Lo plantee como lo plantee PRISA creo que el hecho es incontestable: se han echado en los brazos de Tele 5. Lo que se presenta como una fusión entre Cuatro y la cadena amiga no es más que la condena a la desaparición de lo que para muchos era una cadena distinta con criterios de programación novedosos. Pero es más que evidente que los 8,3 puntos de cuota de pantalla no han sido suficientes para mantener su independencia.
La desaparición de Cuatro significará indefectiblemente menos pluralidad, menos oferta y más uniformidad. Tele 5, que llegó a ser líder de audiencia durante muchos meses de forma ininterrumpida, se vio desbordada de nuevo por la Primera y para recuperar lo el primer lugar se volcó, de nuevo, en aquello que sabe hacer bien y que por tanto borda, la telebasura. Es así como los últimos meses ha podido recuperar parte de esa audiencia que había perdido pero ni aún así ha conseguido el liderazgo que persigue y que le reportará más ingresos en publicidad.No soy capaz de vislumbrar de qué forma puede encajar un Gabilondo en la parrilla de Tele 5 pero me imagino que acabará por desaparecer de la programación televisiva. No sé si esto puede representar el principio de la berlusconización televisiva de España pero controlar la mitad de las televisiones privadas nacionales es algo que da que pensar. El peligro existe, es real.
Y para acabarlo de apañar Antena 3 y la Sexta. ¿Qué nos va a quedar? Otra muy mala noticia para lo que en un principio pareció ser dos intentos por hacer dos televisiones distintas. Malos tiempos para la democracia y la libertad de expresión.
Te doy toda la razón. La derecha mediática se hace con todo el poder de los medios de comunicación. A ver qué dice ahora Gabilondo sirviendo a los intereses de Berlusconi. Sólo falta que a TVE la compre Intereconomía.
ResponderSuprimirYo creo que este país tiene un problema grave con la pluralidad informativa, porque el final lo que creo que ha pasado es que las audiencias no han permitido mantener vivas las apuestas de Cuatro y La Sexta. Coincido contigo en tu análisis, pero hemos de tener en cuenta que son empresas privadas cuyo objetivo principal es maximizar beneficios y no ofrecer un servicio de pluralidad en los medios. Igual tiene razón Chávez y para salvar al mundo hay que sacrificar al capitalismo. El problema es por qué lo sustituimos.
ResponderSuprimirJuan: creo que las propuestas de Tele 5 y Cuatro son distintas e incompatibles en muchos de sus planteamientos. Evidentemente quien tiene las de perder es Cuatro. Pero para ver en Cuatro lo mismo que en Tele 5 no hacía falta iniciar ningún viaje. La programación de la cadena amiga en términos generales es bastante vomitiva con alguna excepción. Hasta ahora nos habíamos refugiado en Cuatro y la Sexta pero los presagios y augurios son bastante negros.
ResponderSuprimirEnric: es lógico que una empresa privada quiera ganar dinero. Hasta aquí nada que objetar. El problema es cómo lo gana. Todas ellas se llenan la boca y los mensajes que mandan a los espectadores hablando de su pluralidad, de una pluralidad que luego no es tal ni se le parece en muchas ocasiones. Se ataca a la Primera acusándola de falta de pluralidad pero a continuación hacen lo mismo que critican. Cuando Cuatro y la Sexta iniciaron su andadura ya sabían a lo que venían; no creo que sus ejecutivos fueran tan estúpidos de pensar que se iban a llevar la mayor parte de la audiencia en dos años y más con unas audiencias cada vez más fracturadas donde le Primerea es líder con poco más del 17%. Así que tendrán que buscar otro tipo de explicaciones.
ES cierto, Nicolás, que no hay coherencia cuando se critica en los demás aquello que uno hace, y también es cierto que en una economía de libre mercado la ley fundamental es la selección natural, o el darwinismo económico, de tal manera que sólo sobreviven los más fuertes. En realidad de lo que se trata es de una lucha tanto por el mercado como por la supervivencia. Probablemente la estrategia es precisamente la más equivocada y a la larga vamos a salir perdiendo en general todo el mundo, incluidas las mismas cadenas de televisión que ahora impulsan, no sé si alegremente, una fusión que, como a tí, a mí se me antoja imposible por antitética. Pero lo cierto es que ni Cuatro ni La Sexta, aún sin dejar de ser relativamente rentables, lo son tanto como para garantizar a medio plazo su supervivencia. Las audiencias son lo que determina los ingresos por publicidad, que es de lo que fundamentalmente viven las empresas de comunicación privadas, y si sumamos el descenso de la publicidad y el descenso de audiencia, la crisis es entonces la antesala de la catástrofe.
ResponderSuprimirEs interesante el debate del por qué ni cuatro ni la sexta han conseguido entrar en el pastel de la televisión española.
ResponderSuprimirLo primero que puedes pensar es que el mercado televisivo está muy fidelizado a las distintas cadenas, algo que parece muy raro. Quizá no pase con series de ficción o partidos de futbol, pero si que creo que quien veía las noticias en la primera, telecinco o antena tres no se ha cambiado a otra cadena y sí que está fidelizado.
Otra conclusión es el absoluto triunfo de la telebasura en este país. A mi Telecinco me da, directamente, asco. Si mañana la quitasen de la parrilla no me importaría lo más mínimo, es más, me alegraria. Desde sus informativos, amarillistas y tremendistas, hasta el resto de su programación, convertida en un reallity frívolo y obsceno, todo me produce repelús.
Pero eso es lo que quiere este país, Gran hermano, Belén Esteban y Jorge Javier Vázquez, etc.
De todos modos creo que estas fusiones no van a cambiar demasiado las políticas de las cadenas. Los empresarios de la comunicación son muy pragmáticos, y se van a basar exclusivamente en sus intereses económicos.
Es obvio que no es posible que no haya una cadena con linea informativa liberal-izquierdista. Antes de existir Cuatro y la sexta, en la época de Aznar, los informativos de telecinco eran los más críticos con el gobierno y los más liberales. Se ve que alguien entendió que era lo que más le interesaba para conseguir cuota de pantalla, igual que Expósito entendió que ABC debía volver al redil de la derecha más cutre y casposa para remontar el vuelo.
Pedro, de todas formas puede resultar interesante ven como encaja un Gabilondo en la línea de Tele 5 o una línea editorial de Antena 3, cláramente de derechas, con la de la Sexta. Claro que a ese juego hace tiempo que apostó Lara, dueño de Antena 3 y de Avuí.
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