sábado, 24 de abril de 2010

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Y van veintiocho

El Molt Honorable conseller de Educación de la Comunidad Valenciana, Font de Mora, acaba de recibir la vigésimo octava bofetada judicial sobre un mismo tema. Debe tener la cara como un pan. Sí señoras y señores, le han dicho en veintiocho ocasiones que lo que pretende no es legal, que no está bien, que no se ajusta a derecho. Pero no lo entiende, es muy cabezota.

El Tribunal Supremo (TS) ha desestimado el recurso interpuesto por la Generalitat contra el reconocimiento de la titulación de Filología Catalana como eximente de la prueba de valenciano en las oposiciones de maestros. Esta es la cuarta sentencia que emite el Supremo en el mismo sentido, y la vigésimo octava a favor de la inclusión de la licenciatura de Filología Catalana en la lista de eximentes de la prueba de valenciano. Los argumentos del Supremo son siempre similares: esta titulación "avala sobradamente el conocimiento de la lengua de esta Comunidad, denominada oficialmente valenciana, y en el ámbito académico catalana".

Además de rechazar el recurso, la sentencia condena a la Generalitat a pagar las costes correspondientes a este proceso, que cifra en 1.500 euros. ¿No creen ustedes que esta cantidad no deberíamos pagarla los valencianos?, ¿no creen que debería pagarla el propio conseller de su bolsillo?, ¿qué le queda por entender después de veintiocho sentencias? Ya le vale

A lo largo de las dos últimas décadas, diversas sentencias judiciales han considerado que el valenciano y el catalán son la misma lengua aunque con variantes locales propias, algo que se niega reconocer el Gobierno de Camps. Vamos que el Govern va con anteojeras. No dicen respetar tanto al Supremo y sus resoluciones, ¿a qué esperan? Y me queda una pregunta más, ¿cómo se llama al hecho de promulgar una norma injusta a sabiendas de qué lo es? El próximo año, la veintinueve. Y seguirá sin pasar nada.

3 interesantes opiniones:

  1. Yo creo que quien debe decidir sobre las lenguas son las Universidades y la comunidad científica, no los tribunales de justicia ni l@s polític@s. Y en el caso del valencià, tanto las Universidades como la comunidad filológica nacional e internacional ya han decidido, así que ni los juicios ni el empecinamiento del conseller "The Blackberry Spring" en lo contrario van a cambiar las cosas. Tampoco valdría que Font de Mora se empecinase en ir a juicio para demostrar que la Tierra es plana, es el centro de Universo y todo, incluído el Sol, giran a su alrededor. Entonces, cuando la filología ya ha decidido, lo que haga o diga el señor conseller es irrelevante. Eso sí, lo otro, las cuestiones políticas, el ya conocido "no mos fareu catalans", además de floclore barato de ir por casa es indicativo de falta de riego sanguíneo en el cerebro.

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  2. Siempre me ha asombrado de cómo han conseguido las derechas cristianas allí en Valencia conseguir conjugar el patriotismo español con el patriotismo valenciano.

    Una vez, hablando un filológo de la Universidad de Barcelona, que ahora está trabajando en Tokyo, grande es el mundo, dije "valenciano" refiriéndome a la lengua propia de Valencia comunidad y lo diferencié del català que hablamos en Cataluña. Me recordó amablemente que en el ámbito técnico, científico, no hay un sólo català. En Catalunya se hablan cuatro variantes: (nord-)occidental, central, de transición y septentrional.
    En la franja catalano-aragonesa se habla fabla aragonesa, que en principio no se incluye aquí.
    En Valencia comunidad tendríamos una quinta variante, con sus subvariantes, conocida como valenciano, que se incluiría, como el català nord-occidental, dentro del bloque léctico occidental.
    En Baleares, tendríamos una sexta variante, el balear, que al igual que el català central se incluiría en el bloque léctico del català oriental.
    Creo que en Murcia ya apenas se habla.
    Y, en el extranjero, en la zona Sur de Francia se sigue hablando, almenos lo entiende mucha gente, no sé qué variante concreta. En Italia, en l'Alguer, tendríamos una séptima variante conocida como alguerès.

    Claro que estas cuestiones filológicas y técnicas, a los señores de los distintos nacionalismos no es lo que realmente les interesa. A estos señores lo que les conviene es el "divide y vencerás", el "a río revuelto, ganancia de pescadores".

    A reveure ;-)

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  3. La comunidad científica tiene muy claro el tema del valenciano/catalán catalán/valenciano. Quienes nos dedicamos al mundo de la educación ni nos molestamos en discutirlo.

    Cada año cuando examinanos de valenciano a opositores o constituimos los tribunales de la Junta Qualificado de Coneixement de Valencià nos llega el telegrama en el que se nos recuerda que los títulos de catalán eximen del examen.

    Pero hay que reconocer que la derecha ha jugado muy bien la baza identitaria y sentimental con un montón de votantes (lo siento pero son unos ignorantes) a quienes han hecho creer no sólo que los catalanes son el enemigo a batir sino que les quieren imponer un idioma distinto al suyo. Y ahí han encontrado un caladero de votos inagotable. El PP se dio cuenta que esa opción era la que le daba representación parlamentaria a la difunta Unión Valenciana y jugó muy bien la estrategia del abrazo del oso con lo que se quedó con los votos regionalistas. Ahora no pueden bajarse del burro porque sería tanto como reconocer ante sus electores que les mintió. Y les mintió pero como en todo no están dispuestos a pasar una vez más por embusteros. Embusteros y manipuladores.

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