El cese temporal de la convivencia que los duques de Lugo emprendieron hace un par de años parece que desembocará en un divorcio con todas las de la ley... civil porque según las leyes de la Iglesia Católica permanecerán casados para siempre. A no ser que dentro de un tiempo se decidan a emprender el camino de la nulidad matrimonial para regularizar su situación definitivamente. Que todo pudiera ser y no es descartable en absoluto. Ya se sabe que en según qué familias - incluso en la misma casa real- no está bien visto que la hija de su católica majestad haga uso de una norma que atenta contra la indisolubilidad del matrimonio.
El divorcio no es una catástrofe, sino una solución realista, propia de una sociedad madura, que reflexiona y soluciona sus problemas según sus propios criterios. Nadie puede ponerle puertas a la vida y al amor, y si la Iglesia se las pone, la vida y el amor pasarán por encima.
¿Se atreverá Rouco Varela a negarles la comunión o sólo lo hará en el caso de que se vuelvan a casar?

Me niego a escribir sobre la foto del día: Camps y Rita conduciendo un Ferrari. Perdón.
ResponderSuprimirUna precisión, don Juan Carlos no es un rey católico porque no puede nombrar obispos. Lo de la "foto del día" me parecía una broma.
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