La Junta de Andalucía reparte 173.000 ordenadores en 5º y 6º de Primaria. Son los mismos ordenadores que las comunidades de Valencia -primero- y Madrid y Murcia -después- han rechazado por ser de la marca ZP. Una marca que evidentemente no les inspira confianza pero que en último término a quien han perjudicado seriamente ha sido a unos alumnos muchos de los cuales no tienen otra opción para poseer un ordenador personal para el estudio. Claro que a Camps, Valcárcel y Esperanza ¿qué más les da? si con ello escupen en la cara una vez más al Presidente del Gobierno español.
Los ordenadores tienen un precio de mercado de unos 300 euros pero la ilusión y la sonrisa que brilla en las caras de los niños no tiene precio. Los maestros han recibido formación para manejar el material y ahora son los padres quienes deben entrar en el proceso de aprendizaje ayudando a sus hijos a hacer un buen uso del portátil. Para ese fin la Junta ha elaborado una guía para las familias.
No parece que a Javier Arenas le haya gustado demasiado la iniciativa. "Menos portátiles y menos demagogia", ha afirmado. Espero que toda la demagogia de nuestros políticos se base en entregar un ordenador a nuestros estudiantes porque lo quiera o no el señor Arenas y su cuadrilla de conservadores andaluces la educación nos hace libres, pero también iguales, y el ordenador es una herramienta de trabajo que allana el camino para garantizar hoy en día la igualdad de oportunidades.
Camps, Valcarcel y Esperanza Aguirre, por el contrario, siguen preocupados con que los niños se vuelvan miopes y no lo piensan consentir. No les darán el ordenador. Qué suerte que tienen los alumnos de estas comunidades porque no se volverán miopes mientras dan Ciudadanía en inglés y clases de chino mandarín. Lo que no saben -todavía, pero es cuestión de tiempo- los alumnos de estas comunidades que los auténticos miopes son sus dirigentes y sus políticas.
Hoy en día cualquier trabajo medianamente cualficado necesita de un control adecuado de las herramientas informáticas.
ResponderSuprimirEs más, desde primer curso de la universidad es necesario este control para ver apuntes, trabajos y hasta hacer la matrícula.
No ver esta realidad, o decir no verla por tendencia opositora, es irresponsable hasta cotas alarmantes.
De verdad quiere usted poner como ejemplo de buena gestión a la Junta de Andalucía?!
ResponderSuprimirPor favor, sea usted serio!
Pero esto de los ordenadores no lo prometió Rodríguez en su campaña de 2004? Por qué lo tiene que pagar la Junta de Andalucía o la Generalitat? Por qué Rodríguez no cumple sus promesas electorales??
ResponderSuprimirJa, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja... revisionisme històric, verborrea, diarrea mental barrejada amb la COPE i Losantos, Rita i Camps. Quin circ! A dormir-la una estona.
ResponderSuprimirLo malo no son los portátiles sino el troyano que incorporan. El virus convierte en socialistas a las niñas y a los niños que lo utilizan. Por eso Camps, Valcarcel y Aguirre no quieren portátiles con el virus ZP-PRO-2.0 ¡Que es que parecemos tontos!
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