Hay noticias que ocupan grandes titulares en la prensa durante muchos días. Las hay que son protagonistas de una cabecera y luego pasan al olvido. Y las hay que son recurrentes dado que -por desgracia- suceden más frecuentemente de lo todos desearíamos.Las muertes por violencia machista o de género son de estas últimas. La prensa lleva la cuenta de las mujeres muertas a manos de sus parejas o ex parejas pero pronto se olvidan. Otras noticias les roban los titulares y acabamos olvidando el nombre de esas mujeres que fueron protagonistas muy a su pesar.
¿Quién recuerda hoy sus nombres? Excepto casos muy mediáticos como el de Ana Orantes, sus nombres pasan al cajón de los olvidados. Sólo sus familias, sus amigos, aquellos con quienes convivieron las recuerdan.
¿Quién recuerda a Silvana Aparecida de Assís? Fue la décima y última víctima de la violencia machista de 2008 en la Comunitat Valenciana. Tenía 36 años de edad cuando fue estrangulada y quemada por su novio en Gandía el pasado cuatro de diciembre. Pero si en el trance de su muerte se encontró sola frente a su verdugo, sola estuvo también ayer durante su entierro en el cementerio de la capital de la Safor. No tenía familia en España -era brasileña- pero tendría amigos, vecinos, vecinas, conocidos o como dice la noticia "compañeras de profesión". Nadie acudió a despedirla. Sólo dos periodistas -que cubrieron la "noticia"- fueron testigos, compañeros, familiares de alguien que tuvo su titular en la prensa y fue rápidamente olvidada.
Nadie ha reclamado su cadáver ni su repatriación. El hijo a quien le mandaba dinero para que estudiara la visitará cuando sea mayor en el camposanto. En un nicho de segunda mano que le ha facilitado el Ayuntamiento y en la quinta fila -¡qué más da!- descasa Silvana. Sin que nadie derrame una lágrima por ella. Sin que nadie le ponga una lápida con su nombre o unas flores de vez en cuando, deberá esperar a que tal vez un día, algún visitante con acento extranjero pregunte por el nicho donde reposan sus restos. Hasta entonces permanecerá sola.












