jueves, 20 de mayo de 2010

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La conciencia antes que el argumentario

El desconcierto entre la militancia socialista de base que siente que Zapatero le ha dado gato por liebre lejos de apaciguarse con el paso de los días ha arraigado sobretodo en esa parte -en la que me sitúo- que jamás pondremos el argumentario del partido por encima de la conciencia. Como he afirmado en alguna ocasión, soy consciente de que nunca seré un buen militante de ningún partido porque jamás renunciaré a exponer en público y en voz alta lo que pienso. La crítica abierta no puede acabar con un proyecto. Lo que lo destruye en su manipulación, su perversión y su utilización para fines que no son los que los sustentan.

Quienes creen que defender un proyecto consiste en repetir machaconamente las consignas del partido y repetirlo hasta la saciedad sin espíritu crítico, digan lo que digan, son quienes realmente lo dañan porque se convierten en meros transmisores de la propaganda que toca difundir cada día. No dudo de la buena fe de muchos compañeros y compañeras que creen estar haciendo lo que deben, de la misma manera que entiendo que el ocupar según que cargos obliga a tragarse algunos sapos para continuar en ellos. Lo único que me obliga a mí es ser honesto conmigo mismo.

En el PSOE tienen claro que han de vender el pescado que Zapatero puso sobre el mostrador la semana pasada y el producto es de mala calidad. Tan malo que ni con la mejor de las presentaciones tiene fácil salida. Pero que nadie se equivoque porque es el mismo pescado que venden en el Partido Popular. Si no lo venden, si no convencen al personal que lo compre los sillones de una buena parte de los cargos públicos hoy en el poder, peligran. Las elecciones que se irán sucediendo nos darán una imagen clara de lo que planteo. Muchos gobiernos autonómicos y alcaldías están en peligro de no ser renovadas y empiezan a darse cuenta de ello y no tanto porque haya muchos millones de votos socialistas que se pasen al PP. Algunos pasarán pero la mayor parte buscará reubicarse en la izquierda o simplemente se quedará en casa con lo que el Partido Popular no necesitará hacer nada para llevar a Rajoy a la Moncloa. No me gusta la idea pero es lo que hay.

Zapatero está amortizado, su tiempo ha pasado y que dure más o menos sólo es cuestión de la habilidad política que pueda mostrar para conseguir los apoyos parlamentarios necesarios. Pero para la sociedad su ciclo se ha cerrado. Su credibilidad se esfumó al compás de sus devaneos con las dudas y la improvisación. Es la hora de empezar a redefinir el proyecto y más adelante de buscar su sustituto. Si no lo hacen la anterior travesía del desierto de ocho años será una broma en comparación con la que se tenga que abordar.

Por cierto, que no se me olvide, la nueva improvisación de ZP consiste en convertir en millonarios a quienes tienen una casa y unos ahorros para así continuar tirando de la teta. ¡Por fin ha encontrado a los ricos de este país!

11 interesantes opiniones:

  1. Sé que ya lo he escrito más veces pero me da la impresión que algunos aún no lo han entendido: critico a Zapatero por su "zapatazo", por que ha renunciado a hacer políticas de izquierda y ha copiado las propuestas del PP pero jamás la derecha de este país tendrá un voto mío, antes me quedaré en casa y no votaré que entregarles mi apoyo. Lucho y lo seguiré haciendo porque algún día se puedan aplicar políticas de izquierda y porque el PSOE, si es posible que no lo sé, no siga cayendo cada vez que llega al poder en las garras del liberalismo económino.

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  2. Creo que ha expresado una idea muy importante, profesor: actuar según la propia conciencia. Qué distinto sería todo si los adultos hiciésemos eso constantemente o, por lo menos, la mayoría de las veces.

    Lo que se hace demasiadas veces en realidad es acallar a nuestra conciencia bien por miedo, bien por inseguridad, por interés de cualquier clase, por desánimo...

    No vale la pena. Nos vamos a morir igual. Vale la pena vivir satisfecho de todo o de la mayoría de cosas que se hagan, porque se crea en ellas, no "porque convenía".

    Un cordial saludo,

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  3. Pues a algunos les cuesta entenderlo.

