Dos noticias positivas para celebrar el domingo. Hablar de lo que se hace bien es tan importante como criticar aquello que no nos parece adecuado o donde creemos que claramente se ha errado.
La primera información hace referencia a la decisión del Rey de hacer pública su agenda. No tengo claro si la decisión la ha tomado él mismo o tal vez le han aconsejado que lo haga. Tampoco estoy seguro si lo hace pensando en que debe hacerlo o tal vez si ha decidido convertir la necesidad en virtud. Y es que todo aquello que se desconoce o que se oculta acaba envolviéndose en un halo de misterio que puede acabar ocasionar especulaciones más o menos interesadas. Ya sé que las competencias del Rey son limitadas y que no se pueden comparar a las de un presidente de república y mucho menos a las de un primer ministro. ¿Pero qué hay de malo en que los españoles sepamos cual es su actividad, en qué trabaja, a quien recibe, en definitiva que hace para ganarse los nueve millones de euros que cobra anualmente del erario público y que le pagamos entre todos? En cualquier caso ha sido una buena iniciativa claramente dirigida a menorar su imagen y que si se gestiona bien puede evitar muchas críticas y especulaciones. Lo oculto acaba siendo muy peligroso aunque sea inofensivo.
Y en otro orden de cosas que no tiene nada que ver con el tema anterior es de celebrar un titular como el que aparece un Público referido a los socialistas valencianos: "El PSPV baja a la calle para defender El Cabanyal". Cuántos años hablando de que uno de los motivos por los que el PSPV no derrota al PP en la Comunidad Valenciana es que está alejado de las necesidades de la calle, que no entra en contacto con los ciudadanos y no se implica en sus organizaciones. Pues parece que Alarte ha escuchado estas voces y ha decidido tomarse muy en serio lo del contacto directo con aquellos que mantienen su lucha contra la administración local y autonómica en defensa de sus intereses. Tanto Carmen Alborch como Alarte denunciaron que El Cabanyal se ha convertido en un símbolo "de un fracaso de Gobierno municipal y autonómico basado en la destrucción" y apostaron por "otro modelo de ciudad que pase por conservar la historia y por el respeto a los vecinos". Si esto es sólo el principio de la línea de trabajo a seguir no podemos más que felicitarnos aunque les haya costado algo más que un poquito de tiempo en empezar a tomar el pulso de la calle. Seguro que al PP no le ha gustado nada la iniciativa pero ya se sabe que nunca llueve a gusto de todos y menos si el agua que cae empieza a beneficiar a la oposición a Camps.


Con todos los respetos, la agenda del Rey no me importa un pimiento y lo único que quiero es la III República. La iniciativa de Alarte, tienes razón, es para aplaudirla. Yo no pude ir por problemas familiares, pero estoy deacuerdo contigo en que algo bueno se está haciendo, por fin, en el PSPV-PSOE. Ahora falta un programa político de izquierdas y todo será perfecto.
ResponderSuprimirPersonalmente a mi tampoco me interesa demasiado la agenda del Rey pero se estaba dando la impresión desde hacía tiempo de falta de inactividad y es por ahí por donde creo que van los tiros. De ahí que deje en el aire la idea de si es sólo vender imagen o de verdad hay algo más en el trasfondo.
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