'El hoy Papa y en aquel momento Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe fue quien dirigió los procesos y sanciones tanto contra Boff, a partir de 1985 como contra Jon Sobrino en 2007.
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Que a estas alturas de la película venga Benedicto XVI a reividicar el "deber" de la Iglesia de meterse en política es cuanto menos paradójico si tenemos en cuenta que es lo que han venido haciendo desde que existe como institución. Habitualmente se les ha podido ver al lado del poder y si alguien lo duda que vea las fotos de Franco bajo palio. Salvo honrosas excepciones como es el caso de determinados prelados de países sudamericanos que por mantenerse al lado de los pobres han sido perseguidos y asesinados por el poder político o condenados al silencio y excluidos de la Iglesia por quien ocupaba en ese momento la cátedra de Pedro. Casos como los asesinados Óscar Romero e Ignacio Ellacuria o el del teólogo Leonardo Boff condenado a un año de “silencio” y depuesto de todas sus funciones editoriales y académicas en el campo religioso permanecen en la mente de todos. Sólo gracias a la presión mundial sobre el Vaticano le fue levantada la pena en 1986, pudiendo retomar algunas de sus actividades. Precisamente el hoy Papa y en aquel momento Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe fue quien dirigió los procesos y sanciones tanto contra Boff, a partir de 1985 como contra Jon Sobrino en 2007.
No puede extrañarse pues, que desde la sociedad civil se proponga lograr que Iglesia y política estén completamente separados tal como hicieron los franceses. No lo hicimos en España y así nos fue. El nacionalcatolisimo, es un claro ejemplo, de lo que para el Papa es ese legítimo derecho de meterse en política. Legislar con criterios religiosos no es más que legislar para una parte de la sociedad que acepta y comparte una determinada moral. Aún no lo han entendido y continúan presionando al poder político para volver a ese modelo teocrático que tan poco se diferencia de las teocracias islámicas. No está de más recordarle que la Edad Media acabó hace muchos siglos y que seguir añorando el poder que perdieron no hace más que ridiculizarles ante la sociedad democrática.
Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Lo dijo alguien con el pelo largo, un rebelde en su momento que llegó a asustar a unos personajes bastante parecidos a los que hoy quieren seguir manteniendo todo el control. Lo mataron. Quienes hablan en su nombre no parece que le hayan hecho demasiado caso. Luego se extrañan que se intente reprobar al Papa en el Parlamento por sus declaraciones.
"Cuando los derechos fundamentales de la persona o la salvación de las almas lo exigieran, los pastores tienen el grave deber de emitir un juicio moral, aún en materias políticas". Me pregunto en quién estaba pensando cuando dijo estas palabras. Mussolini, Franco, Pinochet... ¿Cuándo afirma estas cosas habla como Papa o como jefe de estado?
Lo más curioso es que la Iglesia habla ahora de "libertad" para expresar sus puntos de vista (siempre doctrinarios) y clama por la "objeción de conciencia" (ante lo que no les dicta su doctrina), aprovechándose de derechos humanos y ciudadanos que esa institución no reconoció a los demás cuando tenía el poder de controlar la expresión, los actos, el pensamiento y hasta la vida de la gente. Tamaña hipocresía, en lo que no se diferencian de los fundamentalismos religiosos (de cualquier doctrina) y los extremismos políticos (de cualquier ideología).
ResponderSuprimirQueda todavía un largo camino que recorrer. Cuando las más altas esferas eclesiásticas están arraigadas y forman parte de gran número de dirigentes políticos, y de incluso JUECES!, resulta realmente complicado que algún día estén lejos del poder. Organizaciones como el Opus, los Quicos, y demás 'lindezas' tienen a día de hoy mucho dinero, y muchos buenos favores que se devuelven con la misma moneda... en fin... yo personalmente creo que hoy por hoy, es imposible arrancarles del poder, puesto que son ellos mismos el poder. Tal vez, dentro de 50 años algún político (que no forme parte del Opus, evidentemente) se atreva a romper esos lazos.
ResponderSuprimirTodo el poder, de golpe, es imposible arrancárselo pero ir promoviendo cambios que coloquen a cada un dónde debe estar si que lo es. En algumna parte he leído que pasada la visita del Papa el Gobierno tiene intención de retomar de nuevo la tramitación de la Ley de libertad religiosa. Andando se hace camino. Veremos.
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