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  4. Ya sabíamos que tú, Nicolás, tenías conciencia, pero ahora sabemos que en el PSOE quien tiene conciencia o no lo dice o se ha ído, la mayoría mayoritaria es más un rebaño que un partido político. Desde el franquismo que no se conocía en España un Consejo de Ministros/as más entregado al fhürer. A mí no me han de convencer ya de nada, desgraciadamente, yo ya sé con quién me juego los cuartos. Una y no más, Santo Tomás. Un abrazo muy fuerte.

    Salud y República.

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  5. Estimado Nicolás:

    Comprendo tu posición, en realidad el gobierno ha atacado en lo más fácil que no es otra cosa que seguir los "consejos" de los economistas del partido, cuya educación no deja de ser "neo-liberal". Es lo que se enseña en las aulas de donde han mamado sus carreras. Al poco que rasques en la piel te encuentras con un "socialdemócrata" como traje y a un liberal bajo los calzoncillos.

    Para mi "suerte" soy un "medio pensionista" desde hace muchos años. Ninguna medida gubernamental me ha beneficiado, ni con Aznar ni con Zapatero. Mas bien, tanto en la época de Felipe como en la época de José Luis, algunas de sus decisiones me han perjudicado directamente. Sin embargo, por conciencia he estado colaborando con la agrupación más cercana a mi domicilio sin atender a argumentarios. Sencillamente porque no existen, para desgracia del PSOE.

    Digo esto porque en las agrupaciones donde he colaborado hemos sido muchos más los "no afiliados" los que hemos tenido que sacar la voz y la propaganda a la calle, antes que muchos de los afiliados que se dejaban caer en alguna asamblea que otra.

    Mi crítica en la agrupación siempre iba en el sentido de que habían demasiados "funcionarios" o que querían serlo. Por cada 10 afiliados, tres eran maestros, unos de primaria y otros de instituto; cuatro pertenecían a empresas públicas, dos eran abogados o profesionales libres y el resto trabajadores de la privada o pensionistas, es decir, 1 de cada 10.

    No es corriente seguramente esta estadística a "grosso modo". El problema es que con tanto "funcionario", a la hora de trabajar y dar la cara en la calle los que daban el callo siempre eran los dos primeros secretarios, general y de organización, algún que otro concejal y ese 1 de cada 10.

    Con el "zapatazo" mucho me temo, porque los "funcionarios" han sido los primeros en dar la espantada, que pocos quieran continuar, salvo noticias positivas en las encuestas.

    Por supuesto no estoy de acuerdo con las medidas "anticrisis" del gobierno, podrían haberse tomado otras antes que estas. En todo caso, pienso que muchos de los compañeros militantes están adoptando una actitud egoísta y gremial, sin ver que hay otros en posiciones mucho peor provenientes del sector privado. Lo que no debería impedir, como es lógico, la oportuna protesta en defensa de los interese propios.

    Me ha chocado mucho que compañeros "funcionarios" que antes me evangelizaban sobre las bondades de este gobierno (compañeros con los que me cruzo todos los días), de golpe y porrazo los encuentro irreconocibles. Me parecen más socialistas y más sonrientes otros colegas y amigos que siempre han sido del PP.

    No es ningún ataque al colectivo de la función pública, vaya por delante todos mis respetos y mi solidaridad en lo que creo es un ataque a unos derechos adquiridos y que deberían recurrirse legalmente, pero desearía que muchos de ellos "enfriasen" las vísceras antes de emitir opiniones que luego dará lugar al arrepentimiento.

    Es un sentimiento, desde el lado privado y pensionista en parte, que me gustaría conocieses, sólo por curiosidad. Muchos hemos tenido que aprender a la fuerza a separar nuestra "conciencia de clase" de los ataques continuos a nuestros propios intereses desde nuestra "propia clase". Y la verdad es que es una situación muy dura.

    Desde luego no tengo alternativa, por desgracia, y con mi voto y mi trabajo no voy a dar opción a que esta derecha cerril y cavernícola se salga con la suya. Por lo menos lo intentaré a pesar de la "traición" del único partido que se aproxima a mis ideas.

    Saludos y a templar como mejor se pueda.

