domingo, 6 de diciembre de 2009

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Acabar de una vez con los mismos errores

Cuando un padre corrige al hijo lo que busca es que mejore, que deje de hacer aquello que hace mal y lo haga bien para conseguir los objetivos buscados. Aunque al hijo no le guste escuchar las palabras del padre repiténdole una vez más aquello que debe cooregir y anímándole a seguir en el camino preciso no está de más reconocer lo que se ha hecho mal y sobre todo tener y manifestar propósito de enmienda.

Evidentemente ni yo soy el padre ni el PSPV es el hijo pero somos muchos, militantes o no, los que estamos deseosos que los socialistas valencianos puedan presentar una alternativa clara y con posibilidades de éxito para poder expulsar al PP del gobierno de la Generalitat valenciana y acabar con la degeneración democrática a la que nos tieten sometidos a todos los valencianos y valencianas. Pero cuando vemos que se vuelve a caer una vez más en los mismos errores nos vemos en la obligación -como el padre al hijo- de volver a remarcárselos y animarles a que tomen el camino correcto.

Os voy a dejar el artículo aparecido hoy en Información de Alicante que bajo el título "El PSPV, donde solía" instiste en el ejemplo del padre y del hijo con el que especé este post. Lo firma Manuel Alcaraz, y harían bien en la calle Blanquerías (sede del PSPV en Valencia) de leerlo atentamente y sacar las conclusiones oportunas.

El mayor problema político que tiene la Comunidad Valenciana no es la corrupción enseñoreada de las instituciones gobernadas por el PP, sino la ausencia de esperanza social en que ello pueda cambiar. En efecto, la corrupción envenena cuanto toca, y, entre nosotros, provoca unos terribles efectos en cadena: políticos y empresarios se vuelven sospechosos, no hay confianza para buscar salidas a la crisis y las instituciones son inoperantes cuando más necesarias son. Pero en un sistema político democrático esas perversas desviaciones deben resolverse con un ejercicio de responsabilidad política -además de la judicial, en su caso-. Pero la responsabilidad política de un partido que gobierna con tanta fuerza y desparpajo como el PP no se pide, no se suplica: debe imponerse por una oposición que, gracias a tanto desconcierto del adversario, debe mostrarse pujante, dispuesta a tomar en cualquier momento el relevo en el poder.

Dicho de otra manera: nunca, desde que perdió la Generalitat y las principales instituciones locales, el PSPV lo ha tenido mejor para derrotar al PP. Y, sin embargoÉ Sin embargo no se lo cree. Las encuestas conocidas apuntan a otro triunfo conservador. Y lo que es peor: en ningún momento el PSPV está siendo capaz de promover en la calle una pulsión de cambio. La concreción es que nos encontramos con un bloqueo político de la mayor magnitud. Si esas mismas encuestas identifican a Camps y a sus seguidores como tramposos y mentirosos, si se asume mayoritariamente que la corrupción anida en el PP y en sus circunstancias y, al mismo tiempo, no se otorga crédito al PSPVÉ ¿qué pasará en las propias elecciones? Nada nuevo: que el partido identificado mayoritariamente con la corrupción volverá a gobernar, aunque sea desde el asco. ¿Qué harán los socialistas entonces?, ¿decir que el pueblo valenciano ama la corrupción? Antes que caer en ese ridículo sería mucho mejor que reflexionaran sobre un hecho bastante sencillo: en democracia, al menos, juegan dos, y los resultados obedecen a una larga y permanente interacción. Incluso si quisiéramos ser tolerantes con las más desmovilizadoras simplificaciones, ¿no ha tenido el PSPV varios lustros para hacer algo de pedagogía política, alentando en la población rebeliones suficientes frente a la corrupción?, ¿no conoce de mejor estímulo para atraer votantes que ir por la vida sospechando de sus intenciones? Quizá nos encontremos, en mayo de 2011, con una fuerte abstención de anteriores electores del PPÉ y de anteriores electores del PSPV, llevados de la ola general que apunta en ese sentido en España, reforzada aquí por la debilidad crónica del socialismo valenciano. Todos bajan: pierde la izquierda.

Por supuesto que el PSPV ha sido activo -tras iniciales titubeos- frente al caso Gürtel. Pero esa actividad se ha circunscrito, muy esencialmente, a les Corts, lo que es manifiestamente insuficiente. El PSPV ni ha intentado -¿se les ha ocurrido?- acudir a la sociedad civil, en actos abiertos, en reuniones con sindicatos, empresarios y otros colectivos, con iniciativas imaginativas, a explicar las causas y los efectos del ciclo de corrupción, a buscar complicidades que convirtieran a miles de personas en agentes activos contra las corruptelas y sus actores, en lugar de ser meros ciudadanos pasivos, cabreados frente a los ferraris, los relojes y los trajes. El PSPV no ha intentado tampoco -y si lo ha hecho lo ha hecho muy mal, porque nadie lo ha apreciado-, ligar corrupción y crisis, ni, por supuesto, formular alternativas políticas serias contra esa crisis en las condiciones concretas del País Valenciano. Salvo, claro, que piensen que hacer política consiste en que algunos cabecillas salgan retratados en un publirreportaje, poniéndose la medalla del "Plan E", que -ya está bien- no es de Zapatero, sino de nuestros impuestos -y el que el PP recurra a tales mecanismos en nada les redime: sólo muestra que imaginan la política de una manera similar a la del PP-. O sea: que sin movilización del partido -de todo el partido- y sin política alternativa va a ser muy difícil que la factura del desastre la pague el PP.

