Que nadie piense mal que estas buenas señoras no son familiares míos. En ese caso no las hubiera sacado. No he podido evitar la tentación de incluir esta foto en el post de hoy aunque en principio tenía preparada otra cosa para llenar el espacio.
Siempre he pensado que los únicos capaces de hacerse unos calzoncillos con la bandera de su país eran los norteamericanos. De pequeño ya me llamaba la atención verles disfrazados con ropas que llevaban como diseño las barras y las estrellas de su enseña patria. Menudos horteras, pensaba. Pero mira tú por dónde el mal gusto cruza las fronteras y viaja rápidamente y con esto de la globalización parece que está de moda imitar a los amos del mundo. Y puestos a imitar no íbamos a hacerlo con aquello que vale la pena sino con lo más fácil y cutre que es lo que al mismo tiempo se nos pone a nuestro alcance. Al estilo McDonalds.
Revisando unas fotos en la prensa sobre la fiesta del 9 de Octubre y perdida entre niños disfrazados, comparsas de moros y cristianos y nuestros políticos de procesión cívica con la señera me encuentro con estas paisanas que no se les ocurrió otra cosa que ponerse que el típico blusón huertano pero en vez de negro -que es el original- animado con los vibrantes colores de nuestra enseña oficial. Si pretendían llamar la atención seguro que lo consiguieron porque el diseño de la tela es muy poco dado a la prenda de vestir. Y si pretendían demostrar bien a las claras lo buenas valencianas que son, pues ahí queda la cosa, que cada quien juzgue. Desconozco si la ropa íntima iba a juego al estilo americano. Ciertamente no se las ve muy felices. No sé si las obligaron o simplemente fue un arranque patriótico del cual se arrepintieron rápidamente al salir a la calle y mezclarse con el resto de participantes. Ahora bien, consiguieron que todos las miraran y es que para hacer el ridículo siempre es hora. A los americanos ya les queda poco que enseñarnos en ese campo. Supongo que guardarían el ticket de caja de donde compraron semejante disparate. Por si las moscas

Pues a mí me "mola" el atuendo, me parece una variante folclórico-festiva del inexistente nacionalismo valenciano, lo que en tiempos del Generalísimo se llamaba "sano regionalismo" en el "Levante Español". No hay que preocuparse, ese nacionalismo de pantuflas es inofensivo porque sólo es de charanga y pandereta, bueno en nuestro caso de tabalet i dolçaina ¡Xiqueta Meeeeeeuaaa! ¡Ay! No, perdón ¡Chiqueta Meeeeeeeeuaaaaa!
ResponderSuprimirA mi me recordaron a los alabarderos del Rey. No hay más que colocarle una alabarda en las manos de cada señora y a escoltar a Camps y Rita en la procesión cívica.
ResponderSuprimir¿Me permitís que disienta con el creyente en cuanto a que ese nacionalismo de pantuflas es inofensivo? Pues no, amigo creyente, ese nacionalismo de charanga y pandereta es el que mantiene a toda una mafia gobernando todo el Levante con ramificaciones en Madrid, Castilla y León y Galicia. Una mafia que ha desmantelado la costa española y que ha endeudado hasta las cejas a sus conejillos de indias. Una mafia incrustrada de la cual no nos libraremos jamás. No matan, como ETA, carcomen la vida de sus ciudadanos hasta convertirlos en meros espectadores de sus propias vidas.
ResponderSuprimirDoña Gloria, era ironía. Lamento no haber sido claro en mi exposición.
ResponderSuprimirDoña Gloria, una pregunta ¿Por qué se refiere a mí como "el creyente"?
ResponderSuprimirExtraña ironía, don Esquirla, extraña ironía. De todas maneras quiero hacer hincapié en que todo no puede ir en su debe, probablemente mi falta de lucidez sea un factor a tener en cuenta para no apreciar el recurso literario. Mil excusas.