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  6. Carolus, no estoy de acuerdo. Me explico. Yo soy funcionario y aunque sólo puedo hablar por mí, sé - porque me lo han dicho - que mi opinión no es singular ni estoy solo en este campo, y yo creo que no protesto porque me rebajen el sueldo (en el porcentaje que sea) ya que, como bien dices, no puedo quejarme porque tengo un trabajo y encima vitalicio. Estamos más o menos de acuerdo en la función pública de que si hay que contribuir a la salida de la crisis hemos de dar ejemplo y "ser vanguardia", pero estamos en total desacuerdo con las medidas tomadas por un Gobierno que dice ser Socialista y Obrero, porque no es de recibo que esta crisis la paguemos los trabajadores, con o sin trabajo fijo, y sólo los trabajadores. Aquí, el Gobierno "Socialista" y "Obrero" no ha repartido equitativamente las cargas, y a la banca, a la monarquía, a la iglesia, a las grandes fortunas (SICAV), nada sabrán de pagar la crisis, y eso que algunos de "estos" son los culpables. Tampoco dice nada el Gobierno de la Administración única, para evitar el despilfarro de la multiplicación de administraciones para lo mismo; nada de los despilfarros de los ministerios en comilonas y otras cosas que no diré para no acabar en el trullo; nada de reformar el IRPF, aumentando los tipos marginales y aumentando el número de tramos; nada del IVA, salvo subirlo, para joder más a quienes menos tenemos; nada de la política de subvenciones a fundaciones, partidos políticos, sindicatos y otras cosas que tampoco diré por el mismo motivo pero que incluyen a los herederos del Movimiento; nada de combatir el fraude fiscal - ¿Sabes que los inspectores de Hacienda pidieron al Gobierno de ZP que les autorizase a echarle mano a las grandes fortunas y la respuesta del Gobierno Socialista y Obrero fue NO? -. En fin, podría seguir, pero me hierve la sangre.

    En definitiva, que si el esfuerzo hubiera sido equitativo, de todo el mundo, desde arriba hasta abajo, no protestaríamos, te lo aseguro. Y, ya que estamos, aunque no viene a cuento, te informo de que cuando el Gobierno "Socialista y Obrero" saque adelante la reforma del mercado laboral (traducido=despido libre) y vengan los compañeros del metal a hablarnos de solidaridad obrera y huelga general, a ver si "amor con amor se paga". A buen entendedor...

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  7. Esquirlas de Aire:

    Por primera no estoy de acuerdo conque "no estés de acuerdo" conmigo.

    Si has leído mis posteados en mi blog, que creo que sí que lo has hecho, verás que pongo otras "medidas", que no son otras que las que tú propones y que deberían haber ido parejas, o al mismo tiempo, a las que desgraciadamente se han tomado en prejuicio de la parte más débil porque no se puede escapar.

    No por ello me voy a convertir en un aliado del PP, aunque sea coyunturalmente. Esa es mi crítica al sector "funcionarial" del PSOE, O PRÓXIMO A SUS POSTULADOS.

    Personalmente veo más positivo incidir en esas otras medidas que aún no se han tomado, sin dejar de protestar por la tocada de pelotas a la "clase obrera". Gracias a ello, por esa incidencia desde todos los sectores de la izquierda a través de internet, se ha conseguido arrancar por lo menos la promesa de que "los ricos" también pagarán. Sea cierto o no es lo que hay que intentar.

    Lo que me jode, salvando los legítimos intereses de cada uno, es el cambio "radical" de ideas por el sólo hecho de que nos hayan tocado las pelotas en primer lugar, convirtiéndonos en más opositores que la propia oposición. El resultado es que luego esa oposición de derechas utilizará a placer el palo y tentetieso y con toda seguridad estaremos mucho mas cabreados.

    Entonces veremos dónde están las manifestaciones de los funcionarios. No me cabe la menor duda de que serán tan tibias como cuando Aznar congeló esos mismos sueldos en época de bonanza.

    Y me jode más aún que cuando manda la derecha la bajada de pantalones entre la "clase trabajadora" sea tan apabullante, mientras que cuando manda la izquierda no se perdone una. Al menos la "bronca" debería ser igual tanto con unos como con otros.

