Como muchos de vosotros yo también estoy en mi lugar de vacaciones, estoy en la playa desde hace unos días pero como muchos de vosotros yo también necesito desconectar y aún no he conseguido hacerlo, Olvidarme de las noticias, telediarios, informativos y dedicarme a mi familia y a mi. Dentro de cuatro semanas estaremos ya en septiembre. Un mes que inicia un curso que se plantea intenso en lo personal y decisivo en muchos aspectos. Necesito iniciarlo descansado y fresco.
Por eso voy a dejar el blog durante unos días, no sé cuantos, el cuerpo me lo dirá como me ha dicho hasta aquí hemos llegado. Ciertamente necesito ese descanso de forma imperiosa para poder volver a subirme al carro.
Que descanséis quienes tengáis la suerte de estar de vacaciones y que os sea leve agosto si estáis trabajando. Nos veremos pronto.
Hasta pronto. Descansa, amigo. Recibe un abrazo muy fuerte.
ResponderSuprimirEl Enrique.
Felices vacaciones y un fuerte abrazo,
ResponderSuprimirDiego
Ese era mi deseo, he levantado las manos del teclado algo, he bajado el ritmo de publicación y comentar, pero de vez en cuando doy un vistazo.
ResponderSuprimirbuenas vacaciones!
A descansar ;-)
ResponderSuprimirLlegará el día, si hacemos bien lo que hemos de hacer, que las personas trabajen menos horas, descansen más cada día y tengan por lo tanto más tiempo y energías para dedicarse al activismo democrático.
Porque la Democracia funciona así o si no, no funciona. Se necesita a mucha gente participando. En la actualidad estamos configurados como trabajadores y consumidores a jornada completa. ¿Qué hay de nuestro rol ciudadano? Desactivación. Nihilismo hedonista, marginación de la cultura y ruptura del equilibrio entre ética y estética a favor de la segunda.
Se iniciará con ello un círculo virtuoso en el que será más fácil contribuir a los cambios sociales necesarios, que profundicen la igualdad, la justicia, la libertad. Hará falta menos esfuerzo pues tendremos el descanso más repartido y equilibrado a lo largo de todo el año. Eso, en cuanto al descanso extensivo, el interdiario e intersemanal, y sin contar el descanso intensivo, esos 30 o 40 días consecutivos al año de asueto.
Quizá no veamos más que el comienzo de ese cambio, pues los cambios sociales siempre son lentos, quizá sólo dejemos plantada las semillas. Aun así valdrá la pena.
Si no avanzamos hacia eso, avanzaremos hacia lo contrario: como los chinos, sin descanso alguno la mayoría de la gente para que otros tengan más del que necesitan y, sobretodo, para mantener ocupados a los muchos y de este modo alejados de la participación democrática en política.
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ResponderSuprimirNos dicen que con tanto tiempo ocupados trabajando para otros, cobrando poco y con contratos precarios podemos "competir" mejor :-S Competir ¿quiénes?, ¿en qué?, ¿para qué?
Nos decía B. Russell hace unas pocas décadas en su "Elogio de la ociosidad" que este sistema económico que hemos montado en lugar de usar el raciocinio para que todo el mundo tenga trabajo y sustento, siendo ya esto posible, hace que unos tengan exceso de trabajo y estén agotados y que otros estén en el paro y no tengan ingresos suficientes para sus necesidades básicas.
Voy a comenzar la lectura de "El fin del trabajo", de Riffkin. A ver qué tal. Seguro que me acaba de girar la cabeza :-D
Un abrazo,