domingo, 18 de abril de 2010

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En el país de Alicia

Nadie medianamente informado duda de que Canal 9 es una televisión al servicio de los intereses particulares del Molt Honorable y el partido que lo sustenta. Nadie que haya visto uno sólo de sus informativos puede tener la mínima duda de la manipulación sistemática a la que están sometidos; cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Nadie que haya podido soportar uno solo de sus programas de "debate" al completo puede creer que la discrepancia para fomentar la contraposición de ideas es lo que se pretende; más bien el pensamiento único, la manipulación y la mentira sistemática son las tres fuentes de la que beben y se alimentan. Nadie en su sano juicio puede creerse que Canal 9, en definitiva, sea una televisión de servicio público.

Canal 9 tiene como fines perfectamente definidos y nítidos mantener al personal en situación de desconexión total con la realidad y hacer creer que la Comunidad Valenciana se ha convertido en el país de las maravillas de todos quienes vivimos por estos lares. El primero es condición "sine qua non" para que se consiga el segundo y para ello se somete a toda la parrilla a un proceso de maquillaje y cirugía que para ellos quisieran los creadores del programa "Cambio radical".


He empezado el escrito de hoy diciendo "Nadie medianamente informado..." y ahí está el problema, ¿cuánta gente hay medianamente informada?, ¿cuántos espectadores se molestan en contrastar la información?, ¿cuántos se informan a través de distintos medios de comunicación?, ¿cuántos desean de verdad conocer la verdad?, ¿cuántos son conscientes que son personajes de un cuento irreal?, ¿cuántos conocen la existencia de ese país de las maravillas?, ¿cuántos, en definitiva, pueden desear salir de ese mundo si desconocen que están en él?

Hasta hoy no sabía cuántos pero gracias a la Policía Local de Valencia siempre al servicio de Rita la Exterminadora he podido salir de dudas, 50, exactamente 50, ni uno más ni uno menos. Cincuenta y sólo cincuenta, que son quienes participaron ayer en la concentración en Valencia contra la "degradación" de Canal 9. Evidentemente siendo solo cincuenta no pudieron equivocarse. Es inútil exigir un recuento más exhaustivo porque para esta gente de bien son sólo esa cantidad -abreviando, cuatro gatos- contra quienes luchar, quienes tienen capacidad de analizar críticamente la realidad y pueden mandarlos a hacer puñetas. Están contentos porque piensan que han conseguido su objetivo, reducir a la mínima expresión la disidencia, y creen que han logrado lo que pretendían, una sociedad dócil y aborregada. Manifestaciones como la de ayer son más necesarias que nunca pero no debemos olvidar son sólo parte de la trinchera, combativa pero trinchera al fin y al cabo. De todos depende que salgamos del país de Alicia. Saldremos todos o no saldremos

3 interesantes opiniones:

  1. Afegir al teu comentari, que els serveis municipals asignaren el mateix espai de la concentració a una Fira de la Salut protagonitzada per estudiants de medicina. El permís per a la concentració estava demanat des de feia un mes a Delegació del Govern, i la "Fira" només va ser confirmada a uns poc dies de l'event, com ens confirmaren els mateixos estudiants. Això no només era un perill, sinó un desprestigi per a la tasca que allí feien els estudiants, totalment inutilitzats durant un parell d'hores de la vesprada.

    http://www.youtube.com/watch?v=SfRl8OmhBzE

    Saludets

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  2. El Boletín Oficial del PPCV es una herramienta electoral y política del partido de Camps, Rita, Fabra, Costa y demás imputados en Gürtel. La culpa final de todo este desaguisado es suya y sólo suya, pero hay que reconocer que, en efecto, la ciudadanía ha asumido con normalidad el mundo de fantasía que se ha construido el Consell al otro lado del espejo, aunque en la manifestación estaban todos los que son, aunque sí eran todos los que estaban. Me queda ese consuelo.

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  3. Josep, aleshores eren menys de cinquanta? Fotre niu que els pardals se'n volen.

    Enric, confio en que seamos unos cuantos más

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