Cuando Mariano Rajoy afirma que el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, no ha sido capaz de "superar las presiones de su propio partido" y de algunas personas, planteadas, en su opinión, más en términos de "sectarismo" que de mejorar la educación de los españoles no hace más que mostrar un capítulo más de la hipocresía a la que nos tiene acostumbrados. Llevamos seis años de gobierno de Zapatero y seis años de un Rajoy en la oposición con una única estrategia: recuperar el poder por encima de los intereses nacionales. Ni pacto económico, ni de educación, ni de la justicia, ni renovación de órganos ni nada de nada. Rajoy lo tiene muy claro, el mismo discurso vale para todo. Tratar de pactar algo con la dirección del PP es perder el tiempo y el Presidente Zapatero debería tenerlo ya claro a estas alturas. Que gobierne, que aplique sus políticas y que pacte con la izquierda. Para eso lo votaron para aplicar un proyecto de izquierdas. Que se olvide del PP, de Mariano Rajoy, de de Cospedal. Estos señores y señoras acostumbrados a imponer su criterio tienen bien claro que no están dispuestos a compromiso alguno con este país que suponga dejar de demonizar y culpar de todo, aún de su presunta corrupción y de la consiguiente deslegitimación de las instituciones democráticas puesta en marcha por ellos, al gobierno socialista y a su Presidente. Zapatero no puede esperar de ellos nada que suponga una cesión, un acercamiento de posturas, porque a eso se le llama pactar y desde el 2004 esa palabra está borrada del diccionario de la derecha.
Resulta irónico escuchar decir a Mariano -ese portento de carácter y de saber gobernar su partido- que al Presidente o a los ministros les falta valor para abordar las reformas necesarias. Él, que tiene un coraje acreditado para afrontar cuestiones comprometidas como las vividas los últimos años por su partido y que ante las dificultades siempre se esconde, desaparece tras las faldas de de Cospedal y de Soraya, se atreve a dar lecciones a los demás.
"El problema es lo que falta". Si don Mariano, el problema es lo que le falta a usted: responsabilidad y sentido de Estado.
Totalmente de acuerdo contigo, Nicolás. Lo que Zapatero tiene que hacer es buscar el apoyo de toda la izquierda del arco parlamentario para aplicar políticas de izquierdas en lo que le quede de mandato. Para políticas de derechas ya los tendremos a ellos (los herederos del franquismo) cuando ganen.
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