'Gómez, Jiménez y los socialistas de Madrid tienen mucho que decir a la lideresa'
Parece mentira que con lo inteligente que se supone que es la lideresa diga estupideces tan fáciles de responder como eso de que Trinidad Jiménez y Tomás Gómez "Son Zapatero". Claro que una cosa es ser inteligente y otra una provocadora. En ese aspecto sí que puede dar lecciones a diestra y siniestra. Es extraño que se le haya escapado semejante parida que se responde con una facilidad apabullante porque si Jiménez y Gómez "Son Zapatero", ella es Fraga -franquista reconvertido autor de frases célebres como "la calle es mía"-, Aznar -promotor de la guerra de Iraq y parte del infausto trío que quedará para la historia y las clases de las facultades de Ciencias Políticas referidas a como ser un cínico y seguir ladrando su rencor por las esquinas y las tribunas si le pagan bien-, Rajoy -a quien se le escapaban los hilitos de plastilina del Prestige-, Camps -especialista en vestir trajes sin pagarlos-... Y podríamos seguir y seguir. En resumen su fotografía política es más bien nítida: la condesa consorte de Murillo es una auténtica facha enmascarada en políticas neocon que han llevado a la sanidad y la educación madrileña a niveles de degradación sólo comparables con los valencianos que gestiona su compadre Francisco Camps.
Aunque una parte de razón lleva la lideresa: Jiménez y Gómez son producto del dedazo de Zapatero. Hasta ahora. No son los socialistas de Madrid los que han hablado. Hasta ahora. Sino el dedazo de Zapatero. Pero es cuestión de tiempo que la militancia acuda a votar y hable. Y diga cuáles son sus preferencias. Y a partir de ahí quien salga elegido tendrá toda la legitimidad democrática para poder enfrentarse a semejante bicho e intentar enviarlo al lugar idóneo para seguir escupiendo más de si veneno, la oposición. Gómez, Jiménez y los socialistas de Madrid tienen mucho que decir a la lideresa. Tal vez se sorprenda.
Y para acabar una recomendación a ministros y altos cargos que se desayunan todos los días en tertulias, entrevistas y declaraciones con sus apoyos explícitos a Trinidad Jiménez: el mejor apoyo que puede recibir Tomás Gómez es que sigan en esa línea porque puede que su "no" a Zapatero le lleve a barrer a Trinidad Jiménez. Atentos al efecto rebote que hay mucha gente rebotada. Más de la que parece.
Otra vez más, Nicolás, estoy de acuerdo con tu artículo.
ResponderSuprimirQue no crea "Gloria" que los socialistas de carné y los de devoción, sólo sabemos arremeter contra "los nuestros".
Ahora bien, en el PsoE ya está llegando la hora de que se haga limpieza por dentro; zafarrancho.
No todo el que está dentro es marcadamente de izquierdas. Tampoco es una filosofía izquierdista resolver todo a dedo desde las cúpulas y lo aparatos.
Habría que inventar algún método por el que las bases tuvieran más peso dentro del partido, a la vez que se las eleve de nivel cultural, que se eleven sus niveles de izquierdismo y se quite el eslogan de dentro del PsoE ese que dice: «Toó er mundo é güeno». Creo que poner en la entrada un cierto tipo de filtro es más positivo que negativo.
A todo buen izquierdista le debe importar mucho la democracia interna y la fortaleza de su partido. Y un partido en donde caben todas las tendencias..., ¿es un partido u otra cosa?
Porque no sé qué pasa pero a mí me parece que las derechas de dentro del PsoE son las que más energías desarrollan en eso de trepar y llegar alto, hasta sentanse en los suntuosos sillones de la política.
El miedo al debate interno es síntoma de debilidad de los partidos y de miedo a perder el control del aparato. Y es lógico porque quienes tienen ese miedo son quienes tienen algo que perder, llámese cargo, poltrona, sueldo o cualquier resquicio de poder que tengan ocasión de tocar.
ResponderSuprimirQuienes no aspiramos a cargos, prebendas, ni nada que se le parezca solo pretendemos decir en voz alta aquello que pensamos, aquello en lo que creemos y por lo que compartimos un proyecto.
No aspiro a nada an el partido, nada tengo que perder, nada tengo que callar y tengo la libertad de decir y defender aquello que me parece justo sin condicionantes. A partir de ahí tambien es cierto que todo tiene consecuencias pero si se asumen no se tiene que temer a nada.
Lo mejor de los partidos no son los líderes, suele ser la militancia y esa militancia dará o quitará razones en Madrid y en muchos otros sitios.