Que si Bolonia es la privatización de la universidad, que si sólo podrán estudiar los que dispongan de restas más altas, que si España no está preparada para la Convergencia...
En más de una conversación ha salido el tema y pocos son los que tienen una información suficiente para responder a las cuestiones que se plantean. Es por eso que me he decidido a poner la siguiente entrevista. En ella Cándida Martínez, responsable de educación de la Ejecutiva socialista explica de manera pormenorizada todo los detalles del Plan Bolonia para la universidad. Cándida Martínez, vacía de contenido los argumentos de las protestas contra el Proceso de Bolonia, asegurando en primer lugar, que “abre a los jóvenes unas posibilidades laborales y profesionales que nunca se habían producido en una etapa anterior” además de la ventaja que supone construir “una Europa del conocimiento movilizando la inteligencia que se está formando ahora mismo en la Universidad”.
Niega rotundamente la amenaza de privatización de la Universidad y explica que “lo que se da a las Universidades son muchas más posibilidades de relación con el entorno social y económico, una relación que supone aportar conocimiento a la mejora de la economía y el aumento de la cohesión social”.
Frente a las críticas al postgrado asegura que la Convergencia supondrá “convertir el master que hasta ahora era privado en algo público”. Anuncia además que “después de que el gobierno haya convertido la beca en un derecho, la apuesta es que los jóvenes que quieran realizar un master también tengan becas”, lo que supone todo un cambio por parte de los socialistas frente a etapas anteriores. “Para nosotros, la Universidad es un servicio público”.
Otro argumento falso –según Martínez- es que España no esté preparada para la Convergencia. Reconoce la responsable de educación el enorme esfuerzo de rectores y profesorado en la preparación de Bolonia para concluir que “las universidades españolas dan la talla” .
Para Cándida Martínez, en definitiva, “Bolonia es una necesidad pero también una gran oportunidad que los jóvenes se merecen”. No estar en la Convergencia Europea de Educación Superior sería “cerrarles puertas de futuro” .





