normal, pongamos mujer y dos hijos por ejemplo, ni siquiera les permite llegar a fin de mes. ¿En qué cantidad estaba pensando cuando decía lo de cobrar menos?
Visto lo visto el señor Díaz Ferrán podría empezar dando ejemplo. Tal vez podría ponerse a trabajar y bajarse el sueldo. ¿Acaso sus empresas han cerrado por culpa de los trabajadores que no hacen sino seguir directrices o la culpa es de quién no ha sabido gestionarlas eficazmente? Me temo que vuelve a confundir voluntariamente el término productividad con pasarse el día en el puesto de trabajo. Más horas de trabajo no implican mayor productividad y él lo sabe. El suyo es un buen ejemplo. Ya le he leído en algunas entrevistas y declaraciones referirse a la cantidad de horas que trabaja mientras sus empresas se han ido a hacer puñetas. Que se aplique el cuento. Podría referirse a formación, medios adecuados, profesionalidad, motivación... ¿De dónde piensa aumentar el consumo reduciendo los salarios? Si no hay consumo, ¿para qué tanta producción? Eso se aprende en cualquier curso básico de dirección de empresas.
Trabajar más horas + cobrar menos + trabajar más años + saber que la pensión que te quedará será una mierda = morirse antes de jubilarse. Se acabó el problema. Todo un liberal en consonancia con la Espe. Se les olvida a esta chusma que ya no estamos en el siglo XIX sino en el XXI y que China no es el espejo en el que mirarse.
Aquí dejo alguna propuesta para salir del agujero que no sé si será del agrado de tan ilustre empresario porque en el fondo soy un atrevido: que los empresarios tengan dados de alta a los trabajadores en la Seguridad Social, que se paguen las horas extras, que no se tengan inmigrantes en condiciones de semiesclavitud aprovechando su precaria situación, que se trate a los trabajadores de forma digna, que los empresarios no tengan beneficios superiores al 30% y en caso contrario grabar sus beneficios en Hacienda, y sobre todo y para dignificar a la patronal no tener un presidente de CEOE como el Sr. Díaz Ferrán.

Desgraciadamente, para estos tiburones China sí es el espejo en el que mirarse.
ResponderSuprimirLos diplomados y licenciados en administración de empresas que pensamos justo lo opuesto que estos dinosaurios ¡estamos en el paro! Es frustrante :-(
Saludos,