Los datos de la encuesta publicada hoy por El País responden perfectamente a la duda en forma de pregunta que se formulaba el miércoles el señor Presidente del Gobierno acerca de si los ciudadanos entenderían el ajuste. Bien pues, los datos son claros, lo han entendido perfectamente y parece que a la izquierda no le ha gustado nada. El PP aventaja hoy en 9,1 puntos al PSOE. Pero lo más interesante es que el PP prácticamente no sube en intención de voto (42,8 %), quien se desploma y se hunde es el PSOE que cae hasta un raquítico 33,7 %.
Dos son las conclusiones que podemos sacar. La primera, que los votantes que pierde el PSOE no se van a la derecha lo que nos lleva a pensar que son votos hartos, asqueados e irritados con la política derechista y liberal del señor Zapatero, son electores que hasta ahora habían creído en su palabra y que el miércoles se toparon con la cruda realidad. La segunda conclusión nos lleva a una duda que no resuelve el sondeo: ¿esos votantes se quedarán en casa o votaran otras opciones a la izquierda del PSOE? De ser así, tal vez IU no necesite ninguna reforma electoral para hacerse con un buen puñado de escaños.
Está visto que don José Luis está trabajando últimamente en favor de la oposición. Ya pueden aparecer escándalos de corrupción en el PP que mientras desde el Gobierno les hagan el trabajo sucio los populares no tienen por qué preocuparse. El viaje de Rajoy a la Moncloa será un paseo militar gracias a la desastrosa gestión económica de ZP y colocará a un inepto al frente del país. Otro más. Entre un inepto u otro, ¿qué más da? La derecha tiene mucho donde elegir. En la izquierda seguimos buscando.

El caso de I.U. o cualquier otro partido político de nivel estatal es más grave. Si suben en voto subirán en escaños, pero aún así el reparto de asientos será injusto respecto al voto e incumplirá el mandato de proporcionalidad de la Constitución. Recordemos cuando I.U./P.C.E. tenía veintitantos escaños le correspondían por sus votos obtenidos de los electores, proporcionalmente, unos cuarenta.
ResponderSuprimirEl asunto de las ineptitudes es tragicómico. Uno mira a personas como el Pte. R. Zapatero, la Vicepresidenta F. De la Vega, el ex Ministro Rato... y no cree que sean ineptos. Se les ven aptitudes. El problema más bien sería de actitudes. ¿Qué es lo que podría bloquear su potencial y hacer que en su acción todos sean parecidos en lo malo para el país? Creo que aquel refrán lo puede explicar bien: "si el sueldo de alguien depende de que no entienda una cosa, probablemente no la entenderá".
Me acuerdo de un chiste que contaba un humorista yankee en la última época del Pte. W. Bush. Decía: hace años teníamos presidentes como Washington y Lincoln. Luego tuvimos hombres como D. Roosevelt y Truman. Después tuvimos otros como Clinton y Bush. Si seguimos así, dentro de 20 o 30 años nos gobernará una planta.
Uno traslada el chiste a España y desde Azaña y Negrín, pasando por Suárez y González, hasta Aznar y R. Zapatero... hay una tendencia parecida.
El otro día creo que era el Sr. Helios quien reclamaba meritocracia en el empleo público. Romper el amiguismo, el clientelismo y el tráfico de influencias desde la vacante de empleo público más rasa hasta la propia presidencia del Gobierno.
Si retomamos ese refrán que decía antes sobre la misión de no entender asociada a la retribución, puede que por ahí vayan los tiros. Puede que por ahí se haya roto la meritocracia. El sistema democrático, desatendido por los ciudadanos y pervertido en oligárquico porque las élites nunca lo desatenderán —se juegan mucho—, considera precisamente como méritos estropear la situación general para mejorar la particular (de esas mismas élites). Visto así, quienes no sean ineptos y/o serviles, verán bloqueadas sus carreras políticas, serán marginados en las instituciones del Estado y serán triturados por la maquinaria de los partidos políticos para no dejarles emerger y ofrecerse al ciudadano.
La única solución es que el ciudadano haga lo lleva años sin hacer, le quite unas horas al Barça o al Madrid y se las dedique al Demos Kratos, porque sin él se muere.
Cordialmente,
Yo creo, Nicolás, espero no equivocarme también en esto, que aunque IU ganase las elecciones, la reforma de la ley electoral seguiría estando entre sus prioridades.
ResponderSuprimirA.t.t. Esquirlas de Aire: Yo también lo creo, partiendo desde el punto presente. No pongo la mano en el fuego por nadie si la situación fuese p.ej. de dos mayorías absolutas seguidas para tal formación y la subrepresentación histórica la hubiese tenido p.ej. el P.P. Pero con la evolución histórica en resultados voto/escaño que ha habido desde el 78 y con UPyD que también lo lleva en su programa, también creo que aunque ganase las próximas elecciones insistiría en ello. En cualquier caso, si no insistiesen ellos y lo hiciese p.ej. el propio P.P., estando la ley como está, les daría la razón en eso :-P
ResponderSuprimirEstoy totalmente de acuerdo en la necesidad de la reforma electoral. A lo que me refería es a que por los datos de la encuenta parece bastante evidente que si el PSOE pierde 9 puntos que no se los lleva el PP todo parece indicar que la mayor parte de esos votos son de gente de izquierda que o se queda en casa o pasará a votar a IU. Obviamente el PP se llevará una parte e incluso UPyD. Público lleva hoy un interesante análisis sobre la cuestión que no se hasta donde acertará pero que es bastante ilustrativo.
ResponderSuprimirEn cuanta a las capacidades de nuestros políticos estoy en fase de duda total y absoluta porque no veo a nadie con capacidad de liderazgo ni ideas ni auténtico sentido de Estado. Veo un acojone en los dos grandes partidos que les lleva a meterse con el más débil porque no se atreven con los grandes.