miércoles, 21 de abril de 2010

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El pollo de Evo

No tengo pelo. Soy calvo. Empecé a perder el pelo a los 21 años y durante los últimos veintiocho fui perdiéndolo poco a poco. Qué le vamos a hacer, no es que me guste pero uno acaba aceptando aquellas cosas irreversible con las que ha de aprender a vivir. No hay más, es así de sencillo. Mi hermano es calvo, desde los 18. Mi tío es calvo; toda mi vida lo recuerdo con peluca. Mi padre también lo era.

Soy de pueblo. En mi casa se criaban gallinas, pollos, conejos y cerdos. Mi padre cultivaba en el campo todos aquellos productos que necesitábamos para el consumo familiar según las temporadas. No creo que el pollo y las gallinas de corral que comíamos en casa tengan nada que ver con la falta de pelo. Más bien creo que es una cuestión de herencia. Los padres negros suelen tener hijos negros y lo mismo les ocurre a los chinos. Me imagino que con los rasgos faciales del señor Evo Morales sus padres no son caucásicos.

Cuando dejé mi casa empecé a comprar el pollo en el Mercadona y desde entonces compro los pollos en el súper o el híper. No me he vuelto homosexual ni sufro ninguna desviación en mi ser como hombre así que creo que el pollo no ha sido quien se ha cargado mi pelo.

Menudo pollo ha montado Evo Morales con su teoría avícola y de los alimentos transgénicos como causantes de la calvicie y la homosexualidad. Sí que es cierto, y en eso tiene razón, que cada vez sabemos menos lo que comemos; que nos metemos entre pecho y espalda quién sabe qué; que no nos podemos fiar ni de los productos frescos, menos aún de los envasados o los precocinados; que ni el pan es el pan que se cocía antes, que ya no sabe igual.

Lógicamente se están magnificando unas palabras que producen hilaridad. En cualquier caso, un jefe de estado debería aportar argumentos más sólidos porque si esta es la fuerza de los suyos, flaco favor le hace a la causa. Aunque si miramos un poco más allá es justo reconocer en su discurso una defensa clara del ecologismo, de los alimentos no transgénicos y de frenar su avance para evitar que acaben inundando el mundo  para regocijo de empresas como Monsanto.

3 comentarios:

  1. ¿Sabes lo que creo? Que debe de haber un virus por ahí chifla a la gente.
    Mira que Evo está haciendo una labor muy loable en su país haciendo una sociedad más justa y con igualdad de oportunidades.
    Mira que, (ya que las grandes potencias contaminantes del planeta dijeron en Copenhague que iban a seguir echando mierda pese a quien pese) junto con otros, está poniendo su parte para no seguir el ejemplo de los grandes, ha tenido una manera muy peculiar de defender el Planeta y el Medio Ambiente.
    Como lo de Rajoy con lo del primo, o lo de Zapatero con "La Tierra es del Viento". Lo dicho ese virus del que hablaba parece que no hace distinciones y ataca a todos. Así pues, toquemos madera, que posiblemente el día menos pensado, cualquiera de nosotros diga alguna majadería.

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  2. Mi primo es calvo, homosexual y come pollo, creo que Evo se debió de fijar en él para hacer su tesis doctoral. Lástima que a mi primo no le guste nada Evo que para ser Evo se suele disfrazar mucho de Eva. ¿A cuánto está el kilo de idiotez de pollo o de polla, ya puestos?

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  3. Con la cantidad de asesores que suelen tener los presidentes y la de idioteces que sueltan.

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