'La mejor voz que ha podido tener Jorge Alarte en las Cortes Valencianas ha sido sin duda Luna'
Quien siguiera mis posts cuando Jorge Alarte llego a la secretaría general del PSPV no tendrá ninguna duda sobre el hecho de que no era mi candidato. Aposté en su momento por Ximo Puig y sigo creyendo que es una referencia y un valor no suficientemente explotado en el socialismo valenciano. He sido crítico con Jorge desde el principio y siempre creí que el hecho de no ser diputado representaba un handicap importante de cara a configurarse como líder del partido mayoritario de la oposición. Lo sigo creyendo. Pero he de reconocer que en los últimos tiempos hay datos que indican que pese a ciertas torpezas ha empezado a hacer las cosas mejor de lo que me esperaba.
Su dificultad para ser más conocido viene dada por una serie de errores que ha cometido el PSPV, no ahora, sino los últimos quince años. Errores que han sido comentados y explotados en multitud de análisis de prensa que seguro que tienen razón. Pero ha llegado el momento de dejar de analizar lo que ya todos sabemos que se hizo mal y poner en valor aquellas cosas que ya se están corrigiendo y que representan aspectos nuevos y necesarios para empezar a cambiar el statu quo valenciano.
Si la gente no conoce a Alarte habrá que utilizar todos los medios y recursos a nuestro alcance para que cada vez se le conozca más. De ahí que desde hace meses dedique una parte importante de su tiempo a recorrer los municipios de toda la Comunidad Valenciana transmitiendo un proyecto de regeneración democrática y ética que tanto necesita esta tierra. Si hasta ahora no se ha estado lo suficientemente en contacto con la calle habrá que cambiar las tornas para que los socialistas volvamos a ocupar espacios que siempre fueron nuestros y que jamás debimos perder. Las actuaciones en el barrio valenciano del Cabañal con la presencia continua entre los vecinos que luchan para que no derriben sus casas era una obligación. Recorrerse los barrios valencianos casa a casa, asociación a asociación para que puedan escuchar de primera mano que pretendemos desde la izquierda es un buen ejemplo de que algo se mueve. Alarte, acompañado de nuestra portavoz en el Ayuntamiento de Valencia Carmen Alborch ha emprendido esta tarea para demostrar que hay otra forma de hacer las cosas distinta a la de Rita Barbera. Tal vez de ahí el enfado de la alcaldesa que se niega a reconocerle el estatus de líder del socialismo valenciano y a entrevistarse con él.
Para alguien que no pertenezca al partido tal vez sea desconocido la cantidad de actos que se están organizando, encuentros con los militantes -desatendidos, olvidados y desmotivados durante años- y que ahora tienen ocasión de poder debatir sobre todo tipos de temas en encuentros, charlas, conferencias, coloquios...
Ayer me refería en mi post a Ángel Luna, un descubrimiento incluso para mí que ya le conocía desde su etapa de alcalde de Alicante. Posiblemente el único alcalde que ha tenido en la cabeza un proyecto claro de ciudad pero que no lo pudo llevar adelante por la victoria electoral del Partido Popular. La mejor voz que ha podido tener Jorge Alarte en las Cortes Valencianas ha sido sin duda Luna. Y no, no es el único que está dando el callo y la cara en su tarea de oposición al régimen antidemocrático, falto de escrúpulos y de ética que nos gobierna en la Generalitat. Me consta.
Y me consta a mí como consta a miles de valencianos que los medios de comunicación públicos a las órdenes de Camps y el Partido Popular tienen como uno de sus objetivos prioritarios el impedir que el mensaje de la oposición llega a los ciudadanos para evitar que se pueda conformar una alternativa creíble y real. No obstante es obligación de los socialistas y de la izquierda en su conjunto realizar un esfuerzo de imaginación para conseguir que el mensaje llegue a la calle y see vaya difundiendo, Ya no podemos quedarnos en las lamentaciones. Ya no sirven. Ya no queda tiempo.
