Empiezan a oírse voces en la Comunidad Valenciana sobre la posibilidad de un adelanto electoral en el caso de que el Tribunal Supremo decida imputar a Camps en el caso Gürtel. También corre el rumor de que presente su dimisión, cosa que no me creo conociendo como se las gasta el Molt Honorable. En el mismo PP aceptan que desde hace un año el Ejecutivo está totalmente paralizado y sin capacidad de reacción aunque yo más bien creo que esa inoperancia la arrastramos desde el día siguiente de su toma de posesión a mediados del 2007. Lo del bloqueo o paralización del Govern es el eufemismo que emplean para decir que tenemos un gobierno que no gobierna, que le estamos pagando un sueldo que no se ganan ni de lejos y que su único fin es el poder por el poder. En términos políticos hemos perdido una legislatura completa.
Pocos son los que dudan que volverá a ser el candidato cuando se decida a disolver las Cortes. Ciertamente me sorprendería si no lo fuera. Consideran en el partido que sería la forma más lógica de recuperar la iniciativa perdida y no hallada. Sin embargo entiendo que el problema para el PP es doble. Por una parte, aunque se presente y vuelva a ganar las elecciones seguirá siendo el mismo presidente que hoy no puede salir a la calle y busca refugio diario en una agenda que le excuse de presentarse ante la sociedad valenciana a dar explicaciones, ¿explicaciones de qué?, si lleva mintiendo tanto tiempo que ya no tiene nada que decir; y por otra, más que un gobierno bloqueado da la sensación de ser un gobierno sin capacidad de acción y paralizado por la falta de ideas. Dure lo que dure en el poder por la gracia de los votos la realidad es que su proyecto político acabó con la anterior legislatura y en la actualidad está en dique seco. Son un partido y un gobierno sin nada que aportar, sin rumbo, sin dirección.
En realidad el Govern valencià no está parado, sigue mangando, y no es que no tenga proyecto, que sí lo tiene, seguir expoliando, sino que lo que pasa es que no lo compartimos, porque nos parece una barbaridad. Lamentablemente, amigo Nicolás, no es que seamos minoría es que somos parte de un reducto testimonial de cierta racionalidad que está en proceso de desaparición definitiva, habida cuenta de los resultados electorales que se auguran para cuando se convoquen elecciones; que yo creo que serán en marzo del 2011, como Dios manda. Y lo peor y más preocupante es que con la que está cayendo no hayamos empezado, la ciudadanía digo, a articular una solución de continuidad, porque esto quiere decir que lo que hay nos va bien, pero a mí me parece que precisamente lo que hay es lo que peor nos viene. Debo de estar equivocado, como siempre.
ResponderSuprimirLo que pasa Enric es que a eso yo no lo llamo proyecto. Más bien es un proceso de absorción de la sociedad con fines particulasres de partido y/o personales.
ResponderSuprimirPues eso
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