'Usar a niños en la carroza antiabortista es mezquino'
A veces suelo pecar de optimista y confío que nuestros gobernantes -sean los que sean- se den cuenta a tiempo rectifiquen errores por el bien de los gobernados. Más aún si son niños. Pero parece que más que optimismo lo mío se convierte en ilusión y paso a formar parte del club de los ilusos.
No sé lo que opinarían los Reyes Magos de que un político torpe y unos militantes antiabortistas poco sensatos hayan decidido convertir lo que debería ser una cabalgata festiva y para todos en un acto de reivindicación política de planteamientos morales de una determinada confesión. He leído todo tipo de opiniones sobre la dichosa carroza antiabortista que paseará sus postulados en mitad de la fiesta de los Magos esta tarde en Madrid. Hay quien acaba "de hacer una plegaria para que caiga un diluvio sobre Madrid media hora antes de la cabalgata y que dure hasta las 10 de la noche, para que guarden la carroza para los desfiles de semana santa". Y se pregunta: "¿Me oirá el Divino?". Tal vez hoy no sea el día oportuno para semejante diluvio. Lo digo pensando en los niños que no se merecen tener una fiesta tan esperada pasada por agua pero no estaría mal que leyeran la reflexión de alguien que firma como Juan en la prensa digital y que dice: "1- Usar la cabalgata de reyes para promulgar CUALQUIER mensaje es una VERGÜENZA. 2- Usar a NIÑOS para ello, es MEZQUINO. Es increíble que esta gente no sea consciente de lo que hace..." Más bien creo que esta gente sí que es consciente de lo que hace... y por eso lo hace.
Y una reflexión final: en los ocho años de gobiernos de Aznar se produjeron 500.000 abortos según cifras oficiales. En esos ocho años hubo ocho cabalgatas de Reyes y ninguna carroza antiabortista. Evidentemente hay abortos de derechas y abortos de izquierdas. Unos más tolerables que otros por quienes nos muestran su hipocresía más extrema. Son extremados para todo.
0 interesantes opiniones:
Publicar un comentario en la entrada
Este blog tolera la discrepancia pero nunca la ofensa ni la falta de respeto. Me reservo el derecho a borrar comentarios injuriosos, insultantes o difamantes, sobre el autor, sobre otras personas que también comentan en el blog o terceras pesonas ajenas a la discusión.