Cuando me decidí a abrir el blog hace casi dos años - el día 19 de noviembre de 2007- emprendí una aventura que era consciente que podía tener varias vertientes -unas mejores que otras, una más dulces que otras- pero en cualquier caso decidí asumir el riesgo de publicar en la red lo que pienso, lo que me gusta, lo que no me gusta, en lo que creo y por qué lo creo. Evidentemente no era tan ingenuo como para pensar que todo el mundo iba a estar de acuerdo conmigo y más partiendo de un posicionamiento claramente de izquierdas que me sitúa como he dicho en muchas ocasiones en la izquierda del PSOE y como algún comentarista me ha recordado en tono de reproche en alguna ocasión. Pero nunca me ha acobardado la dialéctica, es más me gusta el debate político, el debate de ideas, de estrategias, de pedagogía política y de filosofía política. Claro que hay personas con las que debatir no te lleva a ningún lado. Ante esa situación me vuelvo mudo. No por falta de ideas sino por pura pereza.
Reconozco que con muchos de mis comentaristas y asiduos lectores he aprendido y de algunos mucho. Ha sido un placer y lo continúa siendo atender comentarios y debates de todo tipo pero lo importante es que aporten algo. Aprender cada día de todos ellos es un lujo. No nombraré a nadie para no olvidarme de ninguno.
A otros sí que prefiero olvidarlos porque no me han aportado absolutamente nada. Supongo que yo tampoco les habré aportado nada a ellos más allá de algunos cabreos que han dado lugar a comentarios salidos de tono, insultos y alguna que otra palabra demasiado gruesa para mi gusto. Pero algo les debe haber escocido lo que he escrito. Tanto que en alguno de ellos hasta se han permitido juzgar intenciones y me han comparado con el estilo político de tal o cual. En cualquier caso a estos últimos, gracias también. Gracias porque no han hecho más que confirmarme en mis posiciones. Como todo el mundo, y a sabiendas que soy poco original, también yo soy producto de mi mismo y de mis circunstancias. Unas circunstancias que me llevaron hace más de veinte años a afirmar que yo no podía estar con la derecha de este país -representada por el PP- a pesar de mis orígenes. Y no he cambiado de idea. Sigo pensando lo mismo al tiempo que espero y confío que sea capaz algún día de librarse de esa parte no demócrata, esa parte arraigada en el régimen anterior que en su momento buscó refugió en el partido de Fraga porque no la votaba nadie en este país. Sigo esperando que el PP se quite de encima esa hipoteca que cercena sus posibilidades de convertirse en una derecha europea y moderna.
Algunos a esto lo llaman ser radical. Allá ellos. Otros que se supone que leen mis posts y dejan comentarios, siguen sin entender lo que escribo y además carecen de la capacidad de leer entre líneas. Allá ellos también. Para algunos más -a veces dudo de que parte pueden venir- no soy más que parte del engranaje del sistema que no diferencia derecha ni izquierda porque ambas cosas son las dos caras de la misma moneda. Pero te lo dicen como si fuera algo malo, incluso a veces un pecado desde un punto de vista creyente. No me hieren si es lo que pretenden. Sé donde estoy, sé de dónde vengo y creo saber lo que pretendo aunque el futuro siempre tiene un componente de incertidumbre.
Ni los insultos, ni las descalificaciones, ni las amenazas -que también las ha habido y las hay- me harán cambiar el rumbo. Invito a estas personas que pasan por este cuaderno y que tanto les disgusta a que dejen de hacerlo pero en el caso que el morbo no se lo permita a que se tomen un antiácido antes de leer. Estoy de acuerdo en que conviene saber lo que opina el adversario para tener bien preparada la estrategia defensiva y ofensiva propia pero admitirán conmigo que algunos casos son imposibles. Así que mejor dejarlos. Yo también leo prensa de derechas aunque no comparta ideas y puntos de vista salvo una excepción, bueno dos, la sinceridad por delante: ni podría leer La Razón ni estoy dispuesto ya a ver los informativos de Canal 9. Así que acepto como algo normal que haya a quienes les ocurra lo mismo con Ulises 3000.
Y llegados a este punto y si alguien pensaba que iba a dejar aquí la aventura del blog, se equivoca. Como ya he dicho antes, cuanta más caña me dan algunos más firme es mi empeño de seguir. De seguir escribiendo lo que me apetezca o me salga de las narices en cada momento con el único límite que imponen las leyes de este país nuestro llamado España. Seguiré luchando por lo que creo y me parece justo y al que no le guste... peor para él.
