Hay ocasiones en las que las alfombras ya no pueden ocultar la basura y la podredumbre que esconden debajo. Es entonces cuando llega el momento, no ya de levantarlas, sino de quitarlas, barrer, limpiar y desinfectar todo lo que durante años han ido ocultando y airear las habitaciones o la casa entera si se tercia y es necesario.
En la Comunidad Valencia llevamos demasiados años hablando de la mierda que se oculta, que no se esconde, bajo las alfombras que pusieron nuestros políticos con el fin de que no se viera. Ya se sabe que ojos que no ven, corazón que no siente. Pero el hedor y la cantidad acumulada es de tal calibre que ya no se puede ignorar por más tiempo tanta corrupción, tanto mangoneo, tanto aprovechamiento del cargo, tanto enriquecimiento personal.
Pero para realizar la limpieza se necesita un ejército de hombres y mujeres que ninguna empresa está en condiciones de poder ofrecer. Y ese ejército tiene un nombre, la sociedad civil, que debe despertar ya, de una vez de su largo letargo, ponerse el mono de trabajo coger las herramientas de trabajo y pegarles una patada en el trasero a toda esta colección de impresentables que nos gobiernan. Ya no se trata de derechas ni de izquierdas, ni de nacionalistas o no nacionalistas. Se trata simple y llanamente de decencia.
Si continuamos consintiendo espectáculos como el de hoy en Alicante y Orihuela con Ripoll a la cabeza, o el de Camps en Valencia, o el de Fabra en Castellón, nosotros seremos los únicos responsables de nuestro destino, seremos los únicos responsables de tener que sentir vergüenza y agachar la cabeza cuando se habla de nosotros en el resto de España porque hemos permitido que conviertan una magnífica tierra en un estercolero que ni las más ricas alfombras pueden cubrir ni los perfumes más exquisitos pueden ocultar el hedor que desprende.
De nosotros depende, sólo de nosotros. Ha llegado el momento de poner fin a una película que empezó siendo una ópera bufa y se ha convertido en un drama del cual ya no podemos ser meros espectadores. La pelota, ahora sí, está en nuestro tejado. Tenemos el destino y el futuro en nuestras manos.

Al PP ya sólo le queda encerrarse en el caparazón de la corrupción, utilizar elvictimismo frente a la polícia y la Justicia y culpar a la oposición de querer que se aclaren los casos que estan lloviendo en cascada y inundan al partido y a la comunidad. Y Rajoy sigue mudo. Ni está ni se le espera.
ResponderSuprimirFíjese en el Pte. del Gobierno de Italia S. Berlusconi. Bien podría ser una muestra del futuro de algunos pajarracos de los que tenemos que sufrir —y mantenemos con el voto— por aquí. Cuando se investiga alguno de sus muchos turbios asuntos, sale chillando por las cámaras de todas sus televisiones privadas o semiprivadas que todos los jueces y los periodistas italianos "son comunistas". No sé si eso le funcionaría en los años 50, ¿pero ahora?
ResponderSuprimirHa llegado a llamar "comunista" al Pte. de la República G. Napolitano, que todo el mundo sabe que es de las derechas cristianas.
Saludos,
Lo más gracioso (y triste) es que las encuestas en la Comunidad Valenciana siguen dando mayoría absoluta aplastante al PP. Y mira que existe corrupción para no parar de contar en tres días, emerge a la luz pública y da igual, les siguen votando y además lo justifican todo.
ResponderSuprimirQué verguenza. :(
Salud. :)
A.t.t. Dª Riada: eso es muy preocupante, porque si un cargo electo comete corrupciones, siempre podemos pensar que sus electores fueron engañados, manipulados y mentidos. Tendríamos un problema de delincuencia de alto nivel, un problema policial y judicial, de corrupción de un cargo público al final y al cabo.
ResponderSuprimirPero cuando dichos cargos cometen esas corrupciones de forma reiterada, escurren el bulto con descaro y sin ni siquiera esforzarse demasiado y son justificados, entendidos y apoyados por sus electores, asistimos a algo mucho más grave: un problema de corrupción social.
Eso es un síntoma de la caída de una civilización nada menos. Cuando alguien vota a un mentiroso, a un ladrón, a un acosador... nos está indicando que si él pudiese haría lo mismo, que admira dichas prácticas, que las entiende.
O bien que, sin llegar a ese extremo, cree que el Estado de Derecho está tan corrupto que todas las acusaciones, pruebas y sentencias son falsas y partidistas.
Por un motivo u otro, el elector —y no es uno; son miles— nos están diciendo que creen que el Estado de Derecho es o está corrupto, que es normal que lo esté y/o que es inevitable que lo esté.
Hoy hablaba, entre otras cosas, de algo parecido el Sr. Caso, en relación al otro partido masivo bipartidista en Extremadura.
Saludos,
El espectaculo de Ripoll es una operacion de acoso y derribo montada por Rubalcaba. de hecho el TSJCV y la Fiscalia contradijeron a la Policia y niegan haber ordenado las detenciones. Que Ripoll sea un chorizo, como Chaves, Bono, Matas, Munar y tantos otros no lo dudo, pero que en estos momentos su detencion no tiene más sentido que ser una cortina de humo que tape de algun modo el debate de la nacion de la semana que viene tampoco.
ResponderSuprimir¿De que no será capaz Rubalcaba después de todo lo que ha hecho en el 11M? Lo de Ripoll para un sujeto de tal calaña es pecata minuta...