domingo, 17 de octubre de 2010

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Derecha extrema, no; extrema derecha

"En su día se dijo que Fraga había hecho una gran labor llevando al cauce democrático a la extrema derecha, e incluso se repite hoy en día. El único beneficio que les admito a los que defienden esa tesis es la rentabilidad en cuestión de votos. Con cierta perspectiva histórica creo que lo único que hizo fue ponerlos a cubierto. En cuanto tienen ocasión asoman la cabeza. Una parte importante de los votantes del PP constituyen el autentico franquismo sociológico. Rajoy haría bien en deshacerse de esa herencia. No creo que le haga ningún favor. Es preferible perder unos votos y no mezclarse con antidemócratas. Así ocurre en Francia y en otros países europeos. Tendrán que elegir si no quieren seguir apareciendo ante el electorado como la extrema derecha de este país."


Pues parece que han elegido y lo tienen claro. El texto anterior apareció publicado en este cuaderno dentro de un post titulado "Volver" el 20 de enero de 2008. Han pasado casi tres años y el tema está más vivo y candente que nunca con el intento de estos sectores de ultra derecha de conseguir más peso específico e influencia dentro del principal partido de la oposición. Rajoy ya no les sirve, lo consideran demasiado blando y personajes como el eurodiputado Alejo Vidal-Quadras van ganando fuerza mediática de una forma abierta y pretenden liderar una regeneración de España basada en principios perfectamente asumibles por los políticos del régimen anterior. "Reforzar la identidad nacional, autoridad, ley y orden, control de la inmigración, derrota de ETA sin negociación, valores familiares, educación más homogénea y exigente y afrontar la crisis moral".  Vidal-Quadras subraya que estos ya son los postulados del PP, pero que "parte de su electorado ve sus políticas demasiado pragmáticas y blandas". Y para conseguir estos objetivos se han embarcado con la caverna mediática formada por lo más rancio y antiguo del periodismo español cuyo objetivo único es la creación de opinión para conseguir un fin político. Veo7, Intereconomía, Libertad Digital y Popular TV, entre otras son las cabeceras de referencia. Aunque es cierto que cifras totales de espectadores o de oyentes son una franca y reducida minoría, son muy activas a la hora de hacerse presentes sea como sea y utilizando técnicas que podríamos calificar de escandalosas.

A Rajoy le están saliendo granos fachas y cada vez son más gruesos y están más infectados. La impresión es que se le han ido de las manos y ya no los puede controlar, si es que en algún momento pudo, gracias a la inestimable colaboración de figuras destacadas de su partido como el anteriormente citado Vidal-Quadras o la provocadora Esperanza Aguirre que ha demostrado bien a las claras que cada vez es más conservadora y menos liberal. La crisis económica ha colaborado a crear el caldo de cultivo para estas corrientes ultra conservadoras populistas con tendencias fascistas incompatibles con la democracia pero que se aprovechan de ella. El ensañamiento con la inmigración en busca de la ilegalización de todo el que les huela a pobre, indocumentado o inmigrante sin trabajo corre como un vendaval traspasando las fronteras de los países europeos más ricos.

En la entrevista que dio el otro día en Televisión Española se pudo ver perfectamente la cara real de la intolerancia, la radicalidad, la falta de respeto de Esperanza Aguirre que asume los postulados más retrógrados de esta gente: más nación, menos impuestos y más libertad. Más nación pero menos Estado que se traduce en pasarles la educación, la salud y seguridad social a ellos y sus especuladores y privatizarla. En consecuencia menos control para robar tranquilos y meter los beneficios en los paraísos fiscales con secreto bancario para tapar los desfalcos. Menos estado para espiar con más tranquilidad al enemigo, para crear más casos Gürtel. Más nación significa nacionalismo contra naturalmente otras etnias que se califican de no nacionales y eso lleva a un peligroso camino ya recorrido por personajes de todos conocidos que entraron a formar parte del club de los indeseables de la historia. Menos impuestos para ellos, quienes ostentan el poder porque tienen el capital pero no para el trabajador, para debilitar al estado dejándolo escuálido frente al poder "privado" Reagan, Thatcher, Bush... todos buscaban lo mismo. Es la quintaesencia de esta mujer reaccionaria.

No es la primera vez que la extrema derecha aparece en tiempos de crisis ni será la última. Es su naturaleza carroñera porque un ciudadano descontento es presa fácil para su ideario fascistoide, y ellos lo saben. Como saben que un estado fuerte y consolidado es un problema para sus intereses no lo necesitan para que proteja y ampare a los más débiles y desfavorecidos; ellos son poderosos, y el estado es solo un escollo para sus obscenas ambiciones. Ahora se llaman "Tea Party" pero los conocemos de toda la vida. En román paladino, fachas. Dirigidos y financiados por personajes como Robert Murdoch, el jefe de Aznar. Cada vez la derecha se convierte en más extrema. Funciona unida y compacta. La Merkel se despacha anunciando el fin del multiculturalismo y la vuelta a los valores alemanes. Luego ves los avances de los ultras en Holanda, Suecia, Dinamarca, países admirados no hace tanto. Toda Europa está igual.

Mientras tanto al pueblo español le da igual Gürtel, que se privatice todo lo público, perder derechos día a día y lo peor de todo es que aumenta por horas su atracción por el abismo que representa el PP. ¿Y la izquierda? Una adopta políticas neoliberales y facilita la ascención de la derecha ultramontana al poder. Y otra se fragmenta incapaz de unirse por el afán de todos sus componentes de controlar sus centros de "poder" y salvar sus absurdos protagonismos. Los sindicatos necesitan recuperar el protagonismo perdido y encontrar el rumbo de los nuevos tiempos. Los empresarios intentan que la mano de obra se iguale a la de aquellos países donde el trabajador es un esclavo (trabajar más y ganar menos). Los banqueros están muy satisfechos de su obra. Les hemos salvado del abismo al que se acercaban con dinero de todos los trabajadores para que sigan ganando más y más.

Ahora es el momento de que la izquierda, toda, se espabile.

3 interesantes opiniones:

  1. Hola amigo Nicolás, la verdad es que esta derecha está muy crecida y, frente a ellos sólo encuentan un PSOE zetapeista que les sigue el guión. A más doblez y dejadez del PSOE en sus principios, más derecha extrema tenemos. Esperemos que algo pueda surgir desde el ámbito de Espacio Plural que aglutine a todo. Reciba un abrazote amigo.

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  2. Pues sí, en el seno del PP están los rescoldos todavía candentes del franquismo que, como bien dices, son aves carroñeras o tal vez pájaros oportunistas que surgen de entre las tinieblas para difundir la palabra populista de un neoliberalismo cada vez más conservador. El paradigma de "cuanto peor, mejor" se hace carne y de la miseria colectiva de la crisis estos sacan tajada. Pero al otro lado, en la izquierda, reina el desconcierto y así no se puede articular una alternativa seria y creible; bueno, casi, porque por ahí hay algún valiente (don Javier, va por usted) que salta a la arena política dispuesto a dejarse los piños si fuere menester por reconstruir algo en el páramo de la izquierda.

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  3. Este es el "carajillo party" la copia barata del "Tea Party" basura humana que intenta acceder al poder.

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