    Por cierto, que el PSOE se llame "socialista y obrero" se debe al fundador Pablo Iglesias, hecho conocido de todos, pero ello no quiere decir que haya que cambiar el nombre y su tradición.

    Nunca he creído en la clase "obrera" porque, en realidad nunca ha sido socialista como clase, aunque las políticas del PSOE hayan ido en dirección a beneficiar a dicha clase social. El concepto socialista es mas bien un concepto de "intelectuales" que de obrero. Estos últimos igual se adscriben a la derecha que a la izquierda o a la sopa boba. En realidad pasan de todo y lo seguirán haciendo.

    Yo no defiendo el socialismo porque sea obrero, sino porque creo en la igualdad de oportunidades y en una distribución de la riqueza más equitativa, lo cual incluye que un rico pueda ser socialista y viceversa, por lo menos en el período de "transición".

    No creo que tengamos visiones diferentes, sólo son matices sobre quien nos puede defender mejor en líneas generales.

    Pues eso, decimos lo mismo mientras no nos pique.

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  8. Vuelvo a insistir en algunos conceptos que creo que, desde mi indignación, he dejado bastante claros en mis posts de esta última semana pero no tengo ningún problema en recordarlos. Reconocer que no nos gusta que nos toquen el sueldo no es ningún problema porque a nadie le parece bien que jueguen con el pan de los hijos y como decía alguien, los experimentos con gaseosa. Pero en mi dilatada trayectoria de maestro de veintisiete años llevo unas ocho congelaciones salariales. Con Felipe y con Aznar. pero nunca me había cabreado como en esta ocasión. El factor determinante de ese cabreo no es el descuento del salario -quien se lo quiera creer bien y quien no, también- sino el añadido de que el Presidente haya hecho lo que aseguró que no haría, durante dos años, aplicar la política neoliberal del PP.

    Mi experiencia política con el PP fue tan nefasta en su momento que juré que jamás recibiría un voto mío, y lo pienso cumplir. Durante años he dado la cara por el proyecto socialista y por Zapatero, como otros muchos militantes a quienes no he preguntado en que trabajaban. He defendido y trabajado por un proyecto que me creí y desde el día 12 llevo tal cara de gilipollas a cuestas que no sé cómo cambiarla. Cuando entre en casa ese miércoles fatídico después del trabajo mi mujer y yo nos miramos y no hablamos. No había nada que decir. Llevamos una semana que no hemos podido articular una conversación sobre nuestros sentimientos ante la debacle. Ayer hablamos un momento para comprobar en cuanto se nos iba a reducir la nómina, pero sin más. Sobre el fondo de la cuestión todavía estamos en estado de shock. Esa es nuestra situación actual.

    Lo que piense la gente sobre el funcionariado, con perdón, me la trae floja. Soy maestro, mi mujer profesora de instituto y licenciada en económicas. Somos funcionarios porque cobramos un salario público pero hasta ahí. Durante los buenos años cuando un albañil se llevaba a casa tres mil euros éramos casi unos apestados, ahora en tiempos de crisis somos unos privilegiados porque tenemos trabajo seguro. Ni tan poco, ni tanto. La función pública está abierta a todo el mundo, basta con reunir unos requisitos de preparación y hacer la pertinente oposición, que es libre, pero eso parece ser que lleva tiempo, esfuerzo y una inversión de dinero.

    No nos metemos con el PSOE por placer ni por masoquismo. El hecho de ser militante, yo, ella no, no me compromete a repetir como un lorito los argumentarios. Yo sí que los recibo, a cada decisión importante del Gobierno llega el correspodiente documento vía e-mail. Pero no los necesito. No me meto con mi partido porque me ha tocado el bolsillo, lo hago porque me ha tocado la moral, el alma, porque se ha cambiado de bando y porque le está haciendo la política sucia al PP y yo no los voté para que hicieran lo mismo que la derecha. Queremos, quiero más izquierda y si Zapatero no la puede dar lo mejor que puede hacer es dejar paso a otro pero no lo hará, de eso estoy seguro.