ResponderSuprimirMil excusas también por nombrarlo como creyente. Lo hago porque usted es confeso y eso no debe ser ningún pecado. Si molesta, queda retirado.
Sí, yo creo en Dios, lo que pasa es que soy un "ovejo negro", un hereje, porque no me creo la versión de la Iglesia Católica, y en realidad de ninguna Iglesia organizada, porque la IC es una empresa de servicios y el resto una tomadura de pelo para sacarnos los cuartos. Yo creo en un Dios que espera la recepción de nuestra alma, pero que en este mundo no pinta nada, ni se le espera. No creo en milagros, ni en magia potagia, ni en posesiones, ni en todas esas engañifas para incautos con que trampean las multinacionales de lo espiritual, pero sí creo - nadie es perfecto - en la trascendencia del alma y en la existencia de un plano espiritual ¿Es eso Dios? Ni idea,oiga, pero eso es en lo que creo. Ahora bien, es de justicia reconocer que yo no tengo la verdad absoluta y que normalmente me equivoco mucho, así que mis creencias, como todo lo demás, está sujeto a crítica, revisión y falsación.
ResponderSuprimirY lo de la ironía, no le dé más vueltas, es que me expreso muy mal.
¿Y qué es la trascendencia del alma? ¿Qué es el alma? ¿A dónde va el alma? Un plano espiritual ¿en este mundo? ¿en el otro?
ResponderSuprimirMuy buenas preguntas, doña Gloria. No le voy a dar la explicación oficial, que es un cuento para incautos, buscando óbolos. Verá usted, el alma es, en mi opinión - le recuerdo que soy un hereje -, nuestro espíritu, esa parte etérea que habían descubierto - o inventado, no descarte nada - la antigua civilización egipcia, creo que denominado "ki", que es una especie de doble espiritual de nosotros, pero no tengo una explicación racional a la pregunta de ¿qué es el alma? No lo sé. Y lo que es peor, no sé por qué tenemos alma. Y también es posible que yo me equivoque y no la tengamos, ni trascienda, ni nada.
ResponderSuprimirYo creo que nuestra alma, nuestro espíritu, cuando nuestro cuerpo muere, regresa al mundo espiritual. La pregunta es dónde, o si nuestra percepción de la realidad puede sustentar esa pregunta, porque no sé si en el contexto espiritual el concepto "dónde", que expresa "lugar" físico, tiene sentido. Le confieso que no lo sé.
Creo que el alma es inmortal. Pero la inmortalidad del alma es difícil de conceptualizar. Si el alma es inmortal, pero nosotros nacemos y morimos, de dónde viene el alma ¿El alma nace? ¿Es una opción la reencarnación? No lo sé.
Ve, soy todo dudas. Eso es intolerable en cualquier religión. Si se acerca usted a una religión así, le echarán a patadas. Y puede que a mí me ahostien, o me quemen en la hoguera, o me crucifiquen, como hicieron con aquel señor en Galilea.
Muy bien. Creo, a mi parecer, que ha evolucionado usted desde sus razonamientos en contra del autobús de los ateos. Digo, creo, igual me equivoco.
ResponderSuprimirPara mí, que no tengo ni por asomo su nivel, el alma y el espíritu es lo que somos capaces de dejar y de trascender en nuestro paso por el mundo mortal. Ni el alma ni el espíritu existen antes de nacer, ni por supuesto, después de morir. Se crean en la existencia si somos capaces de confluir con nuestro prójimo. Creo, yo también dudo.
Curiosa foto, sí.
ResponderSuprimirLes ha quedado interesante la conversación sobre las creencias religiosas.
Creo que esto que explica Dº Esquirlas de Aire se llama (teoría de la) dualidad, y consiste en la creencia de que los seres vivos —para algunos no son todos sino sólo los animales y para otros sólo los humanos— están formados de dos partes: cuerpo y alma. Es una idea que comparten con algunas diferencias los hindúes, lamaístas, los antiguos politeístas griegos, los musulmanes, los cristianos, los judíos...
Saludos,