Y para esos visitantes anónimos, dos puntualizaciones: sí, soy tan radical como los que asistieron a la manifestación del sábado en Valencia contra la corrupción; y soy igual de radical que el autor del artículo 'La caída de un petimetre' que apareció ayer en El País. No olvidéis el antiácido antes de leerlo.
Y para esos visitantes anónimos, dos puntualizaciones: sí, soy tan radical como los que asistieron a la manifestación del sábado en Valencia contra la corrupción; y soy igual de radical que el autor del artículo 'La caída de un petimetre' que apareció ayer en El País. No olvidéis el antiácido antes de leerlo.
Rompo mi promesa de no volver a comentar en los blogs, la verdad es que ya lo he hecho para entrar en el de Júcaro y en el de Juan Carlos López. Enhorabuena, Nicolás, hace meses que te leo y que nos conocemos a través de la Red y creo que has evolucionado. Muy buen post y ánimo a todos los valencianos
ResponderSuprimir¿Estás a la izquierda del partido? Tendrás entonces opinión formada sobre la evolución ideológica del ex compañero Blasco, ¿no?
ResponderSuprimirhttp://mesabemal.blogia.com/2009/110202-un-ex-socialista-portavoz-de-camps.php
¿Ya era así, como tantos a los que se les nota a la legua, o lo suyo ha sido una cuestión de madurez?
¡Tú a lo tuyo, compañero!
Referirse a Rafael Blasco como el ex compañero me suena a chiste. Blasco lleva muchos años en el PP y desde que Zaplana fue President de la Generalitat que es conseller. Todo, absolutamente todo lo que aparece en el blog de Franesco se sabe y se conoce muy bien en la Comunidad Valenciana. Para muchos socialistas hablar de Rafael Blasco es tanto como mentar a la bicha o la soga en casa del ahorcado. Incluso a algunos ex socialistas que ahora pululan alrededor del BLOC les chirrían los dientes si pronuncian su nombre. No se sie lo suyo es una cuestión de madurez pero de serlo sería una madurez muy temprana. Siempre ha habído niños que parecen viejos, pues algo parecido.
ResponderSuprimirFelicidades anticipadas Nicolás.
ResponderSuprimirSe ve que ninguno de los dos tenemos excesiva puntualidad a la hora de celebrar estas cosas.
Una curiosidad de tu escrito. A mi siempre me has parecido un hombre muy moderado (en un sentido político de la palabra), además de que tu pasado en el CDS parece confirmar que huyes de todotipo de excesos y radicalismos. Sin embargo confiesas estar a la izquierda del partido socialista.
Creo que es un buen reflejo de en qué se ha convertido, no solo el partido socialista español, si no los partidos socialdemócratas de todo el mundo, y hasta que punto se haderechizado el eje político en todo el mundo en los últimos 20 años.
Un saludo.
Nicolás, felicidades. Y por supuesto, pese a todo, hay que seguir en el camino.
ResponderSuprimirSinceramente creo que los militantes de los partidos de izquierda tenemos la obligación de ir por delante de nuestros dirigentes que son más posibilitas a veces o simplemente quiero creer que disponen de información de la que nosotros carecemos. Por eso mismo si no los empujamos -aunque no quieran- se van volviendo cada vez menos transformadores. Con todo creo que Zapatero cree de verdad en la vertiente transformadora de la política de izquierdas. En algún momento me gustaria que obtuviese una mayoría absoluta para que, sin depender de nadie, pudiéramos ver hasta donde es capaz de llegar.
ResponderSuprimirNo he pretendido convertir el post en un aniversario, no era mi intención. Más bien hacer una reflexión de como me veo y como me ven algunos que me acusan de radical para arriba. Nunca me he considerado un radical en general aunque admito que a medida que me hago mayor en vez de amansarme me vuelvo más beligerante con quienes me dicen lo que está bien o mal o cómo debo pensar o vivir.
Si comparamos la evolución de Felipe y de Zapatero creo que las diferencias son evidentes. Es más creo que si IU tuviese posibilidades reales de gobierno cambiaria su discurso de Pepito Grillo que aplaudo y me parece bien pero en el que a veces me pierdo.
Y por último, el CDS me enseñó, aparte de lo que es estar en la oposición a un gobierno del PP -ahí empezaron a llamarme radical- lo que no debe ser nunca un partido político: una organización que sólo tenía un activo, su presidente, que además siempre anteponía los intereses generales a los de la organización. Y se la cargó. El único respoinsable de la muerte del CDS fue quien lo había creado.
Siento no poder compartir tu optimismo sobre las verdaderas intenciones transformadoras de Zapatero. Para mi, Zapatero no pasa de ser un honesto centrista bien intencionado, aunque con toques izquierdistas en lo que a la moral pública se refiere.
ResponderSuprimirMe ha dado mucha pena tu frase sobre el CDS, aunque entiendo que representa la realidad cuando diriges una organización.
Anteponer los intereses generales a los del partido debería ser una exigencia a los partidos políticos. Sé que la visión no es realista, pero por lo menos quien haga eso contará con mi respeto y con mi aplauso.
Lamento si lo de "ex conmpañero" ha sonado a chiste, pero era el modo de explicar que hay algunos (más de los que deberíamos tener) elementos en el PSOE a quienes se les ve venir y que siguen en el partido porque a nuestros dirigentes les da absolutamente lo mismo. Pero es que eso también sucede hoy.
ResponderSuprimirDe hecho, estoy convencido de que todos los que conocían al tal Blasco sabían de antemano, cuando militaba en el PSOE, que era un arribista que trataba de lucrarse con la política y que iría a por todas. De hecho, si Lerma lo expulsó por la denuncia del Caso Salinas pese a que no estaba pringado debió ser porque tenía claro con quién se jugaba los cuartos... Meses después, Blasco volvió a ser acusado por asuntos de corrupción, aunque hemos leído que, como en el Caso Naseiro, la invalidez de las cintas lo dejó bien librado.
Las cosas no suceden por accidente y, como suele decirse, por le humo se sabe dónde está el fuego.
Saludos, amigo.
No sé si Blasco sirve tanto para un roto como para un descosido, pero en cualquier caso, lo que quedó muy claro es que nunca fue un hombre de izquierdas.
ResponderSuprimirYo sí que creo que Zapatero es un hombre de izquierdas e insisto en que me gustaría verlo con una mayoría absoluta. Ahí se demostraría de lo es capaz.
ResponderSuprimirEn cuanto al CDS, es cierto que los partidos deben tener siempre puesta la mirada en los intereses generales pero no hay que olvidar que si desaparece el partido no hay intereses generales. Y eso es lo que pasó con Suárez. En determinados momentos o quizá al mismo tiempo que se trabaja por el país se debe trabajar y fortalecer la organización interna. Si no se hace así el camino no es bueno y el final peor. Suárez lo olvidó y lamentablemente lo acabó pagando.
Cita: Sigo esperando que el PP se quite de encima esa hipoteca que cercena sus posibilidades de convertirse en una derecha europea y moderna". Antes se apaga el sol o se seca la mar.
ResponderSuprimirAcusar a Nicolás de radical; como el PP y sus voceros mediáticos y los fundamentalistas católicos acusan también a Zapatero; así como el partido Republicano estadounidense, los fanáticos religiosos y la Fox acusan a Obama de un peligroso y radical ¡¡socialista¡¡??, es estar fuera de la realidad.
Es obvio que mucha gente lo cree como creen que el hombre lo creó dios a su imagen y semejanza, la mujer la creó de una costilla de éste, o que Elvis está vivo y vive en Las Vegas.
Pero, al igual que dice Pedro, creo que Zapatero es un centrista con toques izquierdistas en social, y al igual que Nicolás,yo también estoy a su izquierda. Comprendo que cuando se está en el poder, a veces hay que ser pragmático y ceder a las presiones, pero últimamente Zapatero ha cedido a demasiadas, aparte que da la sensación que anda perdido. Es por ello que cada vez me siento más decepcionado.
Hola Juan,
ResponderSuprimirLo evolución es norma básica tanto para subsistir como para progresar. ¡Qué seria del ser humano sin la evolución! Pero esa evolución no sería posible sin un entorno del que aprender como digo en el post. En mi forma de ser está intentar quedarme con lo mejor de lo que me voy encontrando e intentar dejar de lado aquello que no me aporta nada. Aunque no siempre es fácil es una regla que procuro seguir. Y además como soy un poco masoca, cuantos más palos recibo más empeño pongo en lo que hago. No soy persona que se desanima a las primeras de cambio. Espero seguir evolucionando, para mejor, de forma que no me convierta nunca en alguien sin espíritu crítico y fácilmente manipulable. Para ello espero contar con gente que me haga ver las cosas si alguna vez quedo tuerto o ciego. Saber que me lees es un estímulo para seguir escribiendo.