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  9. Hay una cosa que no perdonan los votantes, y es el engaño. Sea el partido que sea el que lo practique, difícilmente le vuelves a votar.
    (A no ser que sea verdad eso de que "hoy en día no hay palabra")
    Respecto a la promesa a la que algunos se aferran desesperadamente..., perdonad pero me parto. A saber qué se sacará ahora de la chistera para contentar a unos cuantos y mantenerse a flote en este mar embravecido un tiempo más.
    Por cierto, hablando de clases, ¿Qué opinión os merece la clase política española?
    Pues yo me siento, a mi pesar, una obrera, de esas que salen cada día a por polen, de las que hace miel, de las que alimenta a las larvitas...
    Yo también estudié, y mucho. Después aprobé unas duras oposiciones, y llevo 28 años trabajando sin parar, con una casa y un coche que comparto a medias con el banco. (En tanto he ido viendo en demasiadas ocasiones, como los más tontos del pueblo se hacían alcaldes o concejales de urbanismo... (Zánganos/as y reinas...)
    Y aún dirán algunos que de qué nos quejamos los obreros públicos después de la zapatada que nos han dao en el trasero!
    Pero nunca acabas de sorprenderte. Desgraciadamente tengo que darle la razón a Rajoy, Zp se ha travestido. Hacía tiempo que se le veía el ramalazo.
    "Dame pan y dime tonto"
    Feliz fin de semana!

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  10. Para zanjar el asunto, debo confesar que desde el día fatídico también voy por la vida con la cara de gilipollas subido y cabreado. No tengo argumentos, la verdad.

    No quería incidir en un "enfrentamiento" entre funcionarios y no funcionarios. Quizás he trasladado aquí algunas discusiones que he tenido en la agrupación local, mezclando prejuicios sobre actitudes de algunos compañeros "funcionarios" previas a la situación actual.

    Hoy mismo me he enterado de la baja en el partido de algunos compañeros que, por los motivos que apuntais,se han sentido traicionados y sin argumentos para seguir defendiendo un partido que ha defraudado lo único en común que les quedaba: las ideas. La forma de hacer política ya hacía tiempo que los mantenía alejados.

    Es posible que estuviese intuyendo tal posibilidad y me viese atrapado en un barco del que están saltando muchos de mis compañeros y amigos. Finalmente así ha sido.

    Quiero resaltar dos frases en las que dices ( Nicolás ) dos verdades como un templo:

    "Somos funcionarios porque cobramos un salario público pero hasta ahí. Durante los buenos años cuando un albañil se llevaba a casa tres mil euros éramos casi unos apestados, ahora en tiempos de crisis somos unos privilegiados porque tenemos trabajo seguro. Ni tan poco, ni tanto. La función pública está abierta a todo el mundo, basta con reunir unos requisitos de preparación y hacer la pertinente oposición, que es libre, pero eso parece ser que lleva tiempo, esfuerzo y una inversión de dinero."

    También quiero resaltar que mi mayor decepción es ver que la gente que está preparada para ocupar puestos de responsabilidad se mantiene al margen, mientras que "he ido viendo en demasiadas ocasiones, como los más tontos del pueblo se hacían alcaldes o concejales de urbanismo..." como dice Transi. Puede que en mi fuero interno sea esa mi mayor crítica al sector "funcionarial" el partido.

    Perdonar, porque yo también estoy intentando asimilar el tortazo. De momento uno de los pocos compañeros con los que llevaba bien en mi agrupación local, licenciado en Historia y profesor de valenciano, se ha dado de baja en el partido y ya ha confirmado que va a dejar el cargo de concejal de forma inminente.

    Tendré que buscar otros argumentos para seguir colaborando. Por lo pronto, estoy destrozado.

    Saludos, colegas.

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  11. Yo no he entregado el carné aunque ganas tengo. Estoy intentando que se me pase el cabreo antes de tomar una decisión de la que luego me pueda arrepentir. Digamos que estoy en periodo de reflexión. No sé cuánto durará ese periodo porque el cabreo no se me pasa y más cuando oigo las explicaciones de Zapatero como las que acaba de dar en el mitin de Elche. No se puede afirmar que corrieron como desesperados a endeudarse para salvar a la banca para acabar cobrándoles los plazos y los intereses a los que tienen un salario que depende de ellos. Con tantos asesores que tiene el Presidente y le dejan decir esas tonterias. No lo entiendo.

    Cuando tome una decisión la haré pública sea la que sea pero no será fácil.

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