Ante ello las reacciones de los dirigentes del PSPV consisten en regresar a puerto seguro. Ya están donde solían: clavándose puñalitos, desenfrenadamente lanzados a la descalificación mutua y a colocarse en las listas en buena posición. Ya es imposible hablar con algún dirigente sin apreciar que su afición prioritaria consiste en criticar a otro compañero/a. Y todos se van posicionando por oposición a otro grupo: ya han montado el enésimo laberinto de espejos distorsionados. Esperar unidad de mensaje es imposible y en los grandes temas juegan al cortoplacismo más esperpéntico, directamente relacionado con las expectativas internas. Debo reconocer que esto lo hacen muy bien, pues, al fin y al cabo, tienen una dilatada experiencia. En nada todos estarán tuertos con tal que el colega esté ciego. Y para muchos, en este momento, la culpa la tengo yo y unos pocos más, que, por alguna extraña razón, seguimos ocupándonos de ellos, en lugar de dejar que se deslicen definitivamente, en su entretenida modorra, hacia la total irrelevancia.

5 interesantes opiniones:

  1. Aquí la pregunta que falta es, ¿Como se hace llegar el mensaje del cambio a una población mayoritariamente desinteresada por la política que es precisamente la base electoral del PP?

    Porque se puede hacer todo el cambio que se quiera, pero si no sale eso de las puertas de blanquerias, o se pierde en los cajones de videos no emitidos de radio 9, está bastante complicado.

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  2. A mí me da la impresión de que la actual dirección del PSPV-PSOE está muy a gusto en la oposición y no tiene ni la más mínima intención de cambiar esa situación. La única salida está en la militancia. Debemos forzar la refundación, como está haciendo IU, sobre las bases de un programa político de largo recorrido y bajo otra dirección. Hace falta la catarsis definitiva, ahora mejor que luego, porque es inevitable.

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  3. Em sembla vergonyós el que està fent el PSPV. Sempre he sigut votant d'ells, i fins i tot m'havera pogut plantejar el treure'm el carnet i intentar participar, de manera local clar està, desde dins per a poder ajudar, però No!. Simplement perquè no arriba a la societat!,
    -El seu missatge es va perdre en l'impass de la transició (ací a València parle). Jo crec en la unitat de la llengüa, però la majoria de valencians no!! (obriu els ulls d'una vegada!).
    -Canvieu els acrònims del partit ací a València. La gent té por d'escoltar "Pais Valencià", i té por en veure alguna cosa que s'assemble a Catalunya (per llàstima, perquè mira que hi fan coses bé els nostres veïns).
    -Amb el tema de l'aigüa.. feu una política CLARA, si esteu en contra, que la gent sàpiga ben bé el per què. A mi em costa treure arguments, però tinc claríssim que de no ser per la política nefasta del PP (que ha ficat una rejola allà on li ha vingut a la ganta) no hi faria falta tanta! A part de ser mentida que a l'Ebre la 'tiren' a la Mar. Tindràn cara!!! (però la gent s'ho creu, és que s'ho creu).
    -Feu veure a la Societat què ens han costat els grans esdeveniments (Terra Mítica, La Ciutat de les Arts...). La societat està contenta de veure València així ("mireu, som l'enveja del mon, i els catalans que se foten"). Feu veure QUÈ HA COSTAT!, i que per culpa d'eixos Macro-Projectes, no tenim una Sanitat envejable, ni una Educació... Això és el que ha de veure la gent.
    -Amb el tema del Valencià, tot i que s'està maltractant, heu d'anar amb molta cautela, ja que si feu una política de defensa semblant als del Nord, la porteu clara. La societat vol que es parle, i que se defense, però mai que se xafigue el castellà (els valencians som més Papistes que el Papa, que no ho sabeu?). Particularment per a mi, és una llàstima que des de les institucions cada vegada se menystinga més la nostra llengüa, però, jo sé parlar-lo, i als meus fills també l'ensenyaré, ara bé, sé que no puc imposar-lo a la resta.
    -I en fi, Nicolas, de moment no se m'ocorren més propostes (fixa't que no he parlat de la Corrupció, que també dona canxa). A mesura que vaja encenent-me llegint per la web, tornaré a escriure alguna cosa més. Vull mantenir-me al marge, perquè això de convéncer a qui no vol veure, és una àrdua tasca... I ací a València hi ha molts cecs!!!!!

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  4. Riberenc,

    La veritat es que has deixat moltes propostes i t'assegure que les faré arribar a la seu del PSPV no obstant no tins gens clar que fer el que la gent espera que faces siga la solució. Pense que el problema és més de fons perque afecta a l'esquerra en el seu conjunt i no sols al PSPV. Entre altre aspectes crec que s'hauria de fer molta més pedagogia política de la que es fa i buscar canals alternatius de comunicació amb la societat donat que els oficials estan toblament vetats per a l'oposició, són d'ús particular del PP. Tinc constancia que eixa recerca ja s'está fent però costarà molt recuperar el que es va deixar perdre en el seu temps.

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  5. Pedro i Enric,

    Como he dicho en mi comentario anterior me consta que s'estan buscando esos canales alternativos de comunicación dado que hoy los públicos nos están vetados.

    I no Enric, no creo que estén cómodos en la oposición. Si se tratara de eso con cambiar de actitud sería suficiente porque dependería sólo del partido y no creo que dependa solo de eso. El análisis es más profundo por méritos del PP y deméritos del PSPV.

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