¡Qué contenta debe estar la derecha española viendo la "desunión de la izquierda" cada día! Se le está poniendo a huevo -que diría Trillo- la victoria a esa derecha de Rajoy!
A fecha de hoy la izquierda a la izquierda del PSOE está reducida a la mínima expresión, 8 diputados de los que tan solo uno representa a una fuerza nacional, Gaspar Llamazares en nombre de IU. La crisis económica y el viraje neoliberal de las políticas del Gobierno la han hecho despuntar y doblar la intención de voto hasta alcanzar un 7,5 %. Ya ni me acuerdo cuando sacó ese porcentaje en unas Elecciones Generales. Y es precisamente en este momento cuando ICV -los socios catalanes- pretende sentar las bases de su alternativa a Izquierda Unida. Presentará el 25 de septiembre en Zaragoza, con otras cinco formaciones, un embrión de fuerza estatal. Rajoy se debe de estar frotando las manos al tiempo que su descojone debe tenerlo más alelado de lo habitual.
Divide y vencerás. Mientras la derecha vota toda unida al PP en la izquierda de lo que se trata es de seguir creando nuevos reinos de taifas en vez de intentar articular una alternativa seria, realmente unida y no sólo de nombre que se convierta en la garante de políticas de izquierda reales y que obligue al PSOE a girar la vista a su izquierda. Aunque sólo sea porque no le queda más remedio. Es un acto de irresponsabilidad de tal gravedad que de confirmarse ´les condenaría de nuevo a la marginalidad. ¿Qué necesidad hay de dividir más la izquierda? Con la actual ley electoral no hay cabida para más partidos a la izquierda de IU. Me parecería bien que ICV intentará aglutinar todas las sensibilidades verdes y que formen una plataforma para trabajar conjuntamente en toda España pero no por libre sino uniendo fuerzas para multiplicar las posibilidades de obtener mayor representación. Si quienes intentar esta operación no son capaces de relegar a un segundo plano su ego ante la necesidad de obtener una izquierda fuerte que frene el avance de la derecha es que no son realmente gente comprometida con los valores que predican.
La refundación de la izquierda para mi pasa por unirse IU, ICV y todos aquellos grupos progresistas y de ecologistas que sean capaces de sumar. Siempre me ha parecido que Joan Herrera era una persona sensata y con las ideas muy claras. No acabo de entender cómo puede meterse en un fregado de este tipo. Es el momento de apostar por el futuro, de sumar y no restar. Hay que buscar un común denominador que aglutine y no cause enfrentamiento. El tiempo de las vendetas debería haber pasado ya. Desgraciadamente quienes más daño nos pueden hacer son los nuestros.
Para quien no lo tenga claro les pongo un fragmento de la Vida de Bryan tremendamente ilustrativo.
ICV en Cataluña puede tener ciertas expectativas de éxito por su cuenta, pero el resto de "formaciones" - en realidad los tránsfugas de las Baleares y del País Valenciano - son no sólo marginales sino meramente testimoniales. En el caso de las Baleares, acaban de escindirse, por lo que presumiblemente andan a la caza de algún pacto con algunas siglas consolidadas para no quedarse con el culo al aire en unas elecciones y que todo el mundo sepa que, literalmente, los votan cuatro. En el caso del País Valenciano, los tránsfugas nunca se han expuesto en unas elecciones porque el Bloc les sirve de paragüas - hasta que el Bloc se canse y los mande a pastar fango, cosa que no debe de estar muy lejana en el tiempo cuando se están montando estos saraos autodestructivos, tan propios de los amantes del sillón, sillón que en el P.V. van a perder el año que viene -, porque en el fondo si alguien les vota será porque se equivoque de papeleta. No perdamos los nervios, sigamos articulando una izquierda con voluntad de gobierno y de sumar en la refundación de IU, que está dispuesta hasta a renunciar a las siglas y convertirse en otra plataforma de izquierdas, para eso que dices, Nicolás, para sumar y no para restar.
ResponderSuprimirHola amigo:
ResponderSuprimirPor mi parte la iniciativa me parece muy interesante. De Herrera opino como Usted, se trata de una persona razonable y que sabe lo que se hace. Además, la propuesta tiende a crear una gran cooperativa política de fuerzas progresistas en la que quepan muchas que ahora no tienen cabida ni en el PSOE ni en IU. Tras ese proceso y según se tiene planteado pues mano tendida a IU para conformar una gran coalición de izquierda progresista en la que estén presentes desde socialistas hasta verdes, pasando por todas las familias que IU-ICV agrupan en su entorno.
No hay que preocuparse, la experiencia de ICV-EUiA guía esta iniciativa.
Llegar al 7'5% o al 12% es insuficiente. Necesitamos que la izquierda alternativa supere el 15 e incluso el 20%; eso sólo es posible creando una gran cooperativa política como sugiere el líder de los ecosocialistas franceses Daniel Cohn-Bendit.
Demos un voto de confianza amigo.
Reciba Usted un muy fuerte abrazote amigo.
Me preocupa la división y no es el momento. Ahora no.
ResponderSuprimirHola,
ResponderSuprimirPues yo no estoy muy de acuerdo. A mi me gusta más ICV que IU, aunque el factor nacionalista me hace separarme del primero. Sin embargo yo creo que la alternativa posible y que necesitamos no se va a crear de una amalgama de partidos y tendencias.
Creo que ese modelo ya ha fracasado de forma reiterada. Igual fue Joan Ribó quien dijo que no se podía mezclar lo inmiscible, y todas estas cosas tan integradoras acaban como las ondas en el espacio, que en vez de sumarse suelen destruirse.
Yo creo más bien en un proyecto claro, una idea sólida, un liderazgo importante dirigido por una persona de una talla intelectual y moral muy importante, y desde esa definición, desde una idea clara y un programa cerrado en lo sustancial, que se integre quien quiera.
En la sociedad actual creo más en fenómenos como La italia de los valores o los verdes Franceses en las pasadas europeas, o un Nick Clegg o un Mockus en niveles nacionales. Algo así, nuevo y diferente, con talento y convicciones, es lo que debe darnos la alternativa.
Y entrando en el terreno puramente español creo que sería importante que ciertas personalidades de la polítican actual se fuesen de su actual partido para crear uno nuevo, algo así como lo que hizo Lafontaine en Alemania.
Saludos,
Estoy de acuerdo con tu planteamiento pero como tu bien reconoces, no es el caso de España. Queramos o no deberemos ir a una amalgama si queremos articular una alternativa y ahí precisamente radica la dificultad. También estoy de acuerdo en que me parece más práctica la experiencia catalana que la IU pero es lo que hay. Hasta que no se acabe en IU el cainismo e ICV entienda que solos no hacen nada no habrá futuro. Pero de ser posible un proyecto único me parecería fantástico. El debate que has planteado es muy interesante.
ResponderSuprimirSaludos.
El riesgo de división es algo a vigilar, ciertamente. Aunque la reorganización de la izquierda alternativa y transformadora es una necesidad en nuestro país.
ResponderSuprimirEl espacio que ocupó el P.S.O.E. González en el 82 está deshabitado de fuerzas potentes electoralmente y es transitado por distintos grupos que no terminan de presentarse como una opción de masas que pueda conseguir un 15%, 20% o 30% de los asientos del parlamento mediante el voto.
No tenemos una fuerza que apueste claramente, sobre todo con sus actos depués de los discursos, por la socialdemocracia nórdica.
I.U. ocupa parte de ese camino pero también del marxismo.
I.C.V. se parece aún más a eso desde su posicionamiento ante el electorado como ecosocialistas.
Será necesario organizarse bien, ganar tamaño si hace falta en distintas organizaciones, asociaciones federaciones o confederaciones, y sobre todo, no dispersar el voto en las elecciones, en las que se habrá de concurrir en coalición electoral con un programa común que está claro que se comparte tanto a nivel de los distintos partidos como de sus respectivos electorados.
Saludos,
Com era d'esperar, discrepe.
ResponderSuprimirÉs fàcil recorrer a la caricatura dels Monty Python, sobretot perquè massa vegades és encertada, però no és el cas. I no ho és perquè el projecte que hi ha en marxa (des de fa ja més d'un any) és reproduir a nivell espanyol el que ja existix a quasi tota Europa, la formació de tres esquerres complementàries, però delimitades: la socialdemòcrata, la comunista, i la verda.
A Espanya, però, amb la particularitat d'una sentimentalitat nacional difusa i que poc correspon a l'organització actual de l'estat (jacobina, per molt que ens vulguen convéncer del contrari).
I ja dic, si és una realitat europea, ¿per què no ho ha de ser també espanyola?
Saludets.
P.d.- Dit això, no sóc optimista respecte a les possibilitats d'èxit. L'estructura informativa de l'estat (jacobina) impedix que qualsevol política que no irradie de Madrid ho tinga fàcil. En qualsevol cas, per intentar-ho no quedarà.
Constatar les males relacions existents entre molts d'eixos partits o partidets es una evidencia i fer-ho d'igual manera entre IU i la multitud d'escissions que ha sofrit i que van sumant-se a eixe projecte, també ho és. De qualsevol forma i vist el vist alguna cosa hi haurà de fer-se per tal de crear una alternativa real i amb possibilitats a l'esquerra del PSOE. Tal i com està el panorama no hauria de ser massa complicat si es deixen interessos personal i algún que altre caudillisme si es vol tenir futur. Com bé afirmes, jo tampoc són massa optimiste perquè determinades cooperatives tenen el futur molt dubtós. Però també estic pel fet d'intentar-ho.
ResponderSuprimirSalutacions cordials.