La trama Gürtel, el escándalo del Cabañal o los múltiples casos de corrupción deben ser denunciados todos los días pero no es suficiente si esas denuncias no van acompañadas de otras medidas de oposición que denuncien las nefastas políticas que se aplican y se contraponen con alternativas capaces de generar ilusión. Desde la izquierda. Y ahí es donde entra lo que considero que debería ser una labor de consenso entre todos los grupos parlamentarios de la izquierda, y por qué no, con grupos extraparlamentarios que pueden aportar puntos de vista distintos y útiles. La situación de degradación política a la que se ha llegado en la Comunidad Valenciana impone soluciones que no sean de un solo un partido. El conjunto de la izquierda debe consensuar un programa con objetivos y planes de actuación para enfrentarse con posibilidades de éxito a la derecha conservadora. Sólo desde la generosidad, el desprendimiento y la voluntad de conseguir acuerdos con los demás se puede plantear un proyecto unitario capaz de ser defendido por todos con respuestas a los problemas actuales y los retos de futuro planteados. Decidir la forma que debe adoptar este proyecto es algo que corresponde a las fuerzas políticas poniendo las miras en el interés general y en la necesidad de cambio. La alternativa ya la conocemos, el pozo. Un pozo profundo y oscuro del que sólo se podrá salir con un esfuerzo común.
Hola amigo:
ResponderSuprimirEl problema es de coherencia general. En el PSOE se debería de abrir un debate general para definir qué es lo que se quiere y cómo se desea. De no ser así pues como en Gran Bretaña. Para políticas de derechas ya está la derecha. De nada vale hacer trabajo de puerta a puerta si se carece de unas mínimas orientaciones claras de qué hacer ante esta grave situación que vivimos.
Qué nos ofrece el PSOE, más de las mismas recetas neoliberales. ElSrM responde en su último post a este tipo de cuestiones.
Recibe un abrazote amigo.
Mira, Nicolás, iba a responderte, pero don Javier (Amigo de la Dialéctica) lo ha hecho mucho mejor de lo que lo iba a hacer yo. Así que, suscribo sus palabras.
ResponderSuprimirDon Nicolas, hace ya mucho tiempo - como verá le voy a endilgar una historia del abuelo Cebolleta-, un muy buen amigo, en el bar de una piscina de un bungalow de Maspalomas, mientras nos echábamos unos wiskys y nos poníamos morenos, me dijo "No hay forma de hacer nada, sino superamos el lastre de las familias dentro del partido en Gran Canaria". Así que, ni corto ni perezoso - siempre he sido muy simplista y directo para según que cosas, porque entiendo que, en la mayoría de las ocasiones, las soluciones obvias son las más efectivas-, le contesté "Es sencillo, échale cojones y vete de agrupación en agrupación, convence a las agrupaciones y los delegados al congreso insular tendrán que ir con el mandato de apoyarte". Él se me quedó mirando, pero no me replicó.
ResponderSuprimirUn mes después, en contra de los deseos de la ejecutiva insular, en contra de los deseos de la ejecutiva regional, inició un periplo que le llevó por toda Gran Canaria, de agrupación en agrupación, reuniéndose con las asambleas, hablando con las ejecutivas y, lo más importante de todo, escuchando a la militancia. Aunque no se lo crea, aquello infundió confianza en su persona, y cuando llegó el congreso insular ganó de calle. Hizo lo mismo a lo largo y ancho del archipiélago, y cuando llegó el regional, ganó de calle, y fue diputado nacional, para luego convertirse en Ministro de Justicia y luego en europarlamentario. Era Juan Fernando López.
Él, le pese a quien le pese, formó parte de aquel grupo de gobierno que nos ilusionó a todos, que después de tantos años de gobierno del PP nos convenció de que había diferencias, de que ese cambio tan necesario para reafirmar derechos y recrear la Democracia que queríamos era posible... pero luego, luego llegó lo que estamos sufriendo ahora mismo.
Tiene usted toda la razón, hace falta gente dentro del partido que nos haga recuperar esa confianza que, ahora mismo, le pese a quien le pese, no existe, no existe ni entre la ciudadanía ni entre la militancia - cada vez que van a hacer algo todos los militantes miramos por el rabillo del ojo, y aquellos que estamos medianamente informados agachamos la cabeza-.
Tiene usted toda la razón en lo que dice sobre el proyecto, otra cosa es que, ahora mismo, eso sea factible, porque no lo parece, y ojalá y me equivoque.
Ôo-~
Es que siempre habrá qgente dentro del partido que llegue para insuflar aire nuevo y unos se irán cediendo el turno a otros. Lo mismo que siempre habrá gente que habrá completado su ciclo y que deberá ser sustituida por quienes siguen pensando que un cambio aún es posible.
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