Dada la capacidad adivinatoria del pulpo "Paul" y a la vista del conflicto suscitado por la sentencia del Estatut de Cataluña con el recorte efectuado por un Tribunal Constitucional devaluado, politizado y con la credibilidad por los suelos, propongo que se consulte al mencionado cefalópodo quién tiene razón si el pueblo de Cataluña que voto el texto en referéndum o un colectivo reducido de personas con más poder que el conjunto de todo un pueblo expresado en el momento más importante de la fiesta democrática, el instante en el que se deposita el voto dentro de una urna en una consulta legal. Tal vez así saliéramos de dudas y alguien que parece haberse ganado la credibilidad de todo un país nos da su veredicto. ¿Por qué creer sino al pulpo cuando se dispone a vaticinar el resultado de unos encuentros que hasta el momento ha sido capaz de acertar y no hacerlo en un tema no menos serio?
No creo que el PP esté de acuerdo con esta decisión porque la voluntad de "Paul" puede resultar menos manipulable o en cualquier caso menos acomodaticia que la de unas personas sometidas a presiones para que dicten una sentencia en una determinada dirección. En cualquier caso, una vez más, en las grandes ocasiones, en los grandes momentos y en las decisiones de peso el PP vuelve a dar la espalda a Cataluña. Pero no sólo a Cataluña, a todo aquello que huela tímidamente a algo más que descentralización administrativa.
Hoy, esta tarde, Cataluña está en la calle, todos los partidos políticos de peso, sindicatos, organizaciones sociales y cívicas, todos están en la calle. Todos menos el PP que se vuelve a excluir de la voluntad mayoritaria de una sociedad que busca un mejor encaje dentro del Estado español.
Desde este cuaderno mi solidaridad con todo un pueblo que lucha por su identidad y por su futuro. De su éxito o de su fracaso depende también el de otros territorios como el País Valencià o les Illes Balears con quien compartimos lengua, cultura, historia y tradición. Pero además unos innegables deseos de ganar el futuro. Hoy desde Alicante muchos apoyamos las justas reivindicaciones de un pueblo que tiene todo el derecho del mundo a que se le respete el pacto que había firmado con el resto del país, un pacto expresado en su Estatuto de Autonomía. Que reflexione el PP por qué nunca será más que un partido residual en Cataluña, por qué los demás partidos no quieren pactos con ellos.

Hola amigo:
ResponderSuprimirEs que al PP le gustan otro tipo de pactos, como los que hace allí dónde gobierna con los Gürtel de turno. El PP dirá, habiendo Gürtel y jueces amigos del alma para qué preocuparse de la ciudadanía. A los suyos, a sus votantes no los llaman ciudadanía, sino correa (Gürtel) de transmisión.
Dicen en el PP que su próximo presidente lo elegirá el pulpo Paul. Incluso están dispuestos de que sea el pulpo Paul quién determine quién debe de ser el próximo presidente de España. En definitiva, que el PP prefiere que elija cualquiera menos el pueblo soberano.
Reciba un abrazote amigo.
Creo que C's (Ciudadanos-Ciutadans) tampoco ha asistido.
ResponderSuprimirCreo que el P.P. decidió hace tiempo que este territorio lo tenía perdido —aún más que Andalucía—, así que le salía más a cuenta fomentar el odio y atacar la cohesión para intentar aumentar simpatías por ello en otros lugares.
Lo único que hacen aquí, p.ej. en Badalona (municipio de la provincia de Barcelona) y otros lugares, es fomentar, de nuevo, el odio contra los ciudadanos rumanos, los albaneses, los kosovares —todos estos europeos—, los magrebíes, los marroquíes —aunque no se detienen en nuestras fronteras continentales, ni mucho menos—. Ellos dirán que no, pero sus políticas de vinculación de la inmigración, las nacionalidades y culturas distintas, a la delincuencia es lo que hacen. Crean un clima de inseguridad, de intolerancia, desconfianza y aversión. Les saldría a cuenta hacer con CiU un trato como el que tenían con U.P.N. en Navarra. Pero creo que a CiU no le saldría tan a cuenta.
Saludos,
CiU no puede políticamente tener ningún pacto con el PP porque sería otro abrazo del oso y desde un pusto de vista ético, aun que sean de derechas, como diría Alejandro Sanz, no es lo mismo.
ResponderSuprimirSeguramente si el pulpo Paul elige al nuevo presidente del PP el elegido será mucho mejor para los intereses nacionales que